Varias veces se ha escuchado decir que “uno es lo que come”. Johana Zapata es la prueba fehaciente del popular dicho ya que, pese a tener 7 enfermedades crónicas y degenerativas, logra mantener su salud equilibrada, gracias a sus hábitos alimenticios.
Todo comenzó después de que la mujer sufriera un fuerte accidente automovilístico que le afectó su salud gravemente. Su diagnóstico fue: una enfermedad desmielinizante del sistema nervioso central, disautonomía, artritis psoriásica, enfermedad de cron, maculopatía, anemia ferropénica y sacroileitis bilateral. Todas estas enfermedades obligaron a Johana a cambiar drásticamente la vida que llevaba.
“Me gradué de comunicadora gráfica y me especialicé en mercadeo. Inmediatamente conseguí empleo, tenía un buen sueldo y me casé. Todo lo invertía en ropa, lujos y salir a comer pero, sin saberlo, entré en un rutina que me estaba absorbiendo. ¡Todo era trabajo! (…) Incluso si me incapacitaban yo me quedaba callada, porque ¿cómo decirle eso al jefe?”, aseguró la joven mujer.
Pese a la dramática situación, Johana siente que fue el accidente el que le dio realmente una vida perfecta. Así lo explica: “Antes del accidente, olvidaba muchas cosas lindas que tiene la vida pero hoy, gracias a mis enfermedades, soy una nueva mujer, más sonriente y con más energía. Siento ganas de luchar por mí y por los demás y, lo más importante, ¡con una vida feliz!”.
La comunicadora aseguró que, en todo caso, estar enferma es difícil: “Yo para los médicos no soy Johana, sino la mujer que tiene 7 enfermedades. Sin embargo he demostrado desde hace tres años que uno mismo se puede aliviar”.
Para ella, su principal dolencia era el no poder digerir la comida (por un problema de intestinos) así que empezó a preparar sus alimentos de manera única y saludable: “Primero acepté lo que me estaba pasando; ya conocía mis limitaciones y ningún tratamiento ni medicamentos me habían servido. Entonces decidí crear mi negocio de alimentación saludable (…) Vi que, a través de los alimentos y la combinación perfecta, se podían hacer cosas muy ricas que le daban muchos beneficios al cuerpo (…) Inicié con la ‘jugoterapia’ que consiste en el consumo de jugos naturales. Las bebidas se deben preparar con frutas y verduras crudas que sean orgánicas. También he cocinado repostería de dulce y sal que es muy saludable”.
‘Naturales Medellín’ es el negocio de Johana que ahora no sólo la ayuda a ella sino a miles de personas con dificultades en su organismo. “Les preparo los alimentos a deportistas, personas con diabetes, personas con enfermedades del colón; los intestinos; hipertensos y todos han logrado un equilibro en su salud gracias a ‘Naturales’. Eso, por supuesto, me hace sentir feliz y orgullosa”.
Miriam Agudelo llevaba tres años sin poderse comer una torta debido a sus problemas de diabetes pero, gracias a la cocina de Johana, ahora puede disfrutar de estos manjares. “Yo ya había eliminado de mi vida los postres o cualquier harina dulce porque mi organismo no lo toleraba; ni siquiera podía comer esos productos carísimos de los supermercados. Fue una dicha conocer ‘Naturales Medellín’ porque tengo buena salud pero me puedo dar gusto en mis antojitos”.
Al lado de Johana siempre ha estado su esposo quien, desde el inicio de su nueva vida, la ha ayudado. “Comencé vendiendo jugos en los gimnasios. Mi esposo, Alejandro, era quien los llevaba y también era mi principal catador de sabores (risas). Gracias a él, esto también es posible”, comentó la repostera emocionada.
Para esta emprendedora mujer la familia siempre ha sido lo más importante y su gran sueño era ser mamá. Los médicos siempre le dijeron que eso era imposible, como lo narró para Kienyke.com: “Desde siempre supimos que no podíamos tener hijos y después del accidente era más que imposible, pero, después de que inicié mi nuevo estilo de vida de alimentación saludable, ¡logré quedar embarazada! Esto es un verdadero milagro y hoy somos padres de una hermosa niña de dos años”.
Después de 2 años con la empresa, para Johana lo más importante es seguir ayudando a más personas que, como a ella, los médicos nos les dan esperanzas de vida.
Miriam Agudelo llevaba tres años sin poderse comer una torta debido a sus problemas de diabetes pero, gracias a la cocina de Johana, ahora puede disfrutar de estos manjares. “Yo ya había eliminado de mi vida los postres o cualquier harina dulce porque mi organismo no lo toleraba; ni siquiera podía comer esos productos carísimos de los supermercados. Fue una dicha conocer ‘Naturales Medellín’ porque tengo buena salud pero me puedo dar gusto en mis antojitos”.
Al lado de Johana siempre ha estado su esposo quien, desde el inicio de su nueva vida, la ha ayudado. “Comencé vendiendo jugos en los gimnasios. Mi esposo, Alejandro, era quien los llevaba y también era mi principal catador de sabores (risas). Gracias a él, esto también es posible”, comentó la repostera emocionada.
Para esta emprendedora mujer la familia siempre ha sido lo más importante y su gran sueño era ser mamá. Los médicos siempre le dijeron que eso era imposible, como lo narró para Kienyke.com: “Desde siempre supimos que no podíamos tener hijos y después del accidente era más que imposible, pero, después de que inicié mi nuevo estilo de vida de alimentación saludable, ¡logré quedar embarazada! Esto es un verdadero milagro y hoy somos padres de una hermosa niña de dos años”.
Después de 2 años con la empresa, para Johana lo más importante es seguir ayudando a más personas que, como a ella, los médicos nos les dan esperanzas de vida.
