Diez secretos que guarda El Vaticano

Diez secretos que guarda El Vaticano

23 de junio del 2013

Es un Estado con menos de 1.000 habitantes y un territorio ínfimo que no llega al medio kilómetro cuadrado. Tiene un presupuesto ultramillonario y es el centro de atención del mundo por ser la sede de la religión con más seguidores en el planeta. Una combinación de poder político, religioso y económico que, obviamente, esconde muchos secretos. Las siguientes son 10 intimidades de El Vaticano, que tal vez usted no conoce, reveladas por al revista “The Week”.

1. Exorcismos frecuentes. El diablo también vive en El Vaticano. Juan Pablo II personalmente realizó dos exorcismos durante su papado. Benedicto XVI, por su parte, patrocinó la capacitación de exorcistas para aumentar el número de miembros de este escuadrón antidiabólico. Solo en Italia hay unos 350 exorcistas que operan en nombre de la Iglesia Católica, todos ellos bajo el mando del padre Gabriele Amorth, exorcista en jefe de la Iglesia.

2. Carteristas que roban sin piedad. Paradójicamente, El Vaticano tiene el récord de criminalidad màs grande del mundo, pues anualmente se comete 1,5 delito por cada ciudadano. Una Plaza de San Pedro repleta de turistas son terreno abonado para que los ladrones tengan varias cosechas cada mes. Esto se agrava ante el hecho de que El Vaticano no dispone de una cárcel y solamente tiene un juez. Sus leyes se ciñen a aquellas de Italia, en casi su totalidad.

3. Pecados especiales. Si bien pecados tan graves como un asesinato pueden ser perdonados por cualquier sacerdote, en la iglesia católica hay 5 pecados que solo pueden ser absueltos por un Tribunal Apostólico. Este tribunal se reunió secretamente durante 830 años pero en 2009 sus miembros salieron del clóset y concedieron una rueda de prensa para hablar de su trabajo. Tres de esos pecados casi imperdonables solo pueden ser cometidos por clérigos. Estos son: Uno, romper el sigilo de la confesión. Dos, confesar a sus compañeras(os) sexuales, con quienes ha quebrantado sus votos de castidad. y tres, participar en un aborto. Los dos pecados que pueden ser cometidos por cualquier persona son profanar la comunión y tratar de asesinar el Papa.

4. El correo del Papa es público. Desde 1881, cuando el Papa León XIII permitió el acceso de investigadores a los archivos vaticanos, éstos son prácticamente públicos. Eso sí, usted tiene que saber exactamente qué es lo que está buscando porque no se permite hojear los documentos que están acomodados en estanterías que, juntas, tienen una longitud de 22 kilómetros.

5. Los Papas se volvieron digitales. Durante su papado, Benedicto XVI acostumbraba enviar mensajes de texto sobre sus homilías a abonados de todo el mundo. En 2009, El Vaticano abrió un canal YouTube oficial para divulgar videos de sermones y ceremonias. Incluso crearon una aplicación con versiones multilingües del breviario y más recientemente, en diciembre pasado, el Papa Benedicto abrió una cuenta de Twitter, dos meses antes de su renuncia. El interés vaticano por la tecnología no se ciñe exclusivamente a las comunicaciones. En los tejados de la sede papal hay paneles solares, con el fin de contribuir a aliviar el calentamiento de la tierra.

Papa Francisco tablet, Kienyke

6. El Vaticano tiene los mejores soldados suizos. En estos días los suizos tienen una imagen de pacifistas pero hacia 1.500 eran considerados una fuerza militar imparable. Después de que el Papa Julio II los vio en acción hace 500 años, contrató algunos soldados para que le sirvieran de guardaespaldas. Desde entonces los guardias suizos han jurado fidelidad al Papa. Hoy en dìa Suiza no tiene un ejército regular pero la guardia papal sigue siendo conformada por jóvenes suizos católicos. Los cerca del centenar de guardas visten indumentarias medioevales mientras prestan servicio visible al público. Fuera de estas circunstancias se visten de civil y portan armas modernas.

Guardia Suiza, Vaticano, Kienyke

7. La mafia sí ha estado dentro de El Vaticano. En la película El Padrino 3, un turbio negocio entre la mafia y El Vaticano conduce al asesinato del Papa. La historia fue inspirada en un hecho real? Posiblemente.  El 29 de septiembre de 1978 el Papa Juan Pablo I fue hallado muerto en su cama. Nunca se le hizo una autopsia, de manera que no se conocen las causas reales de su muerte. Y en 1982, el presidente del Banco Vaticano, sacerdote Paul Marcinkus, renunció tras una serie de escándalos que indicaban relaciones del banco con la mafia. El banco tuvo que pagar indemnizaciones por US $200 millones y contra Marcinkus nunca se instauró una demanda.

8. No hay Vice Papa. El Papa es elegido para gobernar por el resto de su vida. La única excepción en 500 años fue la renuncia de Benedicto XVI. Pero si llegase a haber un Papa vivo pero incapaz de cumplir sus funciones a causa de su edad, no habría quien lo remplace. Si bien existe la posibilidad de que el Secretario de Estado asuma algunas de sus funciones, éstas serán de orden administrativo, como Jefe de Estado, pero no como cabeza de la iglesia. Es decir, no puede dirigir las ceremonias y celebraciones. Muy probablemente éstas dejarían de realizarse hasta que el Papa muera y se le nombre un sucesor.

9. La fe basada en la economía. El Vaticano necesita varios cientos de millones de dólares al año para funcionar. Esta suma se gasta principalmente en el mantenimiento del aparato burocrático y edificaciones en Roma así como de sus embajadas por el mundo, para pagar los viajes del Papa y en donaciones a iglesias, escuelas, hospitales, etc. De dónde sale el dinero? Los diezmos de los católicos del mundo le significan unos 100 millones de dólares al año. A estos se suma el recaudo por entradas a museos y ventas de todo tipo de productos y souvenirs turísticos. Las grandes dificultades financieras de El Vaticano, además de los escándalos y malos manejos, han provenido de la baja del dólar y a la crisis del periódico L’Osservatore Romano que, como todos los medios escritos del mundo, cada vez se hace menos viable.

10. Los cajeros electrónicos hablan latín. El Banco Vaticano es el único en el mundo que ofrece a sus usuarios la opción de realizar sus operaciones en latín. Es uno de los símbolos con los cuales la Santa Sede manifiesta su fidelidad a esta lengua. El Papa Benedicto XVI estuvo empeñado en revivir en algo el idioma e incluso sostenía cortas charlas informales con sus colaboradores en latín.

Dinero Vaticano, Kienyke