Embellecimiento vaginal en manos colombianas

Embellecimiento vaginal en manos colombianas

3 de Octubre del 2012

Tener una vagina bonita y estrecha cuesta lo mismo que un aumento de senos. Requiere de seis semanas de abstinencia sexual y dos horas y media en un quirófano. El diseño y rejuvenecimiento vaginal son procedimientos tan populares como cualquier cirugía plástica, pero sus beneficios no son solo estéticos sino también funcionales, ya que ayudan a aumentar el placer sexual y mejoran la autoestima. Se trata de un cambio de vida. La liposucción del monte de Venus, la depilación definitiva y la despigmentación genital también hacen parte del paquete para tener una vagina de quinceañera. Embellecerla no es una ligereza, ni una moda pasajera.

“Doctor, no me gusta mi cuca” y “me siento muy abierta, me gustaría ser apretadita como antes”, eran las quejas más frecuentes que el ginecólogo Jorge Alberto García escuchaba en su consultorio. Corría el año 2002 y las vaginas feas y amplias parecían no tener remedio. Las mujeres estaban condenadas a la frustración al no poder remediar el paso de los años, las huellas de los partos y las consecuencias de la gravedad.

Gracias a las mujeres inconformes, el doctor García, médico de la Universidad del Rosario, comenzó a investigar sobre las últimas tendencias de la cirugía genital. Así llegó hasta David Matlock, un médico estadounidense que pensó por primera vez en un rejuvenecimiento y diseño vaginal con láser. Matlock es catalogado como el pionero a nivel mundial y las técnicas que creó son marcas registradas. Durante los últimos 15 años, el famoso cirujano que tuvo su propio programa en el canal de televisión E! Entertainment ha atendido a más de siete mil mujeres en 63 países. Pero en Colombia, se escuchó por primera vez de estas cirugías hasta hace cinco años.

Mujer desnuda
Las cirugías de rejuvenecimiento y diseño vaginal se hacen en Colombia desde hace 5 años

Al identificar la frustración que aquejaba a sus pacientes,  el doctor Jorge García viajó a los Estados Unidos para aprender las técnicas de Matlock. Desde aquel momento se convirtió en pionero de estas dos cirugías en el país. La mayoría de sus pacientes son mujeres entre 35 y  45 años. Aunque ha tenido casos de señoras que superan los 65. En la actualidad, está concentrado de lleno en estos dos procedimientos. Dedica una hora a cada  paciente, muchas de ellas provenientes de  Arabia Saudita, Dubai, España, Estados Unidos, México y Panamá.

El rejuvenecimiento vaginal con láser consiste en hacer la vagina más apretada. En palabras del doctor García, se trata de una cirugía que se realiza al interior de la vagina para templar o tensionar los músculos. Aclara que no consiste en cambiar la talla de la vagina, pues es elástica por naturaleza. El procedimiento tarda una hora y media y se puede hacer con anestesia general o regional, todo depende de cada una de las pacientes. Los resultados del rejuvenecimiento no se ven: se sienten.

El diseño vaginal se ve y se siente. Es una cirugía externa que mejora la apariencia de los genitales, en especial cuando los labios mayores están caídos y los menores salidos. También se aumenta el espacio entre la vagina y el ano, se arregla el capuchón del clítoris y se cierra la entrada de la vagina. Esta cirugía es funcional y es solicitada por mujeres de todas las edades.

Jorge Alberto García
El doctor Jorge García viajó a Estados Unidos para conocer las técnicas creadas por el doctor David Matlock.

Los beneficios del realizar las cirugías con láser son una recuperación rápida, un mejor resultado y un daño menor. Las mujeres que deciden someterse a estos procedimientos pueden retomar sus actividades tres días después. La liposucción del monte de Venus, la despigmentación genital y la depilación definitiva también hacen parte del embellecimiento vaginal.

María Clara*, quien fue una de las primeras pacientes del doctor García, dice sin pudor: “yo no tenía una cuca bonita”. A los 39 años se sometió a un rejuvenecimiento y diseño vaginal, después de varios años de matrimonio y dos embarazos. También aprovechó para reconstruirse el himen y depilarse totalmente. Quería sentirse como una mujer virgen que sueña con entregarse al hombre de su vida.

Confiesa que dudó en someterse a la cirugía porque no dejaba de pensar en los riesgos, la cicatriz que podría quedarle para siempre, la pérdida de la sensibilidad y la incomodidad que le podría producir. Sin embargo, luego de resolver todas sus dudas con el médico y ver fotografías de los resultados, María Clara decidió entrar al quirófano.

Al llegar a su casa, lo primero que hizo fue enfrentarse al espejo, aquel objeto que la había intimidado por años. Las cirugías le devolvieron la confianza, incrementaron su deseo sexual y cambiaron su vida. Luego de seis semanas sin tener relaciones sexuales, alquiló junto a su esposo una habitación matrimonial para perder su virginidad por segunda vez. La frustración que la acompañó por muchos años había muerto en el quirófano.

*El nombre  fue cambiado por petición de la entrevistada.