Cada empleado de la industria avícola de Estados Unidos es obligado a llevar pañales en el trabajo para evitar vacíos y estropear la producción de la compañía. Un minuto que se pierde equivale a 45 animales que han dejado de procesar, asegura la ONG Oxfam, en un informe que acaba de publicar.
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Los trabajadores de este sector en promedio tienen que despiezar 45 pollos por minuto. La línea de producción consiste en un carril de pollos que pasa en frente de cada empleado. Las aves son colocadas en estacas, unas detrás de otras, y cada persona con un cuchillo hace tres o cuatro cortes para separar los muslos, las pechugas y otras partes.
Según el mismo informe, cerca de 250.000 empleados que trabajan en esta industria no pueden ir al baño. Por eso usan pañales lo que les permite no parar el ritmo de la producción. Así mismo, la investigación arrojó que muchos de los empleados son inmigrantes latinos, los cuales son humillados, ignorados o amenazados con ser despedidos cuando piden permiso para ir al baño.
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Oxfam también comenta que, aunque la industria avícola está en auge, no es necesario que los empleados sufran un trato inhumano en su propio trabajo. "Estas personas enfrentan dificultades para satisfacer sus necesidades humanas básicas, orinan y defecan mientras están de pie en la línea de producción, usan pañales, restringen peligrosamente la ingesta de líquidos, tienen que soportar dolor y malestar mientras se preocupan por su salud y la seguridad laboral. Y no es solo su dignidad la que sufre, sino que también corren el riesgo de padecer problemas de salud graves", reza el comunicado.
El informe está basado en decenas de entrevistas con trabajadores del sector, que fueron realizadas entre 2013 y 2016 por la organización. Uno de los resultados arrojados asegura que las condiciones diarias que enfrentan los empleados, ponen en riesgo su salud.
Tyson Foods, la mayor empresa cárnica en los Estados Unidos, negó en un comunicado que sus empleados no puedan tomarse descansos para ir al servicio. En el informe, la compañía manifiesta que pone en duda la investigación. "Las anécdotas reportadas son inconsistentes con las políticas de la empresa ya que los trabajadores pueden informar de forma autónoma cualquier trato inhumano", indicó el comunicado.
En Arkansas, el segundo estado con mayor industria avícola, también hablan del problema. "Los trabajadores relatan una constante represión para no ir al baño, la mayoría de personas que trabajan allí se lastima los dedos por la velocidad", reportó una trabajadora latina de Arkansas en un sindicato local.
"Es demasiado el pollo que sale, es mucho y muy rápido. La mayoría de trabajadores están lastimados, con las manos hinchadas y las uñas negras", confesó otra trabajadora del sindicato.
Uno de los entrevistados reveló que para un turno de 8 horas de trabajo solo dispone de 10 minutos para ir a los servicios higiénicos y que se suelen formar largas colas. Es habitual ver a empleados orinándose encima.
Oxfam América lucha para hacer conocer la problemática sobre la industria avícola en Estados Unidos para todos los países.
