Petro y su meta presidencial

Petro y su meta presidencial

28 de enero del 2013

Gustavo Petro está en boca de muchos. Para bien o para mal en la agenda pública, a diario o al menos una vez por semana, se escucha hablar del Alcalde de Bogotá. El año pasado fue su debut como administrador de la capital del país. Sus primeros doce meses despertaron amores y odios por varias de sus decisiones, cuyo propósito o resultado queda más al escrutinio ciudadano que al veredicto de los medios.

Su primer año de gestión como mandatario de la Capital fue de examen y crítica permanente. Decisiones relativas a las tarifas del transporte, la prohibición al porte de armas, políticas alimentarias, de educación y de protección del agua fueron ampliamente destacadas como positivas. Tensiones al interior de su gabinete y escándalos como con el de las basuras, con el que cerró el año, terminaron por subrayarle una imagen no muy positiva, seguida de fuertes críticas de varios sectores de la población. El Alcalde llegó a reconocer que en ese tema cometió errores.

La cabeza del Palacio Liévano sabía el tamaño del reto que juramentaba el primero de enero de 2012. Su salto de legislador nacional a gobernante, ejecutor de recursos y gestor de proyectos, fue un ‘plan b’ o un ‘escalón’ que debería tomar para la que muchos saben es su principal ambición: la Presidencia de la República. Petro Urrego ya participó en la carrera por la primera dignidad nacional, pero fue vencido en 2010 por Juan Manuel Santos. Para seguir en la arena pública, y prepararse para gobernar el país, decidió empezar con la Administración Distrital.

Para algunos del éxito o fracaso en estos cuatro años como Alcalde dependerá su silla en la Casa de Nariño. Pero las  controversiales decisiones tomadas en los últimos meses motivan indagar si la opinión en las principales regiones del país, en la actualidad, favorecen o no el deseo presidencialista de Gustavo Petro.

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KienyKe consultó al director de Estudios de Opinión de Ipsos-Napoleón Franco, Javier Restrepo, antes de analizar con académicos y directivos de medios de Barranquilla, Medellín y Cali, sobre la imagen que en sus respectivas regiones impera de Gustavo Petro.

Petro, en la opinión y en las encuestas

Javier Restrepo ofreció un análisis de los más recientes estudios hechos por su firma, a través de las encuestas Colombia Opina, en las que han consultado a los ciudadanos sobre la imagen del Alcalde de Bogotá. En abril de 2012 encontraron que Petro obtuvo una favorabilidad del 33% y desfavorabilidad del 49%. Ocho meses después, en noviembre, la imagen positiva del mandatario cayó dos puntos, al 31%, mientras la percepción negativa sobre su gestión incrementó al 58%, 9 unidades respecto a la muestra de inicios de año. Este sondeo se realizó antes de estallar la crisis por la recolección de desechos.

“Lo que vemos es que la evaluación a la gestión del alcalde Petro, si bien no es positiva, tampoco es desastrosa. La mayoría de encuestados a finales de año la siguió calificando como buena. Esa tendencia es la misma de otros alcaldes durante su primer año de trabajo. Aunque es verdad que el alcalde ha tomado decisiones polémicas, no quiere decir que le vaya mal; hay sectores que están muy de acuerdo con él”, manifestó el analista.

“El Alcalde fue elegido con el 32% de los votos. Aún los mantiene porque conserva su fuerza en las bases populares, donde más lo aprecian”, añadió. Sin embrago, el estratega de Ipsos- Napoleón Franco reconoce que en su imagen necesariamente impactó de manera poco favorable el escándalo de las basuras, pero fue una crisis que podría resultar aprovechable por el político. “Lo que logra es generar alta recordación entre los colombianos. Ese tipo de estrategias, donde hace ruido con temas como el de las basuras, tienen el riesgo de que lo afecten, pero logra que lo mantengan en la discusión pública nacional”.

Gustavo Petro

En las elecciones presidenciales de 2010 Gustavo Petro ocupó el cuarto puesto en la primera vuelta. Obtuvo 1.331.267 votos.

Además estima que algunos sectores de la población quizá no estén percibiendo tan negativamente el trabajo del jefe de la administración distrital. “Pueden entender a Petro como un personaje que está tomando decisiones que los favorecen como clase social. Lo ven como el único capaz de parársele al establecimiento. Y los mensajes de muchos líderes de opinión o las críticas de algunos columnistas no llegan al grueso de las clases populares”.

Sobre esto, Restrepo agregó que muchos medios de carácter local, en provincias en especial, pueden estar haciendo campaña a favor de la imagen del mandatario. “No nos tenemos que creer el cuento de que Petro está siendo mal visto por todo el mundo. La crisis lo disparó en términos de reconocimiento en la gente, y hay una población que puede ver ese tipo de cosas como medidas populistas, que le generen beneficios entre las clases populares de afuera de Bogotá”.

El eco de Petro en las regiones

Jorge Giraldo Ramírez, decano de la Escuela de Ciencias y Humanidades de la Universidad EAFIT en Medellín; Óscar Montes, columnista y jefe de redacción del diario El Heraldo de Barranquilla; y Diego Martínez Lloreda, director de información del diario El País de Cali y premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, hablaron para KienyKe sobre la percepción que en cada una de sus regiones ha habido recientemente del alcalde Gustavo Petro.

En Medellín, según opinó el profesor Giraldo, se han seguido de cerca las más recientes noticias del alcalde Petro, en especial con su manejo del problema de las basuras. “Se percibe, en parte, como un tema de ineficiencia del Alcalde. Pero quiero dejar claro que para un ciudadano promedio en Medellín, es inconcebible que en la Capital un servicio público como el aseo esté privatizado. Eso genera cierta simpatía a favor de la pelea de Gustavo Petro contra los administradores privados”, puntualizó. Giraldo recuerda que la capital de Antioquia tiene una acertada experiencia con la gestión pública de servicios, a través de EPM.

