Con la entrega por parte de las Farc de 10 uniformados quedó concluida la labor humanitaria que se propuso, desde hace cuatro años, la ex senadora Piedad Córdoba: devolver a la libertad a los secuestrados políticos y miembros de las Fuerzas Militares.
Los últimos uniformados que este lunes fueron liberados estaban en poder del frente 44 o Antonio Ricaurte. Estaba previsto que la guerrilla los entregaran en dos etapas, pero a última hora los guerrilleros decidieron movilizarlos a un solo lugar para su entrega a la ex senadora, y a los miembros de la Cruz Roja.

En un trabajo solitario, riesgoso y por momentos muy criticado, que incluso implicó la pérdida de la investidura, Córdoba cumplió la tarea que se fijó. Cuando logró que la cúpula de las Farc, en ese entonces con Manuel Marulanda y ‘Mono Jojoy’ vivos, entregaran el 10 de enero de 2008, a Clara Rojas y Consuelo González. Lo hicieron a instancia de una comisión internacional encabezada por el presidente Hugo Chávez, quien las recibió en el Palacio Miraflores.
Los últimos 10 liberados son suboficiales de la Policía y el Ejército que estuvieron en la selva por de 10 años. Se trata del Sargento Primero Luis Alfonso Beltrán, Sargento Luis Arturo Arcia, Intendente Jorge Trujillo Solarte, Intendente Carlos José Duarte, Sargento segundo José Libardo Forero, Intendente Jorge Humberto Romero, Intendente de la Policía Wilson Rojas, Sargento del Ejército Robinson Salcedo Guarín, Sargento César Augusto Lasso y del Sargento del Ejército Luis Alfredo Moreno.

En algún momento se creyó que las Farc, para la entrega, exigirían la visita de la ex senadora a militantes de las Farc presos en distintas cárceles del país. Aunque el gobierno no lo autorizó, el proceso continuó. No se sabe si esta liberación tenga algún significado político y abra el camino hacia un dialogo de paz con la guerrilla o se limite, exclusivamente, a un acto humanitario como ha sido presentado. Lo cierto es que desde que asumió el mando de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri alias 'Timochenko', aceleró, como nunca, la entrega de los uniformados.

