La inflación cerró 2025 en 5,10%, según el DANE. Ese dato no se queda en un informe: durante 2026 sirve como referencia -y en algunos casos como tope- para ajustar precios, contratos y tarifas. La lógica es sencilla: si el costo de vida sube, muchos cobros se actualizan para no quedarse rezagados.
¿Qué es el IPC? y ¿por qué importa?
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide cuánto cambian, en promedio, los precios de una canasta de bienes y servicios que compran los hogares. Por eso se usa para actualizar pagos de un año a otro: busca que el valor real del dinero no se diluya con la inflación.
La fórmula rápida para calcular el aumento con 5,10%
Si quieres saber “cuánto me quedaría”, usa una de estas dos formas:
- Nuevo valor = Valor actual x 1,051
- Aumento = Valor actual x 0,051 (y luego lo sumas al valor actual)
Truco mental rápido: 5,10% = 5% + 0,1%
- 5% es dividir por 20 (Valor/20)
- 0,1% es dividir por 1000 (Valor/1000)
Aumento aproximado = (Valor/20) + (Valor/1000)
Ejemplos:
- $1.000.000: 1.000.000/20 = $50.000 y 1.000.000/1000 = $1.000. Total aumento $51.000. Nuevo valor $1.051.000.
- $12.000: 12.000/20 = $600 y 12.000/1000 = $12. Total aumento $612. Nuevo valor $12.612.
Qué suele subir en 2026 con el IPC 2025
Arriendos de vivienda: el IPC funciona como límite máximo del aumento anual en arriendo residencial. Si pagas $1.000.000, el tope de ajuste sería $51.000 cuando se cumpla un año desde el último incremento.
Peajes: suelen tener ajuste anual con base en el IPC. Un peaje de $12.000 pasaría, en cálculo simple, a cerca de $12.612.
Educación privada: matrículas y pensiones suelen ajustarse cada año tomando como referencia la inflación. Una pensión de $500.000 quedaría alrededor de $525.500 si aplicara un aumento cercano al 5,10%.
Servicios públicos: agua, energía y gas tienden a reflejar alzas asociadas a costos y fórmulas de tarifa. No siempre se ve como un “5,10% exacto” en la factura, pero el IPC marca la tendencia.
Cuotas de administración: no tienen un tope único. Dependen del presupuesto aprobado por la asamblea. El IPC suele ser guía, aunque el ajuste puede ser mayor si suben costos clave del edificio.
Ojo con las excepciones
No todo se mueve con IPC. Algunos cobros se ajustan con otras reglas o variables. Por eso vale la pena revisar qué dice tu contrato o la norma que aplica en cada caso.
