El periodista que descifró a Griselda Blanco, la narco colombiana

Mar, 13/02/2024 - 18:51
KienyKe.com conversó con José Guarnizo, el periodista que pronto publicará la segunda parte de una sólida investigación sobre Griselda Blanco, la narcotraficante colombiana. 
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La foto de un pequeño niño inocente que es alcanzado por el horror del narcotráfico es un recuerdo vívido en la memoria de José Guarnizo, el periodista y escritor colombiano que durante más de 12 años recopiló detalles sobre la prehistoria del narcotráfico en Colombia y la vida de Griselda Blanco: la criminal colombiana que fue la primera patrona de los demás patrones de la mafia que la precedieron. 

Esta investigación que pronto estará disponible en todas las librerías del país, es el trabajo de un periodista y escritor consagrado a quien un día lo encontró esta historia.

Fue precisamente en el furor de un día de trabajo en la redacción de El Colombiano, uno de los medios en los que José Guarnizo trabajó, que tuvo su primer contacto con la vida y modus operandi de la tan sonada ‘viuda negra’. 

“Concretamente, esa historia empezó un poco por azar cuando a la redacción de El Colombiano llegó alguien a poner una denuncia. Era una denuncia como barrial… Mis compañeros no le pararon muchas bolas. Yo lo escuché. Publiqué en esa época una denuncia pequeña, pero ese señor era de barrio Antioquia, donde nació Griselda Blanco. 

Y después me empezó a llamar a ponerme otras denuncias y poco a poco me fui dando cuenta que él tenía mucha información de cómo funcionaba la violencia y los grupos armados… Después terminé sentado con él, tomándome un café, y me mostró un carnet que acreditaba que había estado en una prisión estatal en Estados Unidos durante diez años, me enteré de que él había sido jefe de sicarios en Nueva York, que había trabajado para Griselda”, comenzó relatando el periodista a KienyKe.com señalando que todo pasó mucho antes de que se empezara a hablar de la narcotraficante.

Estos primeros acercamientos sucedieron entre el 2010 y el 2011 cuando este periodista que actualmente es el cofundador y director de Vorágine estaba empezando a ver los documentales sobre los cocaine cowboys e interesarse en el tema, sin embargo, fue hasta después de la muerte de Griselda que retoma el contacto con su fuente y empieza a escribir:

“Cuando matan a Griselda en Medellín, después de haber pasado por un periodo en completo anonimato desde que salió de la cárcel en 2004 hasta 2012, hablo con este señor que ya me había contado muchas de las historias de Griselda porque había trabajado para ella, se había criado con ella y la conocía desde niño y empiezo a hacer ya más juiciosamente una reportería para publicar una primera crónica que salió publicada en El País de España en 2012, por los días en que la mataron”. 

Aunque José Guarnizo pensó que con la publicación del primer libro en 2012 la historia quedaba cerrada, nuevas pistas y fuentes volvieron a encontrarlo. De hecho, sucedió un año después de haber sacado a la luz su investigación cuando una mujer dijo que uno de los personajes del libro que el escritor creía muerto quería hablar con él. 

“Aparecieron otras personas no para de decir que las cosas no eran así como estaban en el libro, sino porque querían dar su propia versión de los hechos. Entonces, apareció uno de los personajes del libro que tiene un capítulo importante que es Chucho Castro. Él aparece en la serie como escolta de Griselda. Yo creía que estaba muerto, había relatado el asesinato. Es un niño que iba en la parte trasera del carro a través de informes del FBI, de la DEA y un montón de documentos que había encontrado. Pero yo pensaba que estaba muerto”, mencionó refiriéndose a la fotografía del pequeño Jhonny Castro que lo había conmovido hasta las lágrimas años atrás. 

Cuando me llamó la señora un día y me dice que Chucho Castro me quiere conocer, yo lo visito solo por curiosidad, porque ya el libro estaba publicado, cerrado y de pronto me doy cuenta de que es un hombre que lleva 30 años encerrado escondiéndose de Griselda, que es un señor que no se puede ni mover. Casi estaba viviendo en un barrio de la periferia de Medellín, 30 años, escondido todavía con el dolor a cuestas del asesinato de su hijo. Y entonces empiezo a ver ahí cosas interesantes y me empieza a llevar a otros personajes y a otros y a otros.  Empecé a acumular ya mucha información y yo no sabía qué hacer con eso hasta 2015”. 

