Lo que se sabe dos años después del asesinato del periodista Jamal Khashoggi

Publicado por: gabriela.garcia el Vie, 02/10/2020 - 15:22
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Agencia Anadolu.
Aunque surgió información sobre cómo fue asesinado el columnista de The Washington Post, aún no hay anuncios oficiales sobre el paradero de su cuerpo.
Lo que se sabe dos años después del asesinato del periodista Jamal Khashoggi
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Anadolu

Luego de dos años, el mundo todavía quiere justicia por el brutal asesinato del destacado periodista Jamal Khashoggi, cuya muerte provocó conmoción e indignación internacional y puso a Arabia Saudita en el centro de atención.

Khashoggi fue asesinado en el Consulado saudí en Estambul, Turquía, el 2 de octubre de 2018. Aunque surgió información sobre cómo fue asesinado, dos años después, aún no hay anuncios oficiales sobre el paradero del cuerpo del columnista de The Washington Post, y su asesinato sigue siendo un tema importante a nivel mundial.

Al negar inicialmente cualquier conocimiento del incidente, Arabia Saudita tuvo que admitir finalmente el asesinato debido a los esfuerzos del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, la presión internacional generada por la diplomacia efectiva y las pruebas emergentes de las meticulosas investigaciones de la Fiscalía General de Estambul.

Tras negarse a permitir la extradición de sospechosos a Turquía a petición de Ankara, Arabia Saudita presentó cargos contra 11 sospechosos y solicitó la pena de muerte para cinco de ellos.

La relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, concluyó en un informe que el asesinato de Khashoggi fue una "ejecución deliberada y premeditada" y alentó a que se investigara el posible papel del príncipe heredero saudí, Mohammad bin Salman, en el brutal incidente.

El presidente de Turquía siguió el caso de cerca

La Fiscalía General de Estambul inició inmediatamente una investigación tras recibir las denuncias de que Khashoggi había sido detenido, mientras que el Consulado de Arabia Saudita en Estambul negaba las acusaciones y afirmaba que el periodista había abandonado el edificio antes de su aparente desaparición.

"Como presidente, estoy siguiendo el caso e informaremos al mundo sobre cómo se resolverá este problema", dijo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en su primer discurso tras el asesinato.

Erdogan hizo llamadas telefónicas al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al-Saud, y al príncipe heredero saudí, Mohammad Bin Salman, con respecto al asesinato y también se comunicó con frecuencia con los líderes mundiales, lo que hizo que Arabia Saudita finalmente admitiera el asesinato.

El asesinato recibió gran atención internacional, con reacciones de la ONU, la Unión Europea, Canadá, Rusia e Irán.

Trump dijo que el encubrimiento del asesinato fue "uno de los peores en la historia de los encubrimientos" y quienquiera que lo haya ideado "está en graves problemas".

Investigación en Estambul

El fiscal general saudí Saud al-Mujeb se reunió con el fiscal general de Estambul, Irfan Fidan, para tratar el asesinato. Se formó un grupo de trabajo conjunto saudita-turco y los investigadores reunieron pruebas en el edificio del Consulado. También se utilizaron cámaras robóticas para inspeccionar la red de alcantarillado circundante en un esfuerzo por localizar los restos de Khashoggi.

En un comunicado, la Fiscalía General de Estambul informó que Khashoggi fue asfixiado y su cuerpo desmembrado.

Arabia Saudita admite haber cometido el asesinato

La administración saudí admitió 18 días después, el 20 de octubre, que Khashoggi fue asesinado en una "pelea a puñetazos" en el consulado y que 18 saudíes habían sido detenidos. En un decreto real emitido la misma noche, el subjefe de inteligencia de Arabia Saudita, Ahmed al-Assiri, fue despedido. También fueron despedidos tres altos oficiales de inteligencia.

El príncipe heredero saudí asumió "toda la responsabilidad" por el asesinato y dijo que era un "crimen atroz", pero negó haber ordenado el asesinato.

El Comité de la ONU visitó Turquía

Para la investigación internacional del caso, la relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, la abogada británica Helena Kennedy, y el patólogo y profesor de medicina forense de la Universidad de Coimbra, Duarte Nuno Vieira, visitaron Turquía entre el 28 de enero y el 3 de febrero de 2019 para recopilar información sobre el asesinato.

El informe de Callamard concluyó que "Khashoggi fue víctima de una ejecución deliberada y premeditada, una ejecución extrajudicial de la que el Estado de Arabia Saudita es responsable según la ley internacional de los derechos humanos".

El informe enfatizó que Arabia Saudita debe disculparse con el Gobierno turco por el abuso de los privilegios diplomáticos.

El informe llamó la atención sobre las circunstancias en las que Khashoggi fue asesinado, al señalar un posible "acto de tortura" según la Convención de la ONU contra la Tortura, que Arabia Saudita ratificó en 1997, y dijo que su asesinato también puede constituir una desaparición forzada, ya que no se ha establecido la ubicación de sus restos.

El informe también sugirió que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de EEUU debería iniciar una investigación.

Además, Callamard y su equipo habrían tenido acceso a "grabaciones de voz espeluznantes y aterradoras (sobre el asesinato) obtenidas por el servicio de inteligencia turco".

La Agencia Anadolu publicó un libro sobre el incidente titulado "El Asesinato de Jamal Khashoggi", que describe en detalle el asesinato del periodista saudí.

La familia de Khashoggi perdonó a los asesinos

Salah Khashoggi, hijo del periodista, dijo en mayo de este año en nombre de su familia, con la que vive en Arabia Saudita, que perdonaron a los asesinos de su padre con motivo de Laylat al-Qadr ('la noche del destino'), un momento especial para los musulmanes.

Al señalar que tomaron esa decisión para obtener la complacencia de Dios, Salah Khashoggi, dijo en su declaración: "Invocamos la palabra de Dios el altísimo en su noble libro (el Corán): La recompensa de una maldad es una maldad semejante a ella, pero quien pasa por alto y se reconcilia, su recompensa incumbe a Dios; es cierto que Él no ama a los injustos (42:40)”.