En la entrega de los premios de periodismo Simón Bolívar, Mauricio Gómez, hijo mayor del asesinado dirigente conservador Álvaro Gómez, no saludó al expresidente Ernesto Samper. Este último se encontraba en la mesa principal del auditorio de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, donde se entregaron los premios, y el protocolo de rigor exigía que cada uno de los periodistas premiados saludara de mano a los miembros de la mesa principal. Gómez, quien recibió una mención por sus informes de denuncia sobre las irregularidades en la inversión de regalías en Colombia publicadas en el noticiero CMI, omitió darle la cara y la mano al expresidente liberal. Para el público quedó clara la razón: la investigación en curso por el asesinato de Álvaro Gómez Hurtado.


