Los viajes aéreos hacia o desde Venezuela están por convertirse en lujo de pocos. Desde hace varios años, el sector enfrenta una crisis por culpa de las demoras del gobierno para pagarle el dinero que las empresas de transporte han ganado con su venta de pasajes en dólares.
En general el problema del control de divisas golpea a Venezuela desde 2010, cuando el Gobierno tratando de controlar la exagerada inflación, ha limitado el flujo de dólares acusando a la moneda extranjera de invadir los mercados nacionales, beneficiar únicamente a los grandes capitales privados y desestabilizar el modelo chavista.
Entre las medidas extraordinarias que adoptó la presidencia de Nicolás Maduro, la más reciente que amenaza con una encerrona al transporte aéreo, busca amoldar la tasa de cambio del Bolívar al Dólares para que se maneje por el indicador Sicad II en reemplazo de la tasa Sitme. En otras palabras, los pasajes internacionales de vuelos con destino u origen venezolano hasta el 30 de junio se pagaban a 6.3 bolívares por dólar (Sitme), mientras que a partir del 1 de julio se compran a 50 bolívares por cada dólar (Sicad II).
Una crisis que alcanza al cielo venezolano
La situación económica en la nación bolivariana se ha agravado tras la muerte del presidente Hugo Chávez en 2013. Luego del ascenso de su sucesor ideológico, Nicolás Maduro, el país ha sorteado inconvenientes por desabastecimiento de alimentos, especulación de productos electrónicos y de transporte, un desempleo que incrementa sin techo y una de las inflaciones más altas del continente.
Ahora, el transporte aéreo entraría en una grave crisis generada tanto por las deudas que tiene Caracas con los operadores nacionales o internacionales, y por el nuevo modelo para ajustar los precios de los pasajes, que implicaría un aumento exagerado en los costos de vuelo, lo que sin duda disminuirá el volumen de interesados en viajar.
Viajar desde Venezuela al exterior, según periodistas consultados por KienyKe.com, no era muy económico hasta este año, en comparación con las tarifas de otros países. Sin embargo a partir del nuevo modelo, ya sería “inaccesible para el bolsillo del venezolano promedio”.
Según ha explicado la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela con un ejemplo, hasta el 30 de junio un boleto que costara 1.000 dólares podía ser adquirido por unos 10.600 bolívares. A partir julio, ese mismo boleto de 1.000 dólares les costará a los venezolanos 50.000 bolívares, porque se aplicará la tasa de cambio Sicad II.
En efecto, los precios de los itinerarios no podrán ser los mismos, y obligarán a las aerolíneas a replantear sus ofertas y bajar hasta donde más puedan los precios por trayecto, porque de lo contrario, los venezolanos se encontrarán con que sus tiquetes valen ahora cinco veces más.
En junio de 2014 se vendieron 136.303 boletos de avión menos que los vendidos en el mismo mes de 2013.
No obstante, las aerolíneas estaban incrementando los precios de sus vuelos precisamente porque les era insostenibles sus gastos de funcionamiento, ya que el gobierno les debe el valor en dólares que han vendido desde varios años atrás, todo porque las autoridades tienen bloqueada el libre flujo de la divisa.
Según el gremio de transporte Aéreo, hasta junio de 2014 el fisco venezolano adeudaba unos 4.000 millones de dólares a varias aerolíneas extranjeras.
Los altos precios de los vuelos, que ahora serán mucho más altos, hicieron que entre 2013 y 2014, la cantidad de tiquetes vendidos desde Venezuela a destinos internacionales se disminuyera entre un 28% y 44%. En junio de 2013 se vendieron 311.723 vuelos, mientras que en el mismo mes de 2014 solo se comercializaron 175.420 boletos.
Las aerolíneas se van
En Venezuela operan al menos 22 aerolíneas internacionales, pero las deudas del gobierno con ellas y la inminente nueva regla tarifaria las están espantando. American Airlines decidió que desde julio se disminuirían de 48 vuelos semanales a 10, y que solo cubrirán la ruta Miami – Maiquetía. De esta forma dejaron de operar líneas desde Dallas, Nueva York y Puerto Rico, alegando que la deuda con ella supera los 750 millones de dólares.
Air Canadá, Alitalia y Copa Airlains también disminuyeron sus trayectos con amenazas de suspender sus operaciones hacia el país suramericano.
El Palacio de Miraflores, sede de gobierno nacional, ha reaccionado con molestia a las advertencias de las compañías internacionales. De momento se anunció hace dos meses que ya había cheques de pago listos para empresas como AeroMéxico, Avianca de Colombia, Tiara Air de Aruba, Tame de Ecuador y Air de Curazao. Las europeas y estadounidenses aún no pactan sus negocios.
