El fin de un affaire criminal

El fin de un affaire criminal

10 de marzo del 2011

La Corte Suprema de Justicia  condenó a quince años de prisión al ex director de Fiscalía de Medellín Guillermo Valencia Cossio, por prestar su colaboración al narcoparamilitar Daniel Rendón, alias “Don Mario”. El Alto Tribunal encontró ajustadas las pruebas que demostraron que Valencia contribuyó a que John Freddy Manco Torres, alias “El Indio”, saliera del organigrama de la banda delincuencial de “Don Mario”, donde ocupaba el segundo grado en importancia.

En las pruebas recopiladas por la Fiscalía y reveladas por la revista Cambio, aparecían decenas de conversaciones entre Valencia y el empresario Felipe Sierra, donde tramaron la expulsión de “El Indio” de ese organigrama, a cambio de regalos para Valencia, como una cuatrimoto avaluada en 40 millones de pesos, que recibió en su finca de Caucasia.

En el expediente quedó claro que Valencia y Sierra persuadieron al entonces comandante de la Policía de Medellín, general Marco Antonio Pedreros, para que contribuyera con la expulsión de “El Indio” de esa estructura criminal.

Una punta de la investigación que aún no ha sido del todo aclarada fue la participación de la entonces directora de Fiscalía de Córdoba, Perla Emperatriz Dávila, quien en varias conversaciones grabadas por las autoridades habla con Valencia Cossio y con Felipe Sierra sobre las bandas criminales.

En una de las conversaciones queda claro que ella le pidió cinco millones de pesos a Sierra para someterse a una cirugía estética. Sierra no sólo está comprometido en este hecho, sino que ahora se conocen algunas actividades ilícitas a favor de paramilitares cuando le prestó, a través de su empresa Control Total Ltda, servicios de seguridad a los desmovilizados de Antioquia.

La condena de Valencia es ejemplarizante, porque se trata de un servidor judicial al servicio de grupos criminales. En los últimos días se conoció que Valencia solicitó su traslado a la cárcel municipal de Yarumito, en Antioquia, considerada de baja seguridad y donde cumplen sus condenas los servidores públicos.