El abogado Wiston Leonel Torres, conocido como 'el abogado del diablo’ es un hombre afortunado. Fue condenado a cuatro años de prisión por enriquecimiento ilícito derivado de una estafa de 3.000 millones de pesos al sector educativo de Chocó, uno de los departamentos más pobres del país y más atrasados en temas de educación. Ante el peso de las pruebas se acogió a sentencia anticipada y logró, con documentos sospechosos, obtener la casa por cárcel. Luego de ello logró viajar a Medellín para someterse a chequeos médicos y realizarse una supuesta intervención quirúrgica, lo que lo obligaría a estar buen tiempo en esa ciudad. El tema tiene alarmado a los chocoanos porque es precisamente en Medellín donde Torres construye una millonaria discoteca en la carrera 70 con la Circular Segunda y tiene costosas propiedades. Lo mismo sucede en Quibdó donde ha construido una mansión. Posee discotecas, terrenos y fincas. Este abogado tiene más de 30 procesos en la Fiscalía. Lo que veedores cívicos de Quibdó se preguntan es por qué la Fiscalía no ha revisado el patrimonio de este abogado que ha crecido a punta de demandas contra el Estado en el sector salud y la educación.