Como forma de protesta, el presidente Nicolás Maduro advirtió a finales de mayo que las aerolíneas europeas que disminuyeron su oferta en Venezuela se estaban reprogramando “solo mientras pasa el Mundial de Fútbol”, pero que nada tenía esto que ver con la crisis cambiaria.
Además dijo que el sector del transporte comercial estaba siendo objeto de un sabotaje capitalista. “(Es) parte de la guerra económica que hay contra Venezuela (...) algunas líneas aéreas han estado anunciando algunas cosas, algunos de los anuncios son manipulados, algunas líneas aéreas de Europa han hecho una reprogramación de sus vuelos mientras pasa el Mundial de fútbol y están reorientando vuelos hacia Brasil", sostuvo el mandatario chavista.
En su defensa, el oficialismo indicó que pretenden disminuir la excesiva oferta de viajes que se vendían en Venezuela y que dispararon recientemente sus precios. Además, insisten, buscan controlar la salida y entrada de divisas dentro de la política de vigilancia a la inflación.
Las nuevas tarifas que se fijen en los próximos días serán únicas y están regidas en una tabla aprobada por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil. Para el gobierno, había un abuso en los cobros de algunas aerolíneas, pues por ejemplo cobraban mucho más caro un trayecto entre Bogotá y Caracas, frente a uno entre Caracas y Miami, cuando la diferencia de millas era de aproximadamente 200.
En junio de 2014 se vendieron 136.303 boletos de avión menos que los vendidos en el mismo mes de 2013.
No obstante, las aerolíneas estaban incrementando los precios de sus vuelos precisamente porque les era insostenibles sus gastos de funcionamiento, ya que el gobierno les debe el valor en dólares que han vendido desde varios años atrás, todo porque las autoridades tienen bloqueada el libre flujo de la divisa.
Según el gremio de transporte Aéreo, hasta junio de 2014 el fisco venezolano adeudaba unos 4.000 millones de dólares a varias aerolíneas extranjeras.
Los altos precios de los vuelos, que ahora serán mucho más altos, hicieron que entre 2013 y 2014, la cantidad de tiquetes vendidos desde Venezuela a destinos internacionales se disminuyera entre un 28% y 44%. En junio de 2013 se vendieron 311.723 vuelos, mientras que en el mismo mes de 2014 solo se comercializaron 175.420 boletos.
Las aerolíneas se van
En Venezuela operan al menos 22 aerolíneas internacionales, pero las deudas del gobierno con ellas y la inminente nueva regla tarifaria las están espantando. American Airlines decidió que desde julio se disminuirían de 48 vuelos semanales a 10, y que solo cubrirán la ruta Miami – Maiquetía. De esta forma dejaron de operar líneas desde Dallas, Nueva York y Puerto Rico, alegando que la deuda con ella supera los 750 millones de dólares.
Air Canadá, Alitalia y Copa Airlains también disminuyeron sus trayectos con amenazas de suspender sus operaciones hacia el país suramericano.
El Palacio de Miraflores, sede de gobierno nacional, ha reaccionado con molestia a las advertencias de las compañías internacionales. De momento se anunció hace dos meses que ya había cheques de pago listos para empresas como AeroMéxico, Avianca de Colombia, Tiara Air de Aruba, Tame de Ecuador y Air de Curazao. Las europeas y estadounidenses aún no pactan sus negocios.
Como forma de protesta, el presidente Nicolás Maduro advirtió a finales de mayo que las aerolíneas europeas que disminuyeron su oferta en Venezuela se estaban reprogramando “solo mientras pasa el Mundial de Fútbol”, pero que nada tenía esto que ver con la crisis cambiaria.
Además dijo que el sector del transporte comercial estaba siendo objeto de un sabotaje capitalista. “(Es) parte de la guerra económica que hay contra Venezuela (...) algunas líneas aéreas han estado anunciando algunas cosas, algunos de los anuncios son manipulados, algunas líneas aéreas de Europa han hecho una reprogramación de sus vuelos mientras pasa el Mundial de fútbol y están reorientando vuelos hacia Brasil", sostuvo el mandatario chavista.
En su defensa, el oficialismo indicó que pretenden disminuir la excesiva oferta de viajes que se vendían en Venezuela y que dispararon recientemente sus precios. Además, insisten, buscan controlar la salida y entrada de divisas dentro de la política de vigilancia a la inflación.
Las nuevas tarifas que se fijen en los próximos días serán únicas y están regidas en una tabla aprobada por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil. Para el gobierno, había un abuso en los cobros de algunas aerolíneas, pues por ejemplo cobraban mucho más caro un trayecto entre Bogotá y Caracas, frente a uno entre Caracas y Miami, cuando la diferencia de millas era de aproximadamente 200.
