De “aeropuerto en aeropuerto”, la vida de los balseros de ElDorado

De “aeropuerto en aeropuerto”, la vida de los balseros de ElDorado

10 de enero del 2014

Los seis cubanos se encuentran en la sala 32 del muelle internacional del aeropuerto Eldorado de Bogotá. Llevan 11 días y sus condiciones humanitarias cada vez son más difíciles. “Comemos un día sí y otro no, dependiendo la comida que nos regalan los pasajeros”, dice Graisy Padrón, de 26 años, quien en La Habana trabajaba como licenciada en contabilidad y finanzas con un salario de tan solo 9 dólares al mes.

A los ocho de la mañana de este viernes rompieron los tiquetes que les entregó Avianca para retornar a Cuba e iniciaron una huelga de hambre para llamar la atención de organismos internacionales que puedan mediar por ellos en Colombia.

“Invertimos demasiado dinero en este viaje para que ningún país nos quiera recibir. Teníamos pensado permanecer los tres meses de permiso en Ecuador, pero en Cuba no nos dijeron que no nos iban a recibir”, sostuvo preocupada de su situación y la de sus compañeros Eudaldo Roldán,  Juanker Paradia, Brayan Betancourt, Nayip Mayo y su esposo Ángel Barrios.

Por su parte, la cancillería colombiana emitió un comunicado en el dice que “los ciudadanos cubanos que deseen ingresar a territorio colombiano sí necesitan tramitar previamente una visa, documento que estos no habían gestionado”. Además, que se encuentran en una zona de tránsito y por tanto legalmente no han ingreso al país.

Cubanos, Kienyke

Greysi Padrón en una de las vitrinas comerciales del aeropuerto 

Abandonaron la isla el 27 de diciembre pasado y desde entonces han estado de “aeropuerto en aeropuerto”, como lo dice Padrón, quien a su vez indica que todos los cubanos que salen de la isla huyen de la miseria y la tiranía de los Castro.

El dinero se agota

Entre los seis, en promedio, traían 15.000 dólares que reunieron por la venta de sus casas y electrodomésticos, junto con lo poco que alcanzaron a ahorrar con sus  bajos salarios, que en promedio rondan los 12 dólares mensuales. Poco a poco se han gastado el dinero en la compra de celular, una tablet, cobijas y ropa, denuncian que Avianca les retuvo los equipajes.

“Nosotros no tenemos las valijas. No nos lo dejan subir (las maletas) ni tampoco tenemos nuestros pasaportes. Tampoco nos hemos podido bañar durante todos estos días”, dice Nayip Mayo, de 32 años.

Mayo, técnico en mecánica, trajo consigo todos los ahorros de su vida, 2.000 dólares, producto de la venta de su cámara fotográfica, bicicleta y una habitación, de los cuales  aún conserva US$1.500. Hasta antes de iniciar la huelga, trató solo de comer una vez al día para  ahorrar al máximo y dice que “acá en el aeropuerto todo es muy costoso. Si no hacemos así, en pocos días ya no tendremos nada”.

Aseguran que no se han podido bañar y cada vez se sienten más acorralados. En la sala de espera en que se encuentran hay más de diez personas entre policías colombianos y funcionarios de Avianca que restrigen la movilidad de los autodenominados ‘Balseros de ElDorado’.

Las consecuencias

Hasta hace algunos días, cuando la situación aún no era mediática, podían volver a Cuba sin ninguna consecuencia. Ahora la situación cambió. Dicen que no volverán a la isla porque el régimen de los Castro castiga  sin piedad los reproches que los ciudadanos hacen en contra de la revolución en los medios internacionales. “Hasta hace tres días podíamos viajar a Cuba, pero ahora después que nos hemos convertido en noticia internacional vino un cónsul cubano para decirnos que viajemos a La Habana y que no nos pasaría nada. Eso es mentira”.

Además, los que vendieron sus casas, entre ellos Graisy y su esposo Ángel, no tendrían dónde vivir en la isla. “¿Dónde viviríamos?, debajo de un puente. Ya no nos volverán a dar trabajo e iríamos a la cárcel por ‘contrarrevolucionarios”, afirma.

En diciembre del año pasado, durante el Día Internacional de los Derechos Humanos, fueron detenidos más de 150 cubanos considerados como ‘disidentes’ o ‘contrarrevolucionarios’. Desde músicos hasta amas de casa fueron llevados a empujones a estaciones de policía.

Además de los arrestos, el gobierno de Raúl Castro ordenó cancelar los servicios de telefonía fija y celular de varios isleños y de esa forma impedir que alertaran a otros ‘disidentes’.

Dentro de los detenidos se encuentran 20 mujeres de las ‘Damas de Blanco’, reconocidas por su marchas pacíficas en las que siempre llevan en la mano flores blancas.

El año pasado, el régimen castrista aprobó una reforma migratoria en la que eliminó la llamada ‘tarjeta blanca’ o permiso de salida, lo que permitió  abrir las fronteras, sin obstáculos, a todos los ciudadanos cubanos. En otras épocas los cubanos se aventuraban en improvisadas balsas en el océano para ir hasta Estados Unidos a pedir asilo político.