La Fulminante, la actriz porno que reta al Estado

La Fulminante, la actriz porno que reta al Estado

30 de enero del 2014

Es de noche y hace frío. Los creyentes entran y salen de la iglesia tapando sus cabezas con ropajes negros, como si quisieran encarcelar con una prenda de vestir sus impuros pensamientos frente a la virgen milagrosa, la principal deidad del templo más importante de Lima, la capital de Perú.

Mientras tanto, ella abrocha sus tacones; son altos, dorados, muy brillantes, se ajusta el vestido; es negro resplandeciente y muy corto, acomoda sus medias veladas y empieza caminar. Sus pasos proyectan seguridad pero también sensualidad. Es claro: ella quiera seducir.

De repente agarra uno de los tubos que lleva luz al Parque Central de Miraflores y sin música empieza a bailar. Más allá del baile, que para muchos puede resultar sórdido, ella lleva un mensaje.

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Sobre su rostro acondicionó una pantalla que proyecta pequeñas consignas que describen, como La Fulminante lo define, “una sociedad machista, doble moralista, grosera e hipócrita”.

Con facilidad consigue su objetivo: “Llamar la atención, con esos performance de calle el que me ve no está buscando verme, con ese espectáculo me le atravieso a la gente, es muy transgresor”, dice Nadia Granados, una artista plástica que interpreta a La Fulminante, un personaje de ficción que hace las veces de una actriz porno que cuestiona e incomoda al establecimiento.

Fulminante-en-Lima

Foto : Christian Bernuy del Carpio

Aquella noche limeña La Fulminante llevaba la pantalla en su rostro, pero a veces – más atrevida, agresiva o desparpajada – luce la pantalla en los senos o en su zona vaginal, las consignas siempre en el mismo sentido: “vigilancia democrática, poder mafioso, terrorismo de Estado”, conceptos que su proyecto ha adoptado para transmitir un mensaje político, contestatario o “panfletario” como ella lo llama.

Luego de una tormentosa relación que duró dos años “con el típico macho de celos enfermizos que me trataba hasta puta”, La Fulminante llegó a la vida de Nadia, “llegó a salvarme”, dice. “De esa mujer no queda nada, era sumisa, miedosa, insegura, complaciente y con pereza de hacer las cosas”.

Ahora Nadia, nacida en Bogotá, a través de La Fulminante, viaja por el mundo realizando video performances, mezcla códigos de la pornografía y la sexualidad femenina con temas políticos. “Hablo de cuestiones que me atañen como ciudadana, una persona que ve el mundo y ve realidades que no me gustan”, las expresa con imágenes fuertes, obscenas “porque pretendo que la gente se acuerde de lo que hago”.

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El trabajo que Nadia muestra en su portal web puede ser catalogado como fuerte, grotesco, para algunos sucio, sin embargo esta artista plástica egresada de la Universidad Nacional de Colombia, defiende su trabajo porque “muchas cosas del arte pasan desapercibidas” y de esta forma con seguridad más gente llega a ver lo que quiere comunicar.

Nadia Granados, Kienyke

Censurada por “alto contenido sexual”

En los primeros días del año La Fulminante fue noticia en los principales medios de comunicación españoles. ¿La razón?, su video ‘Maternidad Obligatoria’, censurado en YouTube por su “alto contenido sexual”, fue utilizado por activistas de ‘Anonymous’ que hackearon la página web del Arzobispado de Granada. Esta fue la noticia publicada por El Mundo de España

Los activistas web enfilaron baterías contra el Arzobispo de Granada, editor del libro “Cásate y sé sumisa”, texto que ya es ‘best seller’ en España, y para eso utilizaron el trabajo de Granados.

En dicho video, Granados hace una defensa férrea del aborto y una crítica contundente a la iglesia católica. Con un lenguaje corporal sugestivo y altamentemente explicito, La Fulminante aparece semidesnuda jugando con un condón…“con semen real porque quiero mostrar ¡qué bueno es usarlo!, pero ¿qué hubiera pasado si se rompe? Embarazarse no es una razón para tener un hijo, es una decisión de vida y la iglesia no me puede obligar a ser mamá”, argumenta Nadia.

En este enlace puede ver el video. KienyKe.com advierte que las imágenes son fuertes, con alto contenido sexual, que para muchos pueden ser ofensivas. Véalas si lo desea, bajo su responsabilidad.  (Ver Video) 

Ante la polémica esta artista plástica es contundente: “No considero que (el video) tenga un alto contenido sexual, en YouTube todo el tiempo se ven tetas y culos y no pasa nada, no son censurados, seguramente mi trabajo es censurado porque le incomoda a alguien, pero el disgusto también es una buena respuesta, me gusta mucho que a la gente le disguste lo que hago porque se molesta, es por lo que se dice no por la forma como se presenta”.

El estilo de La Fulminante puede generar repulsión, la gente puede quedarse solo hablando del tema sexual o del porno pero no del transfundo, ante esta apreciación Nadia es consciente que puede haber de todo, “hay gente que abre su mente y se cuestiona, piensa y quizá actuar pero también está quien simplemente dice ¡que buenas tetas tienes!”

“Hay gente que usa este trabajo para procesos de formación de discurso, procesos pedagógicos para dinamizar charlas… También es una pieza de arte, el espectador puede leerlo como quiera y ver lo que quiera”, explica Granados.

En los videos que se presentan en el portal web de La Fulminante, todos por el estilo del que generó la polémica en España, Nadia habla en un idioma extraño conocido como glosolalia, “el lenguaje de los locos, de las brujas y de los niños, un lenguaje que no significa nada, un lenguaje de decir pero sin decir nada… Hablo así porque puedo interpretar con más libertad el personaje, puedo entrar en un estado de actuar sin necesidad de actuar”.