Salvador Arana cultiva lombrices y gobierna en La Picota

Salvador Arana cultiva lombrices y gobierna en La Picota

6 de abril del 2011

Aunque hace falta mucho para las elecciones de octubre, como acuerdos, pactos y demás trapisondas, el abogado Ramón Emiro Muskus Dumar, quien fuese el secretario privado del ex gobernador Salvador Arana, condenado a 40 años de cárcel por el homicidio del alcalde del Roble, Tito Díaz Salgado, funge como el más firme precandidato a la Gobernación de Sucre.

A mediados del año pasado Muskus Dumar quedó en la calle. Había perdido el puesto de procurador Judicial, cargo al que saltó desde la secretaria privada de la Gobernación de Sucre, donde entró, como se ha dicho, de la mano de su amigo personal, Salvador Arana. Los sucreños recuerdan, que ambos, solteros aún, coincidieron en el mítico pueblo de Sucre, cuando uno era médico rural y el otro juez municipal. Dicen que compartían una casa vieja con hendijas y que los muchachos de la calle los levantaban a piedra cada vez que se encerraban a descansar, porque era raro para un pueblo machista, de memoria suspicaz, ardiente y macondiana como aquel, epicentro de la crónica de una muerte anunciada de Gabo, con sus personajes que aún deambulan por las calles, fuman tabaco con la candela hacia dentro y tejen las leyendas en plazas, patios y cementerios. No en balde, en este pueblo mítico con un sol caliente, García Márquez tuvo su primera relación carnal, en uno de los prostíbulos de la plaza, muy cerca donde nació, mucho tiempo después, el nodo de esta historia.

Allí, al calor de esa casa vieja que anida fantasmas y recuerdos privilegiados, nació la amistad entre Arana y Muskus, que en un acuerdo de conveniencia, termina con la candidatura que amarra todo un sentimiento político regional, al calor de un matrimonio en Cartagena, festejado por igual en Sincelejo y en Sahagún, con caja, guacharaca y acordeón. Diomedes Díaz y Peter Manjarres dan fe de la parranda.

Ramón Emiro Muskus fue el secretario privado del ex gobernador de Sucre Salvador Arana y podría  sucederlo en el cargo.

Cuando estaban en Sucre, pobres y anónimos, Arana era capaz, entonces, de atravesar el caño Mojana en el lomo de un caimán para atender un enfermo en Orejero o en la Guaripa a cualquier hora del día o de la noche. Había estudiado con tanto sacrificio que alternaba sus estudios con el lavado de platos de un restaurante en Barranquilla, y por eso era cercano al dolor de la gente. Sus votos, cuando aspiró a la Gobernación, allí fueron bastante. De Muskus, de una familia sahagunense más acomodada, no se conocieron mayores datos, sólo que de allá (La Mojana) era su señora esposa, Policarpa Carriazo Sampayo, quien le dio una hermosa hija, hoy ennoviada con Julio Elías Vidal,  hermano del senador Miguel Bernardo Elías Vidal, más conocido como “El Ñoño”, el eslabón que parece enlazar esta candidatura inesperada.

Ramón Emiro Muskus Dumar, además de amigo de Salvador Arana, es el nieto número 52 de los 78 del señor Julio Kanacri Dumar, quien llegó de Siria a Sahagún el 8 de enero de 1903, cuando tenía 21 años y dejó 23 hijos con ocho mujeres distintas.

¿Cómo surge entonces esta precandidatura, que no sonaba por ningún lado en Sucre? La prensa regional dio cuenta de que en pleno enero contrajeron matrimonio en Cartagena Estefanía Morris Olivares, hija del ex gobernador de Sucre, Eric Morris Taboada, primer condenado  por parapolítica en el país, hoy ya libre después de pagar su pena, con el senador Berrado Miguel Elías Nader, “El Ñoño”, de Sahagún, Córdoba, famoso por sus grandes parrandas vallenatas. Según el periodista Édgar Artunduaga, Bernardo se hizo elegir senador sin promesas y con poco discurso, solo  le basto utilizar un eslogan que más bien parecía el promocional de un concierto vallenato: “Únete a La ñoñomanía”. Pequeño, bailador y alegre, con su cara de artista, Elías Vidal fue elegido representante por Córdoba en el período 2006-2010 como ala de la senadora Zulema Jattin, pringada por la parapolítica, hija de José Felix Jattin, quien también fue destituido del senado en el famoso “Narco Mico”, en torno del proceso 8.000. Jattin padre, quien había sido muy estimado en Córdoba, murió en medio del escándalo de su hija, que se resistía a ser enjuiciada por la Corte Suprema de Justicia.

“Miguelito”, o “Ñoño”, fue elegido senador en 2010 con la herencia política de los Jattin, después que sus abuelos, Julio Elías Isaac y Basima Nader, llegaran a Sahagún como desplazados desde Beirut, El Líbano, a finales del siglo XIX. Pusieron una tienda de ropas, después compraron finca y ganado, hasta entrar en la mayor industria de la sabana: la política.

