El Gobierno Nacional anunció que en los próximos días expedirá el decreto que reducirá en 500 pesos el precio de la gasolina durante el mes de febrero. Así lo confirmó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien explicó que la medida responde a un contexto internacional favorable y busca aliviar el impacto del costo de vida, especialmente en los hogares de ingresos medios y bajos.
De acuerdo con el jefe de la cartera económica, la reducción del precio del combustible hace parte de una estrategia contrainflacionaria que permitirá cerrar las brechas que se habían generado entre los precios internacionales de la gasolina y el valor que pagan los consumidores en el mercado interno. “Continuaremos haciendo reducciones mayores al valor de la gasolina, entre otros motivos, porque queremos establecer una medida contrainflacionaria”, afirmó Ávila.
Impacto en el consumo y los ingresos
El ministro sostuvo que la decisión tendrá efectos positivos sobre el consumo y los ingresos disponibles de amplios sectores de la población. Según explicó, la disminución en el precio del combustible incidirá directamente en los costos de transporte y logística, lo que podría traducirse en una menor presión sobre los precios de bienes y servicios.
Ávila aseguró que el Gobierno ha evaluado cuidadosamente el impacto fiscal de la medida y descartó que esta genere un esfuerzo adicional para las finanzas públicas. “No estamos generando ningún esfuerzo fiscal adicional, sino compensándole a la sociedad una realidad que se está presentando y es la reducción internacional en los precios de la gasolina”, señaló.
El papel del FEPC
La reducción del precio fue analizada a la luz de las proyecciones del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Según el Ministerio de Hacienda, el comportamiento reciente de los precios internacionales del crudo y una tasa de cambio más favorable permiten tomar esta decisión sin afectar la sostenibilidad del fondo.
El Gobierno estima que, con las medidas adoptadas, el FEPC cerrará el año con saldo en cero, lo que refuerza el argumento oficial de que la rebaja en el precio de la gasolina no compromete el equilibrio fiscal.
¿Qué pasará con el diésel?
En contraste con la gasolina, el Ejecutivo avanza en un esquema diferente para el diésel (ACPM). El Decreto 1428 de 2025 estableció un desmonte gradual de los subsidios para este combustible, que aplicará exclusivamente a vehículos de uso particular, oficial y diplomático, comenzando en las principales ciudades del país.
El objetivo, según el Ministerio de Energía, es eliminar subsidios considerados ineficientes y liberar recursos para priorizar el gasto social y la inversión en infraestructura. No obstante, la Confederación de Distribuidores Minoristas de Combustibles y Energéticos (Comce) aclaró que los precios aún no han subido en las estaciones de servicio, a la espera de que el Ministerio precise los montos y el cronograma del ajuste.
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De acuerdo con el gremio, el incremento podría superar los 3.000 pesos por galón en un periodo de seis meses, con el fin de igualar el precio internacional del diésel.
Críticas al Banco de la República
Durante su intervención, el ministro Ávila también cuestionó la reciente decisión del Banco de la República de aumentar en 100 puntos básicos la tasa de interés. A su juicio, esta medida podría tener efectos inflacionarios, en lugar de contribuir al control de los precios, y afectar la recuperación económica.
La reducción de la gasolina, concluyó el funcionario, apunta a equilibrar la política económica en un momento de alta sensibilidad para el bolsillo de los colombianos.
