El ex alcalde Samuel Moreno pasará la mayor parte del tiempo en una habitación de cinco por cuatro metros cuadrados en la Estación de Carabineros de la Avenida Circunvalar. En ese mismo espacio reposaba el ex Presidente Uribe cuando iba a practicar equitación, su deporte favorito, para tomar aire y descansar del encierrro de la casa privada del Palacio de Nariño.
La habitación cuenta tan solo con un pequeño baño, un closet, una cama doble, una mesa de noche de madera y un sillón. No hay casinos lujosos ni comedores de altura como sí los hay en otros centros de la Policía. En esa estación los uniformados se dedican a entrenar y mantener a buena parte de los caballos que prestan servicio en Bogotá y algunos perros que trabajan en el área de antinarcóticos y explosivos. El paisaje de los cerros puede ser tranquilizador, pero la altitud en que se encuentra esta estación de policía la hace muy fría, con temperaturas que calan los huesos en las noches y en las madrugadas.
Moreno podrá disfrutar con algunas restricciones las dos hectáreas que rodean la casa donde se encuentra. Hay una pequeña cafetería, un jardín de salto, una pequeña plaza de toros. Tiene prohibido practicar equitación y solo puede trotar en una pista de entrenamiento que utilizan los uniformados. Tampoco el ex ministro Andrés Felipe Arias tiene autorizado montar a caballo en la Escuela de Caballería del Cantón Norte de Bogotá, donde se encuentra recluido.

Samuel Moreno rechazó la alimentación prevista en el régimen de la Policía, de manera que la comida se la envía su familia diariamente. Una familia, por lo demás muy unida, que ha estado muy presente desde el primer fin de semana que pasó detenido y fue visitado por su esposa y sus padres Samuel Moreno y María Eugenia Rojas. El ex alcalde deberá enviar un listado al Inpec donde incluya un máximo de 30 personas, que serán las únicas autorizadas para ingresar a ese centro policial.
