Cuando estuvo claro que el vice fiscal Wilson Martínez, de 34 años de edad, no cumplía por cuestión de 18 días con el tiempo de experiencia que la Constitución exige para asumir el cargo de Fiscal General, éste entendió que debía hacerse a un lado. Era el último día de Viviane Morales como Fiscal General y la última oportunidad para intentar asegurar la continuidad de la línea de su gestión. Pensó entonces en el nombre de Martha Lucía Zamora, quien había estado a su lado durante los últimos dos meses como asesora del despacho.
Tomó la decisión, casi que sin consultárselo a ella, de nombrarla vicefiscal. Con esta movida, y habida cuenta de la renuncia de Martínez, Zamora, una mujer de toda su confianza y con la experiencia que el cargo requería, resultaba la mejor elección para suceder a Morales. En efecto, 24 horas después el presidente la posesionó como Fiscal (E) mientras se surte el trámite de la eleccion del fiscal en propiedad. Es muy probable que el Presidente la incluya en la terna para darle continuidad al trabajo en la Fiscalía. Zamora tendría a su favor el hecho de haber sido una de las magistradas auxiliares de la Corte y fiscal delegada ante esa corporación durante el Proceso 8.000. El último cargo fue el de Procuradora delegada ante la misma corporación.
A pesar de esto, ni el Presidente de la República ni los magistrados de la Corte Suprema saben si el fiscal que resulte elegido de la terna permanecerá en el cargo el tiempo que le restaba a Viviane Morales o, por el contrario, iniciará un nuevo periodo de cuatro años. En cualquier caso, no existen antecedentes de una decisión de esta magnitud por lo cual la Corte tendrá que dictar jurisprudencia.

Fotos: José Luis Cubillos.
Fotos: José Luis Cubillos.
