Niñas Sin Miedo: aprender a montar bici va mucho más allá

Publicado por: maria.vargas el Dom, 31/05/2020 - 09:46
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KienyKe.com conversó con Natalia Espitia, fundadora de Niñas Sin Miedo sobre los retos a las que se enfrentan las niñas en Bogotá y Colombia.
niñas sin miedo
Créditos:
@ninassinmiedo

Las niñas han dejado ser sinónimo de debilidad, miedo y otros estereotipos que hay en la sociedad. Ya no hay espacio para el silencio, sino para alzar la voz y en conjunto cuidarse en la casa, en el colegio, en la calle y en todos los sitios donde los derechos puedan ser vulnerados.

Atrás quedó el sentimiento de culpa al ser víctima de una agresión sexual, física o mental. Ahora hay colectivos, redes y grupos de mujeres y niñas que le dicen basta a la violencia y al maltrato para reconstruirse de nuevo sin ser señaladas o juzgadas.

Niñas Sin Miedo, nació de una inquietud personal de Natalia Espitia, una publicista que vivió en Argentina y regresó a Colombia para darle vida a este proceso creativo y de transformación personal, colectiva y social.

"Lo que pasó cuando yo reconocí que había sido víctima de violencia sexual, fue aprender a montar bici como forma de sanar este episodio. Aprendí a montar a los 27 años y la bici me empezó a dar mucha más seguridad y entendí que puede ser una herramienta para el cambio", confesó a KienyKe.com

Hay que generar un espacio de prevención a la violencia sexual en un población muy vulnerable: las niñas. 

De acuerdo con las cifras presentadas por el Observatorio Feminicidios Colombia y con las cifras de la Dirección de investigación criminal e interpol, de delitos sexuales de la Policía Nacional, en enero del 2020 se registraron 693 casos de acceso carnal violento con menor de 14 años; 354 casos de actos sexuales con menores de 14 años, 52 casos de acoso sexual a niños, niñas y adolescentes entre los 0 y 17 años  y 105 casos de acceso carnal violento a niños, niñas y adolescentes entre los 0 y 17 años.

El 87.7 % de las víctimas son niñas y adolescentes. 

Acción ciudadana y no quedarse en la queja y crear comunidad

Natalia no se quedó de brazos cruzados sino que decidió tomar acciones con la comunidad y en especial con las niñas para que no sean víctimas, es por ello que la Fundación trabaja con niñas y adolescentes de la comuna 4 en Ciudadela Sucre en Soacha.

Allí no solo aprenden, en un proceso lento, a sanar, conocer sus derechos sexuales y reproductivos, sino también a cerrar o cortar círculos de violencia en sus hogares. 

"La bicicleta es una herramienta para crear autonomía, seguridad y hemos creado un centro de empoderamiento con espacios de bienestar. Hemos creado una comunidad con ellas".

Una cifra nunca reportada

Espitia sufrió de violencia sexual en una calle en Buenos Aires. La reacción fue callar, culparse y olvidar el episodio. Hoy con las fundación no solo trabajan en derechos sino también en conocer las rutas de atención y redes de apoyo para saber qué hacer en un hecho de violencia y no ser una cifra reportada o con subregistros que no sé sabe la dimensión y realidad de esta problemática social.

La fundación Niñas Sin Miedo en este 2020 está trabajando con 52 niñas, en espacios seguros y de bienestar para aprender programas de prevención de violencia sexual y embarazo, las niñas acceden a cupos anuales con actividades de lunes a domingo, como club de lectura con enfoque de género, pueden practicar fútbol con otras niñas, también pueden aprender inglés y yoga.   

La bicicleta no solo es para hacer deporte, sino también es la herramienta para transportarse. Así lo enseñan en Niñas sin miedo para aprender que con este medio no se necesita a alguien más para ir de un lugar a otro, sino que ellas mismas puedan hacerlo de manera autónoma, también viendo su capacidad de resiliencia, tolerancia a la frustración y levantarse de una situación.

Para llegar a esta fundación hay alianzas con colegios de la comuna 4 y las líderes de organizaciones o niñas que quieran ser parte de esta fundación. 

Niñas sin Miedo, en etapa de madurez

"No es un taller, es un proceso lento", hizo énfasis Natalia en tomarse el tiempo para poder replicar este proyecto en otras ciudades de Colombia y poco a poco darles espacios de bienestar a las niñas.

Se espera que en dos años Niñas Sin Miedo lleguen a otros territorios que son azotados por la violencia sexual en los hogares.

Violencia en tiempos de cuarentena y coronavirus

"Las cosas no están mejor, pero aun no están resueltas y los desafíos de las niñas son los derechos sexuales y reproductivos y que se elimine la violencia sexual", es el consejo que siempre da Natalia a las niñas que están en la Fundación.

Sin duda retos y desafíos que con el aislamiento obligatorio se han vuelto más grandes, pero las niñas no se han quedado solas.

Niñas Sin Miedo ha través de una campaña en redes sociales ayudó a 49 familias de las niñas en la fundación para poder pasar los días del aislamiento obligatorio. 

Además la fundación ha remarcado cuáles son las líneas de atención que tienen instituciones para reportar casos de violencia o agresión al interior de los hogares. 

Las niñas ya no están solas y buscan que sus derechos no sean más vulnerados en esta generación y en las futuras para vivir tranquilas y sin miedo.