El video de una cámara de seguridad se convirtió en la pieza central de la investigación por el asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte. Las imágenes no solo muestran el momento exacto en que el sicario dispara, sino también los minutos previos que evidencian que el crimen fue planeado.
En el registro se observa a un hombre vestido con camisa formal y corbata en la esquina de la carrera 7 con calle 85. Permanece en el lugar durante varios minutos, camina hacia la Séptima, regresa a las escaleras de ingreso al gimnasio Bodytech y vuelve sobre sus pasos. En algunos momentos parece hablar por teléfono. Su comportamiento no despierta sospechas en una zona de alto flujo peatonal.
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La secuencia muestra que el atacante merodea el sector al menos 15 minutos, tiempo en el que espera la salida de su objetivo. Cuando Gustavo Aponte aparece junto a su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, el hombre reacciona de inmediato. Corre hacia ellos, desenfunda el arma y dispara por la espalda.
El empresario recibe impactos en el cuello y la cabeza. Su escolta es herido en la espalda cuando intenta reaccionar. Ambos caen al suelo casi al instante.
Tras los disparos, el sicario huye corriendo hacia la estación de servicio Primax ubicada en la misma intersección. Allí lo esperaba una motocicleta. El conductor ya estaba en el punto antes del ataque, lo que confirma que la ruta de escape estaba coordinada.
Para la Policía Metropolitana de Bogotá, el video respalda la hipótesis de que se trató de un homicidio premeditado. El general Giovanny Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, señaló que el agresor estudió el entorno, eligió el momento exacto y utilizó una estrategia poco común en la ciudad, vestirse formalmente para pasar desapercibido.
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El ataque ocurrió cuando Aponte se dirigía hacia su vehículo blindado, estacionado en el parqueadero. Ese día solo lo acompañaba uno de los dos integrantes de su esquema de seguridad, ya que el segundo escolta estaba de descanso, lo que redujo la capacidad de reacción.
Aunque las víctimas fueron trasladadas con vida a la Clínica del Country, fallecieron debido a la gravedad de las heridas.
Las autoridades continúan revisando cámaras de seguridad, adelantando análisis balísticos y recopilando testimonios para establecer el móvil del crimen. Por ahora, la evidencia en video deja claro que no fue un ataque improvisado, sino una acción planificada con seguimiento previo, caracterización del agresor y una fuga organizada en plena vía pública del norte de Bogotá.
