Mía Cataleya, una bebé de seis meses, murió este miércoles 27 de mayo tras ingresar al Hospital San Rafael de El Espinal, Tolima, con lesiones físicas y presuntos signos de abuso. Las autoridades investigan quiénes estaban a cargo de su cuidado y qué ocurrió antes de su llegada al centro médico.
Una bebé murió tras llegar al hospital con lesiones
La muerte de Mía Cataleya, una bebé de apenas seis meses, mantiene bajo investigación a las autoridades en el Tolima. La menor fue llevada al Hospital San Rafael de El Espinal el martes 26 de mayo, luego de que se reportara inicialmente un cuadro de fiebre. Sin embargo, durante la valoración médica, el personal de salud encontró lesiones físicas que encendieron las alertas institucionales.
Por la gravedad del caso, la bebé fue remitida a una clínica de mayor complejidad en Ibagué, donde permaneció en una unidad de cuidados intensivos. Este miércoles 27 de mayo se confirmó su fallecimiento, mientras las autoridades avanzaban en la reconstrucción de los hechos.
El caso ha sido tratado por las autoridades como un presunto hecho de violencia sexual y maltrato infantil. Según los primeros reportes médicos conocidos públicamente, la menor presentaba señales de trauma en su cuerpo y posibles signos compatibles con abuso. Hasta ahora, no se ha informado una conclusión definitiva de Medicina Legal sobre la causa de muerte ni sobre la totalidad de las lesiones.
La madre y las primeras versiones
Uno de los puntos centrales de la investigación es establecer quién estuvo con la bebé antes de su ingreso al hospital. De acuerdo con la información entregada por autoridades locales y medios regionales, la menor llegó al centro asistencial acompañada por su madre, una mujer joven que habría entregado versiones que no permitieron aclarar de inmediato lo ocurrido.
El alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez Montaña, señaló que la madre no habría podido entregar información clara en un primer momento. Según versiones conocidas en el marco del caso, las autoridades también buscan establecer si la mujer se encontraba en aparente estado de intoxicación cuando fue requerida para entregar su testimonio.
La madre fue trasladada por unidades de la Sijín para ser entrevistada dentro del proceso investigativo. Esa diligencia no implica, por sí sola, una imputación ni una responsabilidad penal. Por ahora, su versión hace parte de los elementos que las autoridades deberán contrastar con los reportes médicos, testimonios y demás pruebas.
Recompensa y búsqueda de respuestas
La Alcaldía de El Espinal anunció una recompensa de hasta $10 millones para quien entregue información que permita identificar a la persona o personas que estarían involucradas en los hechos investigados. La medida busca obtener datos que ayuden a reconstruir las horas previas al ingreso de la bebé al hospital.
En paralelo, la Policía de Infancia y Adolescencia, unidades judiciales y autoridades locales adelantan labores de verificación. El objetivo es establecer quiénes tenían a la menor bajo su cuidado, en qué condiciones llegó al centro asistencial y qué ocurrió antes de que se activaran las rutas de atención.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar informó que activó medidas de protección integral y el Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos, mientras que el sector salud activó la ruta médica correspondiente tras conocer el estado de la menor.
Ahora, la investigación deberá responder tres preguntas clave: qué pasó antes de que Mía Cataleya fuera llevada al hospital, quiénes estaban con ella en ese momento y qué relación tienen las lesiones reportadas con su muerte. Mientras no haya una decisión judicial, el caso sigue bajo investigación y las responsabilidades deberán ser determinadas por las autoridades competentes.
