Investigadores en Austria hallaron cuatro sostenes de lino y varios calzones de mujer mientras examinaban unas prendas en el Castillo de Lengberg. Este hallazgo demuestra que la ropa interior femenina existió en la Edad Media, contrario a la creencia que se tenía de haberla inventado en el siglo XIX. Se pensaba que el brasier había nacido después del corsé, pero con el descubrimiento se vuelve a escribir la historia de la ropa interior. Los brasieres encontrados tienen toques de encajes. Las prendas, según el portal BBC Mundo, datan del siglo XV.
