El escuadrón motorizado que ‘caza’ manifestantes en Caracas

El escuadrón motorizado que ‘caza’ manifestantes en Caracas

19 de marzo del 2014

Antes de comenzar el operativo de dispersión de la protesta en Caracas, enjambres de agentes motorizados se ubican en cuadras aledañas al lugar de la manifestación. Sobre cada moto hay dos agentes protegidos con armadura antimotín, macanas, chalecos con gases lacrimógenos y cascos.

En las más recientes marchas, los motorizados aparecen sólo cuando la protesta se extiende hasta después de las 4 de la tarde. Están a la espera de actuar tan pronto comienza a caer la noche.

Casi a diario hay alguna demostración de ira en algún sector de Caracas. Desde el 12 de febrero, cuando la un gran sector de la sociedad salió a las calles para enfrentarse al Gobierno, no hay un día de descanso en varios sectores capitalinos. Algunos barrios parecen campos de guerra.

Pero quienes salen a protestar, en la mayoría de casos jóvenes universitarios, reconocen que desde hace una semana no sólo están luchando contra la fuerza de los tanques que lanzan chorros de agua, o los gases que les provocan huir ante la amenaza de asfixia. Tampoco contra las cuadrillas de agentes que avanzan para retomar el control de barrios que cayeron bajo el dominio opositor y que a su paso –como en todo país se ve– dispersan a los manifestantes con garrotazos y empujones.

Desde hace una semana, los caraqueños descontentos que salen a las calles han sido sorprendidos porque en medio del caos frecuente por la acción de los antidisturbios, han irrumpido en ese campo de batalla motociclistas uniformados que capturan a cualquiera que se atraviese en su camino.

Horacio Siciliano, fotógrafo e ingeniero civil que ha retratado las marchas desde el 12F, dice que en los últimos días los manifestantes no le temen tanto a los gases o bombas aturdidoras como a los agentes que se esconden detrás de los antimotines e irrumpen con sorpresa cuando el gentío busca refugio.

Ensanduchados Venezuela, Kienyke

Las detenciones de manifestantes por este método han aparecido desde hace apenas una semana. Denuncian abusos por parte de la policía.

Atrapan a cualquiera, lo golpean para neutralizarlo; si no se resigna le esposan las manos por la espalda. Los agentes hacen un espacio en medio de los dos para subir al detenido a la moto. Lo comprimen con fuerza, como en un sándwich, para que no pueda moverse. Si intentara algo contra los oficiales, el uniformado de atrás le propina un golpe en el abdomen o la columna para aquietarlo.

“La orden del gobierno ha sido apagar las protestas. La única forma de apagarlas es detener a los muchachos que están en las manifestaciones. Empezamos a ver a esos agentes motorizados desde la semana pasada y cuando irrumpen se llevan a cualquiera que vean, aunque ni siquiera tenga que ver con las protestas”, explicó Siciliano que acompaña las marchas como reportero gráfico y ha logrado atestiguar la polémica táctica de pescar en río revuelto a personas presentes en el lugar de los desórdenes y llevarlas ante la justicia como instigadores golpistas, tal como los ha calificado el presidente Nicolás Maduro. Recientemente, el mandatario ya los bautizó “los chukis”.

El inusual escuadrón ‘caza’ manifestantes

Según Siciliano, los grupos de motos –con dos agentes cada una– no actúan en la mañana o en marchas masivas convocadas por líderes de la oposición. Aparecen cuando ha madurado la tarde y únicamente en las espontáneas manifestaciones que no superan los 300 participantes.

Estiman que son de 50 a 100 motocicletas que se esconden en alguna calle aledaña a la espera de escuchar la acción de la policía antimotines. Cuando las autoridades comienzan su labor, y se oye la gritería de los manifestantes, un primer grupo de motorizados sorprenden a las multitudes.

Enseguida llega otro grupo de refuerzo para evitar que los jóvenes agredan al escuadrón de avanzada que ya debe estar efectuando las retenciones. No son aprehensiones sistemáticas, no van por alguien en específico –según Siciliano– sino que a quien cojan desprevenido o alcancen en la correría es el objetivo a arrestar.

“Los agarran con mucha violencia. Detienen a personas que no tienen nada que ver con la manifestación. Hemos visto que cogen a gente que pasa por el lugar en bicicletas, los bajan de ellas y se los llevan detenidos. Registramos con fotografías cuando se llevaron a un joven con autismo”, dice el fotógrafo.

Siciliano se refiere a Carlos Requena, el caso de un joven especial que fue sorprendido por estos escuadrones motorizados y luego capturado. Este caso fue confirmado a KienyKe.com por el director del Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero. “Requena tiene limitaciones mentales. Vive cerca a la plaza Altamira (Caracas) y caminaba a encontrarse con la mamá cuando fue sorprendido por los manifestantes corriendo. Agentes en moto lo interceptaron, lo golpearon y lo detuvieron. Lo agredieron con un casco en la cabeza”.

Ensanduchados Venezuela, Kienyke

Los agarran con mucha violencia. Detienen a personas que no tienen nada que ver con la manifestación”, relata el fotógrafo Horacio Siciliano.

Los detenidos, que pueden resultar en poder de agentes de la Guardia Nacional Bolivariana o de la Policía local, son detenidos entre 24 y 48 horas y usualmente son dejados en libertad, bajo condición de no poder volver a ser descubiertos en alguna marcha, porque de suceder esto serán encarcelados.

“Si los detienen los de la Guardia Nacional los llevan a una base militar en Caracas. Cuando es policía los llevan a una inspección cercana. He hablado con algunos que han salido libres, y les exigen un régimen de presentación cada 8 días. A la mayoría les queda expediente abierto y si reinciden los llevan detenidos a la prisión”, dijo Siciliano.

Fotógrafos aficionados, reporteros y hasta los mismos manifestantes están atentos a registrar cualquier aprehensión para que esta sirva de prueba y prevenir así desapariciones o eventuales casos de brutalidad policiaca. No obstante en muchas de las imágenes se ve un presunto exceso de fuerza para subir a los detenidos al ‘sándwich’ de las moto-policías.

“Suben a esas motos hasta a ancianos y niñas”

El Foro Penal Venezolano es la ONG independiente que más vigila y reporta casos de detenciones oficiales durante las protestas que llevan más de un mes. Reporta que en total se han presentado 1.583 detenciones hasta esta semana, de las cuales 797 concluyeron con la libertad condicionada de los manifestantes (medidas cautelares), 194 con libertad plena, mientras que continúan retenidos 173 venezolanos y otros 50 han sido encarcelados por reincidir en los disturbios.

Ensanduchados Venezuela, Kienyke

Usualmente las cuadrillas de agentes motorizados se ubican detrás de los equipos antimotines. Cuando empieza el operativo de desalojo, comienzan su ‘caza’ de manifestantes.

El director del Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero, denunció que la práctica “irregular” de los escuadrones de agentes motorizados que cazan manifestantes se ha conocido desde hace menos de una semana solamente en la zona de Altamira, en este oriente de Caracas.

“Tenemos coordinadores en todos los Estados y las detenciones en otros lugares no han sido de esta forma”, precisó.

También denunció que han sido tan arbitrarias las detenciones, que han llevado en motocicletas a ancianos y a niñas menores de edad. “Y es algo preocupante, porque llevan a mujeres y niñas en la mitad (entre los dos agentes) y el de atrás puede sobrepasarse con la retenida. Podría esto considerarse una agresión sexual”.