Tumbar estatuas, ¿reivindicación de la memoria o vandalismo?

Publicado por: daniel.guerrero el Jue, 17/09/2020 - 08:21
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Luego de que el monumento a Sebastián de Belalcázar fuera tumbado en Popayán, se reavivó la discusión sobre la carga simbólica de estos actos.
Tumbar estatuas, ¿reivindicación de la memoria o vandalismo?

2020 ha sido un año cargado de un peso bastante significativo para la historia moderna, pues aparte de sufrir la pandemia más mortífera de las últimas décadas y enfrentar la cuarta peor recesión económica de los últimos 150 años, alrededor del mundo circulan imágenes que dejan en evidencia el intento de las comunidades por reivindicar su memoria al derribar estatuas de conquistadores y esclavistas erigidas en sus territorios.

Tal y como sucedió con el monumento al colonizador español Sebastián de Belalcázar en Popayán este miércoles, cuando un grupo de indígenas Misak derribó la imagen que rendía homenaje al primer gobernador propietario, según manifestaron, porque fue un genocida que acabó con muchas vidas en este territorio y acalla la verdadera historia de los orígenes payaneses.

Aunque gran parte de la población no está de acuerdo con estos actos, por considerarlos vandálicos, tumbar monumentos y estatuas se volvió casi que en una protesta constante a lo largo de este 2020 para rechazar la historia que se ha contado, sobre todo en el continente americano.

La presidenta del Movimiento Mais, Martha Peralta Epieyú, se refirió a lo sucedido y expresó que "esta es la manera de reivindicar la memoria de los ancestros asesinados y esclavizados por las élites", advirtiendo que la estatua de Sebastián de Belalcázar en el Morro de Toluca debería ser reemplazada por un monumento al cacique Payán, quien dio origen al pueblo pubense y a los primeros pobladores de Popayán, encargados de construir el Valle de Pubenza. Vestigios arqueológicos y otros hallazgos así lo demuestran.

"Sebastián de Belalcázar fue un genocida que masacró a los pueblos que conquistó. Mi respeto a los Misak que hoy reivindican sus muertos. Al suelo un símbolo de 500 años de esclavitud. Recuperar la tierra y la memoria para recuperarlo todo", agregó la abogada Wayuú.

Las primeras cabezas rodaron en Estados Unidos

Luego de las violentas manifestaciones que se desataron en distintas partes de la nación norteamericana por del asesinato de George Floyd a manos de dos policías en Minnesota, fueron varias las estatuas confederadas que se tumbaron en estas protestas contra el racismo y la brutalidad policial, alegando que eran símbolos racistas que recordaban y enaltecían el oscuro legado de la esclavitud en Estados Unidos.

Las imágenes levantadas en Estados Unidos a Cristóbal Colón, una de las figuras más controvertidas en la historia de América, han sido atacadas (decapitadas, tumbadas y arrojadas al suelo) y son el principal blanco de quienes afirman que a través de estos actos se solidarizan con los pueblos indígenas.

Incluso, en los últimos años muchas ciudades y estados han reemplazado el Día de Colón con el Día de los Pueblos Indígenas, como reconocimiento al dolor y terror causados por el español y otros exploradores europeos en tierras americanas.