Jose-guarnizo
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KienyKe.com / Ana María Moya

José Guarnizo estaba en aquel momento en Barcelona haciendo un máster en escritura creativa y Planeta le ofrece escribir más de esta historia para una vender los derechos a una serie de televisión de la que saldrían proyectos de cadenas como RTI y Televisa.

“Yo me encierro a escribir todo ese material y poco a poco me fui dando cuenta de que había un segundo libro que complementaba el primero. Sin embargo, yo nunca pensé en publicar toda esta investigación… sabía que tenía como un pedazo de una historia que no se conocía, un pedazo de lo que yo podía llamar la prehistoria del narcotráfico con sus víctimas verdaderas de carne y hueso, con un montón de viajes que yo hice tratando de reconstruir todo esto que había sucedido y que la gente ya no se acordaba y otra no se quería acordar”. 

El reencuentro con Chucho Castro

En definitiva uno de los personajes más importantes en la investigación de Guarnizo es Jesús ‘Chucho’ Castro, el guardaespaldas de Griselda Blanco que había desaparecido por completo luego del asesinato de su hijo, Jhonny, que perdió la vida luego de que lo impactaran dos disparos en medio de una balacera en Southwest Miami, el 8 de febrero de 1982.

Castro logró escapar no solo de Griselda sino de la Policía, ya que nunca lo pudieron rastrear hasta que él buscó a Guarnizo y le contó la parte de la historia que había quedado en el olvido, aunque no para todos, pues este periodista había guardado en su memoria la foto de aquel niño que vio en los expedientes del FBI. 

En un artículo publicado por Vorágine por el mismo José contó que Jesús Castro había tenido que dejar el cuerpo de su hijo abandonado en una mezquita para que las autoridades se encargaran del entierro. 

“Esa fue la decisión que tomó después de pasar toda la noche llorando encerrado en un baño, pensando qué hacer con el cadáver del bebé al que acomodó en una tina con treinta y seis bolsas de hielo… En la foto, se ve que Johnny llevaba en el pecho su pasaporte para que pudiera ser identificado, al lado había dos rosas rojas. Es una imagen que me quedó sembrada en la trastienda de mis recuerdos y que intenté retratar con palabras en un libro que publiqué sobre Griselda”, escribió Guarnizo. 

Sobre su primer encuentro con Castro, el periodista relató que había sido algo que lo había impresionado y conmovido profundamente, pues desde que había visto aquella fotografía que lo había atravesado la había guardado en su memoria, como sucede con aquellas imágenes que muestran cuando estamos ante el dolor de los demás como diría Susan Sontag

“Era un niño de tres años. Vi esa fotografía y recuerdo incluso que cuando yo escribí esa parte en ese primer libro, yo lloré y como que me perturbó mucho. Tenía eso en mi memoria. Por eso cuando voy hasta su casa y hablo con él y lo encuentro… de una lo reconocí porque había visto muchas fotos de él en archivos tanto del Miami Herald como archivos judiciales. En la casa había cuadros también de su hijo Johnny… lo reconocí sin que me hubiera dicho nada porque había investigado su historia. 

De alguna manera me impresionó mucho como la muerte de un hijo nunca se supera, parece obvio decirlo, pero apenas empezamos a hablar de Johnny, se puso a llorar y ahí es donde uno se da cuenta lo fuerte que son estas historias. Es casi una redundancia decir que un niño de tres años es inocente, porque por supuesto que lo es”. 

Cabe destacar que a partir de este proceso de investigación, que llevó a José Guarnizo a recoger los pasos de Griselda Blanco le permitió también hacer una especie de radiografía no solo de la vida de una mujer a la que recientemente Sofía Vergara le sacó una serie de Netflix, sino mapear fenómenos de la violencia que llegaron con esta criminal al país y que le abrieron el camino a otros narcos como el mismo Pablo Escobar. 

A Griselda se le atribuyen más de 100 homicidios, aunque solo fue juzgada por tres crímenes. Uno de ellos la muerte de Jhonny Castro.

José Guarnizo logra en este libro reunir testimonios de familiares, amigos y enemigos; las declaraciones del agente de la DEA que la capturó, así como encontrar la voz de la narco en una entrevista inédita que estaba entre los archivos de la Fiscalía, además de escuchar a muchas de sus víctimas, es decir, retratar con todas sus letras a una mujer que parecía indescifrable, que se escabulló de la justicia, pero gracias a esta exhaustiva investigación, no de la memoria colectiva.

Creado Por
Ana Prada
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