El cadete que estrenó el Buque Gloria

El cadete que estrenó el Buque Gloria

15 de Mayo del 2014

En julio de 1968, un grupo de 71 cadetes de la Armada Nacional viajó en un avión Hércules con destino a Bilbao (España). Allí se acabaría la expectativa de dos años para conocer y abordar el Buque Gloria después de que en 1966 el gobierno colombiano autorizara la compra de un Buque de Vela tipo Bergantín Barca. Entre esos jóvenes privilegiados, elegidos para conformar la primera tripulación, estuvo el almirante Humberto Cubillos, quien recuerda esa primera travesía marinera.

El almirante Cubillos, que para esa época tenía 18 años y llevaba tres en la Escuela Naval, comenta que a su llegada a Europa, los cadetes tuvieron que colaborar para terminar el buque Gloria. Era una manera de ahorrar dinero porque la construcción de la embarcación había superado el presupuesto inicial.

La tarea que les fue encomendada fue pintar la embarcación. No fue fácil porque debían seguir instrucciones precisas. También colaboraron en el ajuste de los mástiles. Cubillos recuerda que la primea impresión que tuvo del buque fue de inmensidad.

Marinero Buque Gloria

Esos días fueron muy exigentes porque además de trabajar, los cadetes recibían instrucciones y entrenamiento que les sería útil a la hora de emprender un viaje. A las 6.00 de la mañana hacían una rutina de gimnasia y distintos ejercicios para adquirir destrezas dentro del barco.

A principios de octubre, el velero zarpó del Puerto del Ferrol del Caudillo, ubicado en Galicia (España). De allí fueron a las Islas Santa Cruz de Tenerife. En esos primero días se probó la maquinaria y se hicieron varios ajustes. Finalmente, el buqué tomó rumbo hacia Cartagena. El almirante Cubillos resume esos primeros días con la frase: “una experiencia maravillosa”.

La camaradería que se vivió en esa época en el Buque Gloria fue de gran importancia y un motivador. En las noches, los cadetes subían a la cubierta y se acostaban boca arriba para observar el cielo. Mientras contemplaban la luna y las estrellas, dialogaban sobre sus vidas, amores, alegrías, tristezas, familia y deporte.

Marinero Buque Gloria

Finalmente, el 11 de noviembre de 1968 el Buque Gloria llegó al puerto de Cartagena. “El reencuentro con la familia fue emocionante”, dice el almirante Cubillos. Desde entonces, esta embarcación ha sido el Alma Mater de los marinos de Colombia, en el se aprende y se practica la navegación costera y astronómica, la operación de equipos modernos de navegación y de comunicaciones, maniobra con velas y cabos, pitadas marineras y en general todas las actividades que se realizan en un buque.

El almirante Cubillos, quien estuvo en la Armada durante 37 años y navegó cerca de 800 mil millas náuticas, decidió ser marinero porque creció en una familia naval. Sus tres hermanos mayores fueron oficiales de la Armada y desde niño siempre soñó con estar en la marina. “En mi casa siempre vi el uniforme negro y recuerdo cuando llegaban las cartas de mis hermanos”.

A bordo del Buque Gloria, Cubillos tuvo la oportunidad de conocer varios países. Asegura que cada vez que llegaba a un puerto con su uniforme de la Armada Nacional, se sentía un colombiano muy especial. Hoy, más de 46 años después de ese primer viaje en el Buque Gloria, Cubillos confiesa que desde aquel viaje, aprendió que los buques tienen alma.