Yailen Insua Alarcón, exdirectora del sistema informativo de la televisión cubana y de la revista Buenos Días, se encuentra varada en el aeropuerto El Dorado luego de que no le permitieran continuar su trayecto que tenía como destino el país de Nicaragua.
La comunicadora se encuentra atrapada en el país junto a su esposo desde el 5 de febrero, cuando funcionarios de la terminal aérea le informaron que no podía abordar su segundo vuelo con destino a territorio nicaragüense por un supuesto error en la prueba PCR de su marido.
“No se me permitió montar en el avión supuestamente la prueba de mi marido tenía problemas con el PCR, el mismo con el que había salido de Cuba. No entiendo porque nos dejaron montar en uno y en otro no. Según la aerolínea el gobierno nicaragüense por un problema no me permitió acceder” narró la periodista a W Radio.
Insua solicitó un asilo político en el país pues teme por la seguridad de ella y su esposo si retorna a la isla. Además, envió una carta a la Cancillería colombiana y a Refugiados Colombia para que escuchen su caso.
“Le pedí asilo al gobierno colombiano, porque no voy a regresar a Cuba, ni aunque me amarren me voy a montar en un avión a Cuba, porque mi vida peligra. Por favor, es una cuestión de vida o muerte”, manifestó la mujer a Noticias Caracol
La oficina de Migración Colombia le manifestó que el gobierno cubano reguló su movilidad y pidió su retorno a Cuba. La comunicadora dice que vivir bajo el régimen de su país ha sido una pesadilla ya que desde el año 2017 no ha podido ejercer su profesión por los constantes hostigamientos de los que ha sido víctima por criticar al gobierno cubano.
“Salgo de Cuba porque estaba en una situación que ya no podía resolver. Desde el año 2017 no puedo trabajar en lo que estudié, en el periodismo, hago trabajos extras porque la seguridad siempre va por la diferencia de pensamiento que tengo con el sistema que hay en mi país”, señaló la comunicadora.
Yailen pide que su caso tenga eco y sea resuelto con celeridad pues se encuentra prácticamente viviendo en el aeropuerto ya que su esposo y ella no pueden alojarse en ningún hotel porque tienen un visa de tránsito y poco dinero para costear los gastos generados por el imprevisto. Además, su cónyuge tiene problemas diabéticos y debe seguir una dieta estricta que no ha podido cumplir. “Hemos aguantado frío y hambre y ahora pedimos ayuda”. afirmó.
