Los robos más insólitos que se han visto en Colombia

Los robos más insólitos que se han visto en Colombia

21 de octubre del 2013

En Colombia no solo roban tapas de alcantarillas. Los delincuentes han ido detrás de piezas de esculturas, obras religiosas, postes e incluso aviones.

Cajas y medidores de la luz y gas, tapas de alcantarilla, cables y cobre son los elementos de servicio público más robados en Bogotá. En lo que va del año, la policía ha capturado a 87 personas por hurtar este tipo de cosas que, en su mayoría, son vendidos por poco dinero a centros de reciclaje y chatarrerías.

A propósito de la muerte de Michael Dayana Barrera, de dos años, quien murió por culpa de una alcantarilla sin tapa, KienyKe.com hizo un listado de los robos más insólitos cometidos en el país.

Una escultura de Botero se queda sin bigotes (2012)

Gato de Botero, Kienyke

La escultura ‘El Gato’ de Fernando Botero, valorada en 1.3 millones de dólares, fue víctima del robo de dos de sus catorce bigotes. La obra en bronce, donada al Parque Biblioteca y que lleva el nombre del artista y está ubicada en el corregimiento de San Cristóbal (Antioquia), fue víctima del atraco durante los primeros 15 días de su exhibición. El valor de la restauración de cada bigote tuvo un valor estimado de tres millones de pesos.

Un avión desaparece del aeropuerto Internacional Eldorado (2012)

Robo avión El Dorado, Kienyke

Un avión fue robado en uno de los hangares del aeropuerto Eldorado de Bogotá. Seis personas, al parecer con identidades falsas, suplantaron al piloto y luego de pasar los controles de seguridad despegaron hacia Honduras. Se trató de un avión de origen norteamericano perteneciente a Aerocapital de Medellín.

Esculturas callejeras víctimas de ladrones (2012)

Robo iglesia de la Porciúncula, Kienyke

Al San Francisco de Asís de la iglesia de la Porciúncula de Bogotá lo despojaron de un reno de bronce, de unos 200 kilos, que lo acompañó por más de treinta años. Las autoridades descubrieron que para llevárselo los ladrones fundieron con algún tipo de ácido las patas del animal.

El ladrón que tenía una falsa maleta bomba (2003)

Maleta bomba, Kienyke

En la vía Neiva-Campoalegre, un ladrón que viajaba en un colectivo intermunicipal robó 500 mil pesos del producido del peaje Los Cauchos. Su arma fue una supuesta maleta bomba de la que colgaba un cable, que amenazaba con hacer explotar si no le daban el dinero. Cuando tuvo el botín en sus manos subió a otro bus y dejó tirado el equipaje.

Poco después, técnicos antiexplosivos rodearon el lugar y le dispararon varias veces al maletín, pero este nunca explotó. En su interior el ladrón solo llevaba unos pantalones sucios, una camiseta, un tarro de aceite para carro y aquel pedazo de cable.

Roban postes de energía en Arauca (2000)

Postes de luz, Kienyke

Una banda de ladrones, alejada de las joyas y el dinero, robó tres postes de energía en Arauca. Estaba conformada por tres hombres quienes lograron su objetivo con ayuda de una grúa para soportar hasta cinco toneladas de peso. Cada uno medía doce metros de altura, pesaba una tonelada de peso y costaba cerca de 800 mil pesos de la época.

Los delincuentes que suplantaron a funcionarios de la Empresa de Energía de Arauca (Enelar) también se llevaron los cables de corriente.

Ladrones arrepentidos devuelven botín (1992)

Casa de la Cultura Ocaña, Kienyke

Un grupo de ladrones robó ocho cuadros de la Casa de la Cultura de Ocaña (Norte de Santander) y un año después devolvió el botín en paquetes como si se tratara de una encomienda a nombre del alcalde del municipio.

Entre las pinturas se contaban la Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Ánimas del Purgatorio, La coronación de la Virgen y La Inmaculada Concepción. Además de la Madre Dolorosa, de Adolfo García de la Rosa; Bautismo de Jesús, de Francisco Gross, y Barbara Vicente Lemus, de Ismael Duque. Todos del siglo pasado.

Ni la Virgen María se salva de los robos

Distintas iglesias del país han sido blanco de delincuentes, en especial las ubicadas en Boyacá. En ese departamento es donde se han registrado más robos desde los años setenta, porque allí hay una gran herencia de distintas comunidades religiosas que llegaron a este territorio en la época de la Colonia.

En 2006 ladrones entraron a la iglesia Santa Bárbara de Tunja y se llevaron los lienzos de tres de los doce apóstoles: Felipe, Santiago y Simón.

Robo iglesia de Tunja, Kienyke

María Auxiliadora de Belmira (Antioquia) fue otra víctima. La escultura religiosa estuvo durante seis meses sin custodia, una pieza que llegó a Belmira en 1900, tenía baños de oro y piedras preciosas. Por otra parte, la Virgen de la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza de Pereira perdió su corona.

En la Iglesia de San Juan de Dios de La Candelaria en Bogotá se llevaron hace unos años cinco cuadros, cada uno con valor aproximado de 300 millones de pesos. Las autoridades creen  que los delincuentes venden estos objetos, piezas y obras religiosas antes de ser robadas.

Este año en Cartagenita, la Iglesia del Perpetuo Socorró fue víctima del robo de 5 millones de pesos en efectivo provenientes de la limosna, computadores y un iPod.