“El ciudadano de Medellín percibe que Petro recibió un problema crítico, que venía de antes y que no fue creado por él. Que esos problemas que antes estaban invisibles, ahora se ven más graves por la intensidad con que los grandes medios los divulgan y la presión que sectores políticos han asumido contra el Alcalde”, agregó.

Diego Martínez Lloreda, Jorge Giraldo Ramírez, Óscar Montes

Diego Martínez es el jefe de información del diario El País de Cali. Jorge Giraldo es decano en la Universidad Eafit en Medellín. Óscar Montes es jefe de redacción de El Heraldo de Barranquilla.

En el sur occidente del país hay una visión más crítica frente al gobernante de Bogotá. “En Cali y el Valle la gestión de Petro se ve desastrosa. A larga distancia la imagen que tenemos es que él fue muy buen senador, pero que ha resultado un pésimo administrador”, dijo el periodista y analista Diego Martínez. “Con su arrogancia e improvisación ha perdido, sin duda, muchos puntos como figura política, en un momento de pelea entre el uribismo y santismo que él pudo haber aprovechado a su favor”.

Martínez Lloreda resaltó que hubo especial interés en Cali por el desarrollo de la crisis de las basuras en Bogotá. “Con eso ha echado a la caneca sus demás aspiraciones políticas. Además es posible que esos errores le puedan generar sanciones que lo inhabilitarán”.

Pero en las costas del océano Atlántico se mantiene, a pesar de la crítica, una imagen favorable al alcalde capitalino. “Aquí la percepción de Petro difiere de lo que piensan en Bogotá, porque de una u otra manera ellos padecen la gestión del alcalde y le ven todos los defectos. Pero en otras partes del país siguen vivos sus resultados como senador: una percepción de hombre valiente, que denunció el paramilitarismo, eficiente y un buen legislador con carácter”, estimó Óscar Montes en Barranquilla.

Sobre el impacto informativo de los titulares que informan sobre la gestión de Petro, el periodista considera que en la región Caribe, aunque prestan atención, no le dan mucha importancia a si la imagen del alcalde se ve afectada o no por sus decisiones. “Las regiones tienen su propio ‘Petro’ en qué preocuparse, –dijo Montes – yo no creo que sea tan influyente el hecho de que los medios bogotanos magnifiquen o minimicen la gestión de un gobernante”.

De regreso a Medellín, la segunda ciudad más importante del país, sobre un escenario en que Gustavo Petro decidiera volver a una candidatura presidencial, Jorge Giraldo desestimó que haya algún beneplácito paisa a su propósito. “Su figura ha perdido favorabilidad. Además en Antioquia la buena gestión  de lo público es un tema muy sensible. Aunque no ha perdido esa figura del hombre que no es corrupto, ahora es visto como mal administrador”.

En el Pacífico Colombiano, Diego Martínez opina que de los resultados que obtenga como mandatario de Bogotá, dependerá el éxito o no de su candidatura presidencial. “Petro no se preparó para ser alcalde, no hizo un proceso de estudiar la ciudad; él quiere es ser presidente. Pero en la política, la administración en cargos públicos puede ser un trampolín para escalar o quemarse. Y veo que su imagen estaba más alta, y como no tuvo experiencia antes como ejecutor, ahora le ha ido mal”.

Pero mientras tanto en Barranquilla no se desestima al Petro presidenciable. “El Alcalde sigue teniendo corazón de candidato a la presidencia. Si analiza sus discursos él sigue metiéndose en temas nacionales. Pienso que se debió concentrar en la agenda bogotana para que le fuera mejor”, argumentó Montes.  “El que siga en campaña por la presidencia podría ser su equivocación; si sale con buena gestión de Bogotá le daría un impuso fuerte para su aspiración nacional”, añadió.

Gustavo Petro

Gustavo Petro es economista de la Universidad Externado de Colombia y fue congresista entre 1991 y 2010.

¿A la izquierda o a la derecha?

En la carrera presidencial de 2010 Gustavo Petro, que corría por el Polo Democrático, ocupó en la primera vuelta el cuarto lugar con el 9% de los votos, un poco más de 1 millón 331 mil. No ganó en ningún departamento y los mejores resultados los obtuvo en la costa norte. Valga decir que Petro es cordobés de nacimiento y muchos atribuyen a esta razón cierto aprecio en la región Caribe. Al respecto opinó Óscar Montes en Barranquilla: “Un sector de la población tuvo en cuenta su origen costeño, pero hoy en día no es un factor determinante. Si se enfrentara Petro contra otro candidato costeño, con más gestión y tradición en esta región, el otro candidato primaría. Sobre su ideología, en el norte del país no le ha ido mal a los de izquierda porque hay movimientos fuertes de esa línea política; no es cierto ese cliché de que el costeño es de derecha”.

Pero el paisa sí parece tener una vertiente que difícilmente apoyaría. “Si mira el histórico de elecciones, Medellín muy poco le vota a la izquierda. La renovación de la región vino de mano de una alternativa más de centro, como la de Sergio Fajardo, y una tradición más de derechas como la de Uribe. Un voto al perfil de Gustavo Petro no tendría muchas posibilidades acá” explicó Giraldo.

Para Martínez es difícil predecir la tendencia del votante caleño, pero en su caso ve “lejana una candidatura de Petro, porque sobrevendrán investigaciones que pudieran inhabilitarlo, y además ha cometido varios errores que han deteriorado su imagen”. En su concepto, es preferible esperar lo que pase cuando termine su trabajo en la Alcaldía.