“Las Farc deberían liberar los secuestrados”

4 de septiembre del 2012

Clara Rojas es la cabeza de la Fundación País Libre, es la voz de los secuestrados. Más de 400 colombianos permanecen olvidados en las selvas de Colombia. Ni Santos ni Timochenko hablaron de ellos.

Clara Rojas

“Mamá llévate este barco a trabajar para que lo pongas en tu escritorio”, le dijo Emmanuel a Clara Rojas en su primer día de trabajo con la Fundación País Libre.

Emmanuel estaba preocupado por la nueva labor de su mamá y aprovechó el curso de artesanías que hizo durante sus vacaciones para elaborarle un barco con palitos de paleta. Clara, con la tranquilidad que la caracteriza, dice: “Es lindo porque él está presente”. Ahora, el barco flota en medio de montones de libros, periódicos y papeles relacionados con el secuestro en Colombia.

Clara Rojas preside la Fundación País Libre cuatro años después de su liberación. Se vinculó en medio de la aprobación de la Ley de Víctimas, cuando fue invitada a las reuniones del comité directivo de la organización que fundó ‘Pacho’ Santos después de haber padecido el secuestro de Pablo Escobar. El nuevo trabajo humanitario que asumió Clara Rojas hacía parte del compromiso que adquirió luego de su secuestro a manos de la guerrilla de las Farc. Una vez concluyó su libro Cartas a Emmanuel emprendió este nuevo reto.

A julio de 2012, la cifra oficial de secuestrados en Colombia es de 170 personas, dice Clara mientras armoniza cada palabra con sus manos. Aclara que el acumulado de los años anteriores es de casi 400 personas. Actualmente trabaja en un proceso de depuración para definir el paradero de ese grupo de secuestrados que se les atribuye, en un gran porcentaje, a miembros de la delincuencia común, quienes parece que trabajan de la mano con las FARC o ELN. Durante el primer trimestre de 2012 la delincuencia común fue responsable de 9 de cada 10 casos de secuestro.

Las regiones más afectadas son las fronteras, en especial, los departamentos de Santander, Arauca, Chocó, Cauca y Nariño. Aunque durante el primer trimestre de 2012 se presentaron en Bogotá 17 casos y en Arauca 15 casos, Clara Rojas habla específicamente de Córdoba y Sucre, donde hay una difícil situación de orden público y se conocen cifras de secuestros informales. Pero la población no suele hacer denuncias porque es vulnerable a la violencia. Un fenómeno similar se vive en el departamento de Antioquia, que registra altos niveles de extorsión.

Para Clara “lo más difícil es reconocer un problema que pensamos superar”. El secuestro se ha transformado con el tiempo. “No hay respeto de edad, sexo o condición”, dice mientras se acomoda un reloj de color verde que combina con su traje. Ha aumentado el secuestro de mujeres y el sector más afectado es el energético. Hasta el mes de julio han secuestrado a 14 ingenieros y matado a tres. La situación empeora porque la gente se ha olvidado de la importancia de denunciar.

Clara Rojas
Los departamentos más afectados por el secuestro son Santander, Arauca, Chocó, Cauca y Nariño. Sin embargo, durante el primer trimestre de 2012 se presentaron en Bogotá 17 casos. 

Cuenta que además de comerciantes y ganaderos, los estudiantes son un objetivo claro. Admite que tiene especial preocupación por el caso de un joven del Meta que estudiaba Administración de Empresas. Fue secuestrado en noviembre de 2011 y aunque su mamá pagó 200 millones de pesos por el rescate, todavía no hay razón de su hijo.

Las cifras de secuestro han disminuido en los últimos 10 años. Pero ahora los “más afectados son los civiles. Todas la condiciones: niños, mujeres, jóvenes, profesionales, gente no profesional”, afirma Clara.

Las cifras de la Fundación País Libre son el resultado de la información que maneja el Ministerio de Defensa desde la Unidad de Derechos Humanos, la Fiscalía, Sijín y la Policía. Cuando están en sus manos se hacen listados de comparación y un análisis que da como resultado un informe sobre el secuestro en Colombia cada tres meses.

Entre los retos de Clara Rojas está la creación de una cátedra de libertad en Colombia para que los jóvenes entiendan que este es un valor democrático. Otro, es un centro de memoria histórica para generar un espacio de discusión y aprendizaje de las experiencias del pasado.

Sobre el proceso de paz con las Farc, que apenas empieza, Clara dice que es “importante hacer énfasis para que se liberen a los secuestrados. Entreguen a los que tienen y ayuden a las familias que tienen víctimas del desaparecimiento forzado”. También reconoce que es un paso muy importante. “El mundo no se va arreglar mañana. Hay que entender que es un proceso difícil. Hay que hacer una expectativa moderada y un llamado a la sociedad civil para estar alerta del proceso, con información de primera mano. Lo importante es un periodo definido para las negociaciones y llegar a la meta del desarme.”

Por último recuerda: “Las Farc no son sujetos fáciles de entender, son de otra lógica”. Una lógica que el gobierno Santos quiere descifrar para intentar conseguir la paz en Colombia, aunque el tema de la liberación de secuestrados ni el presidente Santos ni Timochenko lo mencionaron en el arranque de los diálogos de paz entre el gobierno y las Farc.

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