La otra cara de la astrología

La otra cara de la astrología

12 de marzo del 2018

La astrología como sabiduría ancestral acompaña al hombre desde hace miles de años. Todo este conocimiento fue transmitido durante muchas generaciones ante las dudas y misterios profundos de la ciencia, dando origen a la mitología, la religión e incluso a la superstición, pues se creía que del cielo venía la prosperidad, la salvación, la muerte, la justicia y el destino. Antiguas civilizaciones como la Azteca, Maya, china e hindú, consideraron crucial predecir los diversos ciclos celestiales y movimientos astrales para mejorar las técnicas de cacería, agricultura, conexión espiritual y adoración a los dioses.

La astrología es una palabra derivada del griego (ἀστρολογία) que significa estudio de los astros, aunque desde los avances de la física y la astronomía quedó relegada a un segundo plano como una pseudociencia, que a través de la carta astral puede revelar según la posición de los planetas, estrellas, cuerpos celestes y signos del zodiaco la manera en que se desenvolverá el futuro de una persona e incluso de los pueblos, ya que, varios gobernantes basaban sus decisiones en la astrología.

Desde que nacemos estamos absorbiendo energía del cosmos, por eso la astrología no es una método adivinatorio sino un análisis metafísico de los elementos y el universo que nos rodea, con el fin de encontrar un orden oculto detrás de la confusión y el caos existente en el mundo. Con ella se aprende a relacionar las experiencias de la vida con el esquema revelado por el movimiento de los astros, cuyo objetivo es analizar el entorno para comprender mejor la relación de todos los planos: físico, mental, emocional y espiritual.

Por lo tanto, la formación de la percepción zodiacal no proviene solo del cielo sino también del mundo creativo del hombre, pues las energías cósmicas se hallan presentes en el interior de cada uno. La astrología moderna reconoce este punto en el carácter arquetípico de los signos zodiacales, que desde la psicología son modelos primordiales del inconsciente colectivo que determinan en gran medida el comportamiento humano. Así lo afirmaba el psiquiatra Carl Jung: -“El inconsciente colectivo es la realidad psíquica primordial, la fuente de todas las motivaciones y formas originales humanas, y de los arquetipos de la vida. No es una dimensión de impulsos e instintos, sino un espacio de imágenes simbólicas. Es el reino de la fantasía creativa del espíritu, en donde el sentido del valor no está sujeto a la razón.-”

Por eso en la astrología el primer enfoque es una aproximación intelectual que proporciona información sobre la realidad física, el segundo enfoque consiste en una experiencia basada en la capacidad de percepción sensorial para que el intelecto se vuelva receptivo a impresiones intuitivas, construyendo un puente entre la mente concreta y el inconsciente; y por último, el tercer enfoque es un acercamiento en el que se elaboran representaciones simbólicas del Todo, expandiendo la consciencia hacia las interconexiones cósmicas que revelan una información especifica.

Existe una parte invisible del hombre que influye en la fuerza transformadora de la vida, encriptados en la fecha y hora de nacimiento únicos en sus coordenadas, que permiten develar el Universo que yace en cada uno de nosotros, destacando la virtud de la humildad ante la magnificencia de la creación, lo que reduce el ego y aumenta la consciencia.

Datos históricos destacados de la astrología:

  1. La astrología surge alrededor del año 3.000 Antes de Cristo a través de los Caldeos que provenían de Babilonia, atribuyéndole características específicas a una serie de planetas con base a determinados aspectos.
  2. Hacia el año 40 a.C., según datos históricos y especialmente en los tiempos de los emperadores chinos Fu Hsi y Shen Nung ya era utilizada con tal devoción que los emperadores eran los únicos que podían tener a su lado a un astrólogo para que leyera las estrellas y les diera así as señales del cielo. Incluso se promulgó un edicto que prohibía tener astrólogos, y cualquiera que fuera encontrado practicando este arte sería condenado a muerte.
  3. En la antigua Grecia se combinaron los más importantes representantes de su mitología con las estrellas, para darle a su astrología un estilo personal, uniendo sus creencias y leyendas.
  4. En el año 40 antes de cristo los horóscopos eran sinónimo de  riqueza y poder, ya que sólo los reyes o emperadores tenían astrólogos y la ley prohibía que otro tipo de personas recurrieran a ellos.
  5. Nostradamus estudió medicina en la universidad de Montpellier y como no podía ejercer su profesión según las normas francesas hasta cumplir los 26 años de edad. Trabajó con Paduano Escaligero, un afamado médico de la región, pero la relación con Escaligero duró poco tiempo pues Nostradamus comenzó a mostrar un notorio gusto por las artes adivinatorias y la astrología.
  6. Harschel Steinschneider, conocido como Erik Jan Hanussen, fue un judío que cambió su nombre y apellido para no sufrir la barbarie nazi. Hanussen era considerado un riguroso investigador astrológico y clarividente a quien se le encargó el ministerio del ocultismo en Alemania. Para algunos era un misterio, pero para Hitler era un hombre increíble. Desafortunadamente, como ha sucedido en la mayoría de los casos, cuando el psíquico o consejero espiritual está muy cerca del líder, los miembros de las élites temerosos de perder liderazgo, poder y mando, crean oscuros complots para quitar del medio la influencia del psíquico, incluso a costa de la vida o el prestigio social.