El festejo por la unión Elías Vidal-Morris Olivares no sólo se convirtió en una parranda vallenata amenizada por Peter Manjarrés y Diomedes Díaz, sino en toda una cumbre política, donde surgió la candidatura de Muskus.

En el matrimonio de Stefania Morris y Bernardo Miguel Elias en Sahagún, se cocino la candidatura de Muskus.

Miguel Bernardo Elías Vidal es primo lejano de Ramón Muskus Dumar, pero además, un hermano del primero, Julio Elías Vidal, es el novio de la hija mayor de Muskus, y Muskus es íntimo de Arana, y Arana es amigo de Yahir Acuña, y  Yahir Acuña es cercano a Enilce López –alias “La Gata”– y a las negritudes. Aunque espontánea, para los contertulios del parque Olaya Herrera –en Sincelejo todo se sabe– la estrategia resulta como cortar rabo y oreja, porque el matrimonio logró poner de acuerdo a casi toda la clase política de Sucre, amenazada por la posible aspiración de un sector mucho menos tradicional que los anteriores, salpicado por el chance, que en Sincelejo  es conocido como la “Línea de Magangue”.

Sólo un matrimonio convenido, gusto a gusto, y la amenaza de una tercería en la política tradicional sucreña, logra unirlos, dijo Ariel Urueta, en el Parque Santander,donde la gente se reúne en las tardes, cuando baja la temperatura ardiente, para componer y descomponer el mundo. La candidatura de Ramón Muskus no parece tener todavía una propuesta clara mas allá de salvar una tradición, que recoge la herencia de tres gobernadores presos en fila india: Eric Morris Taboada, condenado por parapolítica; Salvador Arana, condenado a 40 años por homicidio y la conformación de grupos paramilitares, y Jorge Anaya Hernández, también en casa por cárcel, al comprobarse nexos con los paras.

En Sucre nadie quiere ser perdedor y por lo regular se arriman al más fuerte. El ultimo eslogan para aspirar al senado de Álvaro García Romero, antes de perder su curul en los estrados judiciales, fue: “Juégale al ganador”. Es como una recua de vacas que viaja por un camino real, el grupo sigue a la que se desvía. Por allí se tiran todas. Nadie le apuesta a un gallo bueno, porque pierde. En Sucre se le apuesta a un gallo “desgraciado”, al jodido, dice Roberto Díaz, más conocido como el Pechón, quien además dice que Sincelejo es un nombre bien puesto: Sin agua, sin lideres, sin transporte, sin… celejo, o sea que esta cerca de todo y de nada.

Según los contertulios del Parque Olaya Herrera de Sincelejo, donde cada grupo tiene su nombre –Tertulia la Olla a Presión, Los Deportivos, Los Galleros, Los Dejaos, Los Calvos–, el matrimonio Elías-Morris logra amarrar al díscolo representante Yahir Acuña Cardales, que si bien ganó su curul por circunscripción especial al inscribirse por las negritudes, sus cercanías con sectores de Emilse López no son extrañas. Y Acuña es incondicional de Salvador Arana y Arana a su vez es viejo amigo de Muskus. El efecto dominó de este matrimonio va rodando, porque a Muskus lo apoya Elías y Elías es el yerno de Morris y Morris es uno de los pupilos más queridos de Álvaro García Romero, preso en La Picota, condenado por la masacre de Macayepo. La tremenda coalición que se formó en la parranda arrasaría con cualquier candidato por fuera de esta operación, que en la sabana denominan “cultura de la bragueta”. Mientras tanto, aparece un tímido grupo “Salvemos a Sucre”, encabezado por el ex gobernador Edgar Martínez Romero, quien se retiró del grupo de García ya hace muchos años y no ha podido volver al poder, en alianza con Julio César Guerra Tulena –quien fue derrotado por escasos mil votos en las elecciones pasadas– y sectores democráticos de izquierda moderada.

Por lo pronto, estas cuentas podrían resultar alegres, quizá alimentadas por el morbo de quienes arreglan y desarreglan el mundo en el parque Santander, cuando la última palabra la tiene Álvaro García, quien maneja el mundo  desde la cárcel con una tranquilidad pasmosa. Dicen que se ha convertido en un psicólogo natural que atiende por teléfono y en persona consultas diarias de personas que le piden favores y consejos, sobre todo de tipo económico.

En plenas fiestas del veinte de enero, sacadas las cuentas, Ramón Emiro Muskus, mientras las fotos del matrimonio Vidal-Morris eran exhibidas en Facebook, Lideraba las encuestas en el Parque. Martha García parece pensar diferente, que sueña con ser gobernadora desde siempre, Ariel Aduen, Pablo Márquez y uno que siempre suena, pero no se decide, Alberto Tamara Olmos, primer secretario de Hacienda de Édgar Martínez.

La plata, las coaliciones y los acuerdos, son de primer orden, pero los matrimonios convenidos pesan mucho en la cultura política de las sabanas. Y mientras eso llega, Salvador Arana se dedica a cultivar lombrices a ver si redime en algunos años su larga pena.

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