Tom Staniford: el ciclista que no puede engordar

Tom Staniford: el ciclista que no puede engordar

24 de junio del 2013

Tom Staniford, atleta paralímpico británico, padece una extraña enfermedad que le impide acumular grasa bajo la piel. Desde temprana edad su cuerpo empezó a experimentar extraños cambios, como la pérdida de grasa en su cara, brazos y piernas. Le detectaron diabetes tipo 2 y su capacidad auditiva disminuyó a tal punto que necesitaba audífonos para oír.

Sin embargo, Staniford decidió en el 2005 retar a la naturaleza y convertirse en un ciclista paralímpico de élite. Nacido siendo un niño normal en Acrotiri, una de las dos bases soberanas del Reino Unido ubicadas en Chipre, fue atropