“La historia de Colombia está mal escrita: María Fernanda Cabal

“La historia de Colombia está mal escrita: María Fernanda Cabal

17 de enero del 2014

Quienes la han visto participar en acalorados debates dicen que es más brava que el propio Uribe Vélez, su jefe político. María Fernanda Cabal encabeza la lista del Centro Democrático a la Cámara por Bogotá.

Hoy se le conoce más por ser la esposa del presidente de la Federación de Ganaderos, José Félix Lafauri, pero seguramente tendrá gran protagonismo en el Congreso. Es fluida, ilustrada, frentera. Estudió en la Universidad de los Andes y se especializó en metodología de deliberación pública.

“Estuve un año en Estados Unidos. Mi maestro fue un secretario de salud y bienestar del Presidente Ford. Con él tuve la posibilidad de conocer lo que es la riqueza de los espacios de democracia en la sociedad americana, que no propiamente es el espacio electoral”

Presidió Fundagan, la Fundación Colombia Ganadera, que ha entregado unas dos mil vacas a la comunidad campesina.

“Esta es la primera vez que me toca hacer el cruel papel de ser candidato, que eso no es fácil, le toca a uno volverse una mercancía para caerle bien a la gente”.

Tienen cuatro hijos con Lafouri. Ella es del Valle y él costeño. Ella madruga, casi a la misma hora que él se acuesta. “No duerme, es noctámbulo…”. Su madre es conservadora, su padre liberal.

-¿En qué circunstancias desemboca en esta candidatura?

-Yo tengo una organización donde asistimos legal y gratuitamente a distintas organizaciones y comunidades vulnerables.  Hemos tenido la posibilidad de conocer la guerra desde las regiones, no como la pintan muchos intelectuales, sobre todo desde la Capital. La historia de Colombia está mal escrita, por lo general está escrita por un solo ojo. La historia de la violencia y las víctimas no es lo que recoge la memoria histórica. Son miles, miles y miles que no tienen quién los represente. Aquí se han soslayado 50 años de matanzas, de las FARC y del ELN, y vino a ser importante la muerte de campesinos cuando empezaron los paramilitares a actuar. Llevamos ya demasiados años sin entender la guerra. Nos dimos cuenta de que hay una cantidad de intereses y de que la miseria y la pobreza son un negocio, del que muchos sacan réditos.

-¿Está sugiriendo la defensa de los paramilitares?

-Lo que pasa es que los fenómenos sociales hay que entenderlos con rigor científico. Los paramilitares son posteriores a la guerrilla, no es una justificación ni mucho menos moral. Es simplemente entender el conflicto en cuanto a la agresión y a la respuesta. Precisamente fueron 50 años de una sociedad rural, marginal, donde no hubo Estado, expuesta a todo, a todos los vejámenes, incluso hoy en día.

-Su argumento es claro. ¿Usted defiende a los paramilitares?

-Lo que pasa es que el fenómeno escala, cuando a usted lo agreden, se defiende, y en las leyes naturales eso existe. Usted se defiende si lo van a asesinar. Si lee las historias de horror, la gente termina teniendo reacciones de defensa para proteger su vida. La autodefensa original, que se crea incluso en comunidades de base, Comunidad de Ortega, Cauca, que es indígena; incluso la original que se crea en el Magdalena Medio es auténtica, lo que pasa es que todo lo que no tiene un control legítimo del Estado se desborda. Todo lo que no está bajo los parámetros institucionales se vuelve incontrolable y eso fue lo que pasó. Como había dolor y retaliación al dolor, necesidad de venganza, terminaron aplaudiendo por debajo de la mesa primero a las autodefensas y después a los paramilitares. Nadie midió las consecuencias. Agredían todos. ELN, FARC, grupos paramilitares, todos. En la mitad estaba la sociedad, lo que hoy llaman la sociedad civil.

-¿Es enemiga del proceso de paz?

-No me ponga el rótulo de enemiga, pero sí creo que se está produciendo una entrega total, como dice la canción. Entrega total a nuestros verdugos. Sencillamente les dimos reconocimiento y ahora los vamos a premiar.

-¿Pero después de 50 años no resulta sano para usted, para su familia, para el país, el que haya paz, el que se asome la paz, el que encontremos esa posibilidad?

-Es una falsa expectativa. La única forma de que haya una paz sostenible es que haya una justicia sólida, que la guerrilla responda por sus crímenes. Si vamos a justificarle los crímenes a todo el mundo, pues sencillamente apague y vámonos. Ahí sí…que refunden otra vez la patria.

El gobierno se ha vuelto un esclavo de lo que digan los negociadores de las FARC.

-Uribe no pudo derrotar a las FARC en ocho años. ¿Cómo no darnos la oportunidad de la paz, doctora Cabal?

-Yo creo que Uribe sí logró derrotar a las FARC. Lo que pasa es que tenemos la variable del narcotráfico. El negocio está allí. El vecindario es complicado, con Chávez auspiciando el terrorismo y Correa dándole hospedaje a Raúl Reyes. Pero las FARC sí se diezmaron. De 3.000 secuestros pasamos a 124, de 30.000 muertos terminamos en 12.000.

-Está repitiendo el discurso del expresidente Uribe….

No fui, para que lo sepa, ni funcionaria del gobierno de Uribe, ni afín… porque mi pelea por defender a la gente vulnerable también terminó en discusiones con funcionarios del ese gobierno. La gente ve a Uribe como si hubiera sido el ultraderechista. Uribe cobijó gente de todos los sectores políticos en su gobierno. Incluso les dio espacio a personas con las que yo ideológicamente no tengo ninguna afinidad, en puestos que son claves, que yo no lo hubiera hecho ni lo hubiera permitido hacer.

Maria-Fernanda-Cabal

-¿Usted es más ‘goda’ que Uribe?

No es por ‘goda’. Es porque uno tiene que tener sentido común. Nunca he podido identificarme ni con liberales ni con conservadores, es un problema.

-Solo es de derecha…

-Rotular de derecha y de izquierda también deja unos espacios que la gente no termina de comprender. Si alguien ha trabajado en programas sociales, no para generar dependencia, sino para que la gente salga adelante, he sido yo.

-¿Está defendiendo a los “pobres” ganaderos del país?

-Es que los ganaderos, la mayoría son pobres. Ricos ya no hay. Hoy vale más un apartamento en Bogotá que una finca. No es el país que creen las FARC. La guerrilla se quedaron en el Manifiesto Agrario del 64. La riqueza está en el sector financiero, el que debería prestarle a los colombianos para generar riqueza.

-¿Veo que su discurso también es contra los bancos?

-Aquí hay una inequidad en ese sentido. Si queremos crecer que presten platica. A todo el que quiera generar empresa, pequeño, mediano y grande.

-¿Quién va a creer que los ganaderos no siguen siendo un sector económico importante de la vida nacional y han sido unos privilegiados a lo largo de la vida colombiana?

No. Las cifras están ahí. Son 500 mil ganaderos de los cuales un 80% son de 20 reses, 30 reses, eso no es riqueza. Eso es miseria. Aquí solo son unos muy pocos los que realmente tienen, y la misma violencia los acabó, incluso los fenómenos de herencia. Usted no encuentra hoy terratenientes. Es una premisa falsa, no los hay. Los terratenientes son el Mono Jojoy y los mafiosos.

-¿En la pirámide económica nacional están los banqueros en el lugar más alto?

Claro, el sector financiero es el sector que tiene la batuta, que dirige el crecimiento y que además presta con unos intereses que son insostenibles.

-¿Abusivos?

-Total. Si usted pide un préstamo en Estados Unidos entiende por qué la gente tiene capacidad de crecer. Pero aquí usted pide prestado y termina perdiendo la casa.

-¿En esa pirámide, quiénes siguen y quiénes están abajo?

-Yo creo que después del sector financiero viene el sector industrial, que es el que sí mide la riqueza real de un país, no el financiero. El financiero es el que genera variables que no son ciertas.

-¿Ese sector industrial lo componen los textiles, entre otros?

-Lo compone la industria pesada, sobre todo. Los textiles han estado muy diezmados por las transformaciones económicas.

-¿Cuál es la mayor industria del país, ya que nos metimos en eso?

-Petróleo y gas, que tampoco son los grandes generadores de empleo. Y los países como Venezuela terminan soportando sus economías en simplemente exportar sus riquezas naturales, minerales, y no generando transformación que es lo que hace la industria.

-Industria nacional que produzca empleo. ¿Cuál es?

-La textil, que ha caído terriblemente, mirando las cifras de los últimos años.

-¿No hay una industria nacional respetable?

-No la hay. Además la estamos espantando. Si usted ve, los grandes que estaban en Colombia hace muchos años -como Michelin- se han ido. Han encontrado otros sitios donde tienen, o mejores exenciones tributarias, o menos riesgo.

-¿Y abajo en esa pirámide están quiénes?

-El comercio. El gobierno dice que hemos crecido en empleo y eso es mentira. El nivel de informalidad es gigantesco.

-Ha crecido el rebusque…

-Ha crecido el rebusque porque la gente tiene que sobrevivir. Además el comercio no te agrega generación de valor. En el comercio puedes coger simplemente la importación que llegó de China o el contrabando y venderlo. No hay una transformación de producto desde la cadena productiva inicial hasta que termina.

-Doctora Cabal, ¿así nos dejó Uribe después de ocho años de gobierno?

-No, eso no. Colombia creció cuatro veces. La seguridad democrática le permitió a la gente trabajar y cuando la gente trabaja hay confianza inversionista.

-¿Y vino Santos y acabó con eso?

-Si se afloja en el tema de la seguridad, a la gente le da miedo, no arriesga su patrimonio, no da empleo. Es una cadena de sentido común. Lo que dice Uribe es pensamiento lógico. Con el Presidente Santos volvimos simplemente a explotar petróleo, exportar minerales, mientras la industria viene en picada. Ahí están las cifras. El gobierno está disfrazando los indicadores de pobreza.

-Doctora Cabal, ¿el país se nos está hundiendo en las manos de Santos?

-Pero totalmente, vamos camino al chavismo puro.

-Tan bonita, tan simpática, tan elegante, tan derechista, tan de derecha, tan ‘godita’, así es la doctora Cabal….

¿Le parece que soy de derecha por criticar el circo que tienen en La Habana? Resulta que ahora las FARC son las consejeras en desarrollo agropecuario.  ¿Cómo va a resultar algo bueno si los negociadores del Gobierno lo máximo que conocen del campo es comprar lechugas en Pomona, y los negociadores de las FARC lo único que saben sembrar son minas antipersonales y coca? Qué buena receta ¿no le parece a usted? El tema es tan esquizofrénico que a todo lo que es guerra le llaman paz, porque es parte de su lógica revolucionaria. Eso se llama inversión revolucionaria: lo bueno es malo, lo malo es bueno.

-¿Usted entiende que la paz sólo se consigue derrotando y matando a los guerrilleros?

-Pues lo que pasa es que en una confrontación armada ellos están expuestos.