“Le doy partido al que quiera”: Horacio Serpa

“Le doy partido al que quiera”: Horacio Serpa

19 de Junio del 2013

A sus 74 años Horacio Serpa recorre con espíritu juvenil el país, haciendo campaña política, la enésima que emprende, esta vez para llegar al Senado. Y desde la plaza de mercado de Pereira dice sonriendo: “Estoy feliz, sigo vigente y tengo acogida”.

Hoy su bigote es desoblado y casi blanco…

Cierto. Eso del bigote está pasadito de moda. Algunos no me reconocen, pero lo mantendré siempre. Sin él me siento desnudo.

Hay quienes se ríen y lo presentan a usted como la renovación del Partido Liberal…

Yo les digo, a quienes me tratan de viejo, de dinosaurio, que la política moderna es incluyente, y no pueden dejar por fuera a la tercera edad. Esto de las ideas y de la lucha social no tiene mucho que ver con la edad de la gente, sino con lo que piense. Le doy partido a cualquiera, porque soy un político moderno, estoy muy al tanto de las nuevas realidades. El país se ha conservatizado completamente. Aquí los partidos no se preocupan por nada. No hay propuestas, hay que mover las ideas.

¿Es consciente de que su regreso al campo electoral revive temas como el proceso 8.000?

Es posible. También que me llamen dinosaurio. Yo me someto a eso. La política está dentro de la cabeza, no en las rodillas. Le quiero contar que tengo una permanente relación con la universidad, nunca he abandonado la cátedra. He estado al tanto de lo que piensa la juventud y trato de comprometerla con la política, para que no le tenga miedo. Sé que la política tiene cosas desagradables como la corrupción, pero si la gente buena no se mete en esto, siguen los malos.

SOBRE SANTOS Y LA REVOCATORIA DE PETRO

¿Está de acuerdo con la reelección de Santos?

Santos está haciendo un buen Gobierno. Si se presenta su propuesta de reelección, el Partido Liberal debe estudiarla, no hacerla tan obvia, sin apresurarse a dar respaldos. Nosotros buscaremos nuevas opciones en el 2018. Mal o bien el Gobierno tiene un talante liberal y hay que reconocer que el doctor Santos es un burgués, como dicen algunos, pero un burgués progresista.

Guillermo Rivera dice que usted dirigirá “el brazo izquierdo” del partido…

El liberalismo va bien. Las encuestas aseguran que es la colectividad que más acogida tiene en la comunidad colombiana. Vamos a buscar que muchos liberales regresen. Hay más liberalismo que Partido Liberal. Estoy invitando a mucha gente que es de izquierda democrática, que tiene ideas sociales, que tiene compromiso con las reformas, que ha actualizado la ideología liberal con las cosas de las ciudades, a que hagamos una lucha dentro del Partido Liberal.

Según el expresidente Samper, el Partido Liberal ha estado más dedicado a la burocracia que a las ideas. ¿Está de acuerdo?

El Partido Liberal y todos los partidos han abandonado la lucha ideológica. Es poco lo que hablan a este propósito. Me parece importante que volvamos a contrastar ideas y programas.

Horacio Serpa

¿Qué piensa del gobierno Petro?

Petro está siendo molido por unos sectores ultraconservadores y retardatarios, los mismos que están proponiendo su revocatoria. Me gusta su criterio de lo público, que defienda la autonomía de las entidades territoriales. Además me gusta su lucha por los pobres, por la cuestión social. No es cierto lo que están diciendo sobre una pésima administración. El mejor PIB nacional, el mejor ingreso per cápita nacional, los mejores resultados en materia de lucha contra la violencia, las mejores cifras en materia de desempleo… y eso hay que reconocerlo en la administración. Yo no estoy de acuerdo con la revocatoria.

¿Serán síntomas de un viejo chocho, que todo le gusta, incluyendo a Santos y a Petro?

No, a mí lo que me gusta es la paz, me gusta que haya una revolución agraria, una revolución pacífica en el campo. Me gusta que se defienda lo público. Yo no tengo entendedera con Petro, no soy de Progresistas, no tengo interés burocrático en Bogotá. Pero uno debe inclinarse por el lado de la justicia. Es más, yo fui de los que en la Asamblea  Nacional Constituyente creó lo de la revocatoria del mandato. Eso no es un capricho. Además, yo me fijo en quienes están promoviendo eso y ¡virgen santísima me pasa escalofrío!

¿Le causa escalofrío Miguel Gómez Martínez, sobrino de Álvaro Gómez y sobrino de Álvaro Gómez Hurtado?

Veo mucho revanchismo político. A Petro no le quieren perdonar que una vez estuvo en la guerrilla. Pero eso pasó hace 20 años, se ha portado bien en estas dos décadas, ha estado en la política. ¿Si revocan a Petro qué van a decir los guerrilleros de las Farc y el ELN? Dirán “no tenemos espacios”; dirán: ‘a ese señor que hace 20 años está luchando en la democracia todavía le cobran su pasado, cómo será con nosotros’.

SOBRE EL PROCESO DE PAZ

¿Usted cree que las Farc no deben pagar cárcel?

Los que deban responder por crímenes atroces y delitos de lesa humanidad, que respondan ante la justicia, pero hay que abrirle espacios a los guerrilleros que quieren hacer política. Hay que tener un criterio dentro de los parámetros de la justicia transicional para que puedan echar discursos sobre la base de abandonar las armas y dejar de echar tiros. Eso es de conveniencia. A uno le dicen lo de las víctimas. De acuerdo, pero nadie responde por las víctimas futuras. ¿Los que están diciendo que no a la paz las Farc, van a responder por los próximos 20 mil muertos en los próximos 20 años?, ¿o por los 800 mil desplazados de los próximos 10 años, o por los 5 mil mutilados de la próxima década? Hay que mirar cómo empezó esto de la violencia. Esto no empezó la semana pasada.

Hay dos elementos en los últimos días que han contaminado un poco el tema del proceso de paz: la insistencia en una constituyente y la no entrega de armas…

Lo importante es que participe la gente, por ejemplo con una consulta popular. Sin embargo, si el costo de la paz es la Constituyente vamos a hacerla, pero el proceso sería muy incierto. Que vengan a la lucha política algunas personas que están en la dirigencia guerrillera, me parece interesante, que vengan al Congreso a echar sus discursos.

En cuanto a la entrega de las armas, es algo muy relativo. Lo importante es que no se vuelvan a usar. Cuando el M-19 nos entregó las armas, se fundieron y vinieron unos representantes internacionales que fueron testigos de que eso se hiciera. Los fusiles se convirtieron en acero. Ahora, para participar en una consulta popular o para participar en una Constituyente o para venir al Congreso de la República es condición sine qua non que no tengan las armas en su poder. Desaparecidas las armas se puede hacer el proceso de reconciliación, lo que algunos llaman el post-conclifcto.

¿El proceso de paz va bien?

Es la primera vez en 40 años que se hace un acuerdo y sobre un tema muy complicado, el del campo. Con Farc o sin Farc, con proceso o sin proceso había que hacer esa reforma. Hasta el doctor Rudolf Hommes hace unos días en una columna de El Tiempo dijo, “hay que hacer un nuevo modelo de desarrollo económico para el campo”. Si logramos un segundo acuerdo, podremos decir que será posible hacer un acuerdo con las Farc y empezar a buscar otro con el Eln.