La posesión diabólica sería una enfermedad

Exorcismo Emily Rose

La posesión diabólica sería una enfermedad

28 de julio del 2012

Una investigación de la Universidad de Pensilvania (Filadelfia, EE.UU.) y del Hospital Clínic de Barcelona ha demostrado que los síntomas que durante muchos años han sido identificados como una posesión diabólica no son más que una enfermedad que es muy común entre mujeres de 18 y 20 años de edad.

Dicha enfermedad consiste en anticuerpos que atacan las proteínas situadas en la superficie de las neuronas y en sus puntos de conexión, causando síntomas como que se realicen torsiones muy forzadas y la pérdida de la estructura del lenguaje hasta que se convierte en algo incomprensible que suena como un nuevo idioma. Es común entre algunas mujeres que padecen esta enfermedad tener un pequeño tumor benigno con tejido nervioso en el ovario, lo que genera una respuesta inmunológica en el cerebro y lo que desencadena tal enfermedad.

Exorcismo Emily Rose

Escenas de la película El Exorcista en que la cabeza de la niña poseída da giros de 360 grados, comienza a hablar lenguajes que antes no conocía y cuando se eleva en el aire, es simple ficción, y una exageración de los síntomas antes descritos. Muchos de estos síntomas suelen ser confundidos con los efectos de drogas alucinógenas, pero cuando se le hacen pruebas al paciente se encuentra que no ha consumido droga alguna. Alucinaciones, conversaciones imaginarias, estar convencido de que se está en contacto directo con Dios, sentimiento de terror constante y retorcimientos con el cuerpo (boca, cara, extremidades) que concluyen en convulsiones parecen escenas de una película de terror, pero se trata de los síntomas de una enfermedad inmunológica.

La función que estas proteínas situadas en la superficie de las neuronas tienen es de suma importancia, pues son las encargadas de los circuitos del cerebro, la memoria y el aprendizaje. La alteración de estas proteínas provoca los síntomas antes mencionados, pero puede ser tratada con inhibidores de tales anticuerpos. El 80 por ciento de personas que padecen esta enfermedad se curan siendo tratados con inhibidores de estos anticuerpos.