La cumbre extraordinaria de gobernadores que se realiza en el Club Campestre de Bucaramanga arrancó con un hecho anecdótico. El centro temático del encuentro es la manera en que se distribuirán los 32 billones de pesos de regalías para los próximos cuatro años. Como el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, ha dicho que este ejercicio se asimila al de untar mermelada en una tostada, al gobernador anfitrión, Richard Aguilar, se le ocurrió entregarle un plato con dos tostadas y le dijo: “Allí estás las tostadas, hágame el favor de repartir la mermelada”. La ocurrencia produjo risas en el recinto pero el cambio que generara la ley de regalías no tiene a todos los gobernadores contentos porque a muchos municipios se les disminuirá su ingreso y al menos 400 de estos no recibirán ni un peso de las regalías.
El gran ausente a la cumbre es el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, quien por problemas de rehabilitación de su pierna después de la cirugía, sale poco de Medellín. Quien lo representa en todas las actividades políticas es el ex constituyente Iván Marulanda quien, aunque por la edad no pudo posesionarse como secretario de gobierno, es el gran poder detrás del trono de Fajardo.


