El pueblo que no quiere la Ruta del Sol

El pueblo que no quiere la Ruta del Sol

31 de enero del 2014

El pasado viernes 24 de enero más de 300 habitantes de La Vega, Cundinamarca, hicieron una protesta al lado de la vía principal del pueblo, donde el gobierno nacional pretende construir el primer tramo de la Ruta del Sol, que busca conectar el centro del país con la Costa Caribe en menos de 10 horas de recorrido.

Piden que sea construida una variante, así como la tienen la mayoría de las poblaciones en Colombia y de esa forma no se vean afectados por el ruido, la polución y el peligro que representan el paso de 80 tractomulas por hora, como lo planea el gobierno, cuando esté culminado el opulento proyecto de infraestructura diseñado para afrontar la firma de los TLC.

Protesta sin bloqueos

Uno de los pobladores afirmó que fueron advertidos por la policía de que si se tomaban las vías y realizaban bloqueos serían detenidos. Por ese motivo hicieron una protesta pacífica. “Hicimos un legitimo derecho a la protesta, aunque pareciera que si no se hacen bloqueos, el gobierno (del presidente Juan Manuel Santos) no nos pone cuidado”, aseguró.

Javier Sánchez, coordinador de la Veeduría ciudadana de La Vega, advirtió que “la oposición que tiene la ciudadanía, respecto a la Ruta del Sol, es por el tráfico de los vehículos pesados por la mitad del pueblo”.

Ruta del sol, Kienyke}

Los pobladores no descartan en bloquear la vía para ser escuchados por el Gobierno Nacional.

Camilo Martínez, de 44 años, habitante del municipio, dijo que los principales perjuicios son “el ruido y la contaminación, además del riesgo que corre la población”, afirmó Martínez, quien vive hace más de 20 años en la población. Aseveró que la población no fue informada sobre que el tráfico pesado pasaría por la mitad del pueblo.

Los pobladores denuncian el aumento del paso de tractomulas y el incremento de los accidentes de tránsito. Sus pronósticos para cuando se termine la ambiciosa Ruta del Sol no son optimistas: “La situación va ser invivible”.

Se necesita más plata

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) explicó a la población que para el proyecto, como está diseñado, existen 18.000 millones de pesos. Según argumenta la agencia, no se pueden adicionar más recursos. La falta de presupuesto también molesta a la comunicad: “¿Cómo para otros proyectos sí pueden adicionar, no es la primera vez que ocurre esta situación”, dijo con indignación Camilo Martínez.

Según un estudio de la Corporación Autónoma Regional (CAR), los decibeles auditivos sobrepasan el máximo permitido. “Las fuentes generadoras de ruido corresponden a los vehículos livianos, pesados y motocicletas que transitan por la autopista Bogotá – Medellín en los puntos de medición, resaltando que los buses, camiones y tractomulas causan un ruido mayor (…) La principal fuente de ruido en la zona por el alto flujo vehicular que se aprecia sobre todo en el horario de 6am a 10 am y 4pm a 6pm”.

Para el personero municipal, Diego Zambrano, el estudio de la CAR fue claro en señalar que “los decibeles actuales son altos y que en el futuro se pueden multiplicar cuando aumente el tráfico pesado en el casco urbano”. A su vez Zambrano señaló que se verán afectados viviendas, locales comerciales y instituciones educativas, entre otros.

“Nos hemos manifestado mediante peticiones a distintos entes del gobierno y la concesión Sabana de Occidente para manifestarles las  incomodidades pero no hemos sido escuchados y ni siquiera se han pronunciado al respecto”, dijo Zambrano.

El tramo más corto y con más retrasos

Pese a que La Vega no hace parte de ninguna de las tres fases de las concesiones de la Ruta del Sol, el primer tramo, que comprende desde Villeta hasta Guaduas (Cundinamarca) y otorgado a Helios, ha presentado varias dificultades técnicas y presupuestarias. Dadas la inestabilidad del terreno y la magnitud de las obras, el primer tramo de la Ruta del Sol, correspondiente a 21,6 kilómetros en doble calzada , solo estaría listo hasta finales del 2017, de acuerdo con un estudio contratado por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).

La fecha se deduce después de contabilizar los seis meses que puede tardar la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI) en definir el nuevo trazado, el año que tardaría el proceso de precalificación y licitación y los tres años -según expertos- que puede demorar construir una obra de esa magnitud.

Ruta del sol, Kienyke

“Se necesitan tres años como mínimo, dadas las circunstancias que surgen al desarrollar un proyecto de estas características. Si las cosas funcionan, el tiempo podría ser menor”, dice el ingeniero Mario Huertas Cotes, quien hace parte de la concesión Sabana de Occidente, contratista que construyó en Villeta el túnel falso del Cune.

Huertas participó en la licitación para construir los 78 kilómetros entre Villeta y Puerto Salgar, en la Ruta del Sol, pero perdió ante Helios, que hizo una propuesta económica menor para construir la obra.Sin embargo Helios pidió cambiar el trazado por problemas ambientales y una adicción de 400.000 millones de pesos para culminar el proyecto.

La firma estadounidense Gall Zeidler Consultants (GZ) recientemente le manifestó a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) la necesidad de modificar el primer sector de la megaobra, por la inestabilidad geológica de la zona. La misma que había detectado Helios y por la cual se había negado a construir ese tramo.

“Son unas formaciones muy inestables a nivel de cenizas volcánicas y de rocas sedimentadas que son muy duras. Si se atacan de forma no acertada producen grandes deslizamientos”, explica Huertas.

Agrega que quien gane la licitación deberá construir “túneles muy cortos, viaductos y escoger trazos diferentes pero en el mismo sector de montaña”.