El año de España

El año de España

30 de diciembre del 2010

Hasta hace poco las páginas doradas del deporte español estaban conformadas por hazañas aisladas como la de Federico Bahamontes en el Tour de Francia, la precaria incursión de Francisco Godia en la Fórmula 1 en la década del cincuenta y la Eurocopa de fútbol ganada en condición de local por la selección nacional en 1964.  ¿Qué pasó  para que un país que vivía de gestas individuales o generaciones espontáneas se convirtiera en una potencia deportiva capaz de despertar tanta admiración como temor ante sus rivales?

La clave de todo parece ser  un año, 1986, combinado con una agresiva política de fomento al deporte. Mientras Bélgica eliminaba a España en cuartos de final del Mundial de México, Álvaro Pino era el mejor español del Tour de Francia a más de media hora del vencedor y en Mallorca nacía un niño llamado Rafael Nadal, Juan Antonio Samaranch, español presidente del Comité Olímpico Internacional, le asignaba la sede de los Juegos a Barcelona, ciudad en la que había nacido en 1920 y en la que murió en abril de 2010. Empezaba así una cruzada por llegar al primer mundo del deporte mundial, tarea que se cimentó en la creación del programa ADO, un programa de incentivos para deportistas que se mantiene desde entonces y que en 2010 otorgó más de diez millones de euros a cuatrocientos deportistas.

Los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 necesitaron veinte mil millones de dólares de la época para llevarse a cabo, cifra que fue una inversión más que un gasto. Desde entonces resulta extraño no contar con un español en las posiciones destacadas de cualquier competición deportiva de élite.

Lo que empezó de manera tímida con hechos aislados como los cinco Tour de Francia ganados por Miguel Induarían, es hoy una fábrica de campeones que domina casi todos los deportes, desde fútbol y tenis hasta balonmano y waterpolo. Desde el 2000 hasta hoy los representantes españoles han ganado cuatro copas Davis de tenis, campeonatos mundiales y europeos de basquetbol, el europeo de voleibol, dos mundiales de fútbol sala, cuatro de hockey patines, un mundial de nado sincronizado, dos campeonatos de Fórmula 1, una Eurocopa y un mundial en fútbol, por hacer una lista no muy larga. Y en 2010 el número de triunfos, lejos de parar, creció.

El fútbol es la joya de mostrar por tratarse del deporte más popular del mundo. En dos años España pasó de caer eliminado en torneos internacionales a manos de equipos de dudosa calidad como Corea del Sur y Grecia a ganar la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010, venciendo en ambos torneos a un rival que años atrás producía terror con solo nombrarlo: Alemania. Estrechamente ligado a tal éxito está el FC Barcelona, considerado hoy como el mejor club del mundo, que tienen en su alineación titular a ocho jugadores que ganaron el mundial de Sudáfrica.

Hasta 2010 el país vivía del cuarto lugar en el mundial de Brasil en 1950, torneo al que solo asistieron trece selecciones. A partir de ahí vinieron tres eliminaciones en primera fase, la última de ellas con el recordado error de Cardeñosa en Argentina 78, fallando un gol sobre la raya y sin arquero contra Brasil. Ningún español olvida el codazo del italiano Tassotti a Luis Enrique que ayudó a sacar al equipo de las semifinales en 1994, ni  la increíble eliminación en primera ronda en 1998 cuando todos veían al equipo campeón del mundo, empezando por ellos mismos; o la lección que les dio Zinedine Zidane en octavos de final de Alemania 2006.

Para el torneo de Sudáfrica el equipo fue casi el mismo que ganó la Eurocopa de 2008 y tuvo como entrenador a un hombre exitoso y metódico, afable, de bajo perfil y conocedor del fútbol de su país como Vicente del Bosque. Pocas veces en la historia, antes y durante el torneo hubo tanto consenso para señalar a España como el favorito para ganar el Mundial.  Y pese al buen fútbol que desplegaba, los viejos fantasmas llamaron a la puerta del equipo luego de perder contra Suiza en su debut, golpe del que se supo recuperar con talentos como Iniesta y Xavi, pero también gracias a carles Puyol, al capitán Iker Casillas u al goleador David Villa. Para alzar la copa en la final España ganó los cuatro partidos de eliminación directa, incluida la final, por 1-0.

Los triunfos colectivos en fútbol son seguidos por los hinchas ibéricos como las demostraciones individuales de un superdotado como Rafael Nadal, tenista número uno del mundo con apenas 24 años, ganador de ocho torneos de Grand Slam. A su esfuerzo individual hay que sumarle los once españoles entre los cien mejores tenistas del mundo y  las cuatro Copas Davis logradas por el equipo nacional, la más reciente en 2009. El título no pudo ser validado este año luego de caer en cuartos de final frente a Francia por 5-0 en la eliminatoria.

Otro llanero solitario que tiene calidad de semidios en su país es Fernando Alonso, dos veces campeón de fórmula uno y una vez subcampeón, precisamente en 2010 tras una apretada temporada que lo vio vencer en cinco de los dieciocho Grandes Premios del año y perder el título en la última carrera frente al alemán Sebastian Vettel por apenas cuatro puntos en la clasificación general.

Al basquetbol España le ha dado portentos como Pau Gasol, comandante de un equipo que consiguió el mundial de Japón en 2006, el torneo europeo de Polonia en 2009 y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 2008. A la gran cita de 2010, el mundial de Turquía, Gasol no llegó a causa de una lesión y su ausencia se hizo evidente en el equipo, que apenas alcanzó el quinto lugar.  Lo que no ha logrado con su selección sí lo ha conseguido con su equipo, los L.A. Lakers, con el que ganó los dos últimos títulos de la liga de básquet más importante del mundo, la NBA.

Pese a la sombra de doping en su más reciente victoria en el Tour de Francia, el nombre de Alberto Contador genera admiración en el ciclismo. Campeón de tres Tour de Francia (2007, 2009 y 2010), un giro de Italia (2008) y una Vuelta a España (2008), es el indiscutible número uno del deporte, legítimo heredero de un grande como Lance Armstrong. Su culpabilidad no ha sido probada y aun tiene chance de salir del percance del dopaje con la frente en alto.

También en dos ruedas, pero con un motor en la mitad, España es potencia en motociclismo. Danny Pedrosa hizo historia a mitad de la década al ganar tres mundiales, y en este 2010 sus alumnos más aventajados, Jorge Lorenzo y Toni Elías, se quedaron con los títulos en las categorías  Moto GP y 250 c.c.  También a motor, el país entero celebró en este 2010 la victoria de su piloto más longevo y legendario, Carlos Sainz, que a sus 48 años ganó su primer rally Dakar.

No por exótico el hockey sobre patines es menos importante. España es el campeón mundial reinante, dueño de catorce títulos, los tres últimos de manera consecutiva. A nivel de clubes, el Barcelona de hockey tiene 23 ligas locales y diecinueve copas de Europa, de ahí que se diga en tono de broma que el FC Barcelona es en realidad un equipo de Hockey que tiene una filial de fútbol.

Son momentos dulces para España, dulces y paradójicos si se tiene en cuenta que la corredora Marta Domínguez,  considerada quizá la mejor atleta en la historia de España, fue vinculada este año por la llamada Operación Galgo a una amplia red de dopaje que suministraba sustancias prohibidas a deportistas españoles.  Todo esto, lo bueno y lo malo,  ocurre en un país que tiene a casi el 20% de su población económicamente activa desempleada. Al menos, y algo es algo, a esa porción de la población tiene buena programación deportiva por televisión para pasar las horas muertas.

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