El hombre del Teatro Mayor

El hombre del Teatro Mayor

8 de enero del 2012

Ocupaba un buen cargo en Madrid (España) como director cultural de la Secretaría General Iberoamericana en cabeza del ex presidente del BID Enrique Iglesias, cuando se dejó tentar por la propuesta de la familia Santodomingo de dirigir el recién construido Teatro Mayor.  Una vez concluida la obra, que costó más de un millón de dólares, había llegado la hora de buscar un director que garantizara una programación de primer nivel que estuviera a la altura de los grandes teatros del mundo. Ramiro Osorio fue el escogido. Desde un primer momento logró articular el Teatro Mayor al circuito latinoamericano de conciertos y grandes artistas con lo cual aseguró presentar, solo el año pasado, 74 espectáculos internacionales y 49 nacionales.

Aunque colombiano de nacimiento, estudió  Letras Españolas y Dirección de Teatro en la Universidad de Guanajuato, en México, y allí se quedó. Regresó a Colombia después de décadas de ausencia, de la mano de Fanny Mickey como su  mentora,  con quien compartió la experiencia del Festival Iberoamericano. Fue director de Colcultura en el gobierno de César Gaviria y luego, con la creación del Ministerio de cultura en el gobierno de Ernesto Samper, sucedió en el cargo a la primera ministra Isadora Norden. Al ministerio llegó después de haber dirigido el Festival Iberoamericano de Teatro de 1997, donde permaneció solo un año porque con el cambio de gobierno, el presidente Andrés Pastrana nombró en la cartera a Alberto Casas Santamaría. En el 2001 Ramiro Osorio regresó a México, su segunda patria, a dirigir el Festival Cervantino de Guanajuato donde estuvo cinco años hasta que renunció para trabajar con Enrique Iglesias a Madrid. En solo año y medio Osorio ha logrado hacer de la programación del Teatro Mayor la número uno de Colombia.

¿Cómo se financia este Teatro?

Este modelo de gestión es único en el mundo. Es una alianza público-privada, en donde la Alcaldía Mayor de Bogotá ofrece el 17 % que son 3 mil 100 millones de pesos y la empresa privada que es Bancolombia y la Empresa de Energía de Bogotá ofrecen el 20 %, por otra parte la familia Santo Domingo que son los cogestores del proyecto ofrecen 4 mil millones. Lo demás lo consigue el Teatro entre taquillas y  patrocinio. Hemos recibido más de 2 mil millones y medio en donaciones en equipos, en especial aportados por la Fundación Ramírez Moreno.

¿Quién selecciona la programación de los eventos y de los artistas que se presentan durante el año?

Las escogemos tres personas.  El director del Teatro, el Subdirector y  la Directora de Programación, Sandra Meluk. Y la directriz principal que determina los lineamientos, es la calidad. Este es un Teatro de excelencia. Que ofrece espectáculos de calidad y de excelencia. En donde se presentan artistas de altísima calidad.

¿Podría decirse que el Teatro Mayor es elitista, al que no tienen acceso las personas de los estratos populares?

El Teatro Mayor Julio Santo Domingo ha enriquecido y ha transformado la vida de más de un millón de personas que es el área de influencia en la localidad de Suba. Se pueden conseguir boletas a partir desde 10 mil pesos. La gente de los estratos populares viene, y mucho. Acá tenemos funciones que cuestan entre 10 mil y 20 mil pesos. Y eso se ve los domingos, cuando se hacen funciones a las 11 de la mañana y esas boletas no se venden en Tu Boleta. Las personas deben venir hasta al Teatro para acceder a ellas. Inclusive hemos visto personas que compran con monedas a la hora de pagar.  La boleta las pagan con un billete de 5 mil pesos y el resto en monedas.

Con la temporada de zarzuela y la obra ‘Viva Madrid’, el Teatro Mayor celebró su primer aniversario.

¿Qué impacto social puede generar los grandes espectáculos que se presentan en el Teatro?

Por ejemplo. Todas las presentaciones que se realizan tienen un contenido pedagógico.  Y se dictan talleres y clases magistrales.  Por ejemplo 20 mil niños vinieron al Teatro de las Escuelas Distritales a disfrutar la ópera de La Flauta Mágica que presentó el Teatro El Liceo de Barcelona.  Esto cambia la vida de las personas que viene a ver este tipo de este espectáculo en donde hay personas de todos los estratos. Y por ejemplo las personas desplazadas y más pobres del sector de Usaquén y de Suba son invitadas por medio de los Consejos Locales de Cultura. A ellos los traemos al Teatro sin que paguen un sólo peso.  Porque sabemos que son personas que no pueden pagar. Una cuota de las boletas las dirigimos a esas personas.

¿Pero cuál podría ser un ejemplo de la gestión en la búsqueda de recursos?

En el 2011 este año se consiguieron mil millones en patrocinio de pequeñas cosas, como por ejemplo en descuentos relacionados con tiquetes, pasajes, dietas, hospedaje y honorarios. Por ejemplo en la temporada que se hizo de México en el mes de octubre. En esa época vinieron 200 artistas mexicanos.  Nosotros pagamos 40 pasajes, de 200 y los otros se consiguieron por medio de la Cancillería, la Embajada  de México y la Universidad de Guadalajara para que vinieran las tres compañías más grandes de ese país como son la Compañía Nacional de Teatro, el Ballet de Guadalajara y la Orquesta de Coahuila. Las dos primeras no nos cobraron honorarios. Y se consiguió que la Orquesta de Coahuila se pagara sus propios pasajes.

¿Cómo se pueden llevar los eventos que llegan a Bogotá a otros lugares del país?

Se están llevando. Y hacemos alianza por ejemplo con el Teatro Metropolitano de Medellín, a Cartagena, con el Festival de Danza  de Cali y lo que hacemos es expandir la agenda de los artistas para que vayan a esas ciudades del país en coproducción. Ya hacemos mucho trayendo a los artistas. El resto de organizaciones debe encargarse de llevarlos a los destinos en donde los quieren ver presentarse.

¿Qué proyecto tiene pendiente para el Teatro?  

Le hace falta a un restaurante pero ya lo vamos a tener. Pero sobre todo un patrocinador transversal para encontrar el punto de equilibrio, porque aún es muy frágil para proponer mayor cantidad de eventos. Además queremos tener mayor comunicación con todos los habitantes de las localidades de Suba y Usaquén, para que ellos disfruten de una de las mayores programaciones de América Latina con el mejor Teatro de Colombia sin duda.

¿Qué es lo mejor de trabajar en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo?

Esto es un espacio para soñar para que otros sueñen. Y es hacer de todo. Es conseguir el dinero para los  espectáculos, hacer las producciones y escoger artistas de alto perfil para la ciudad y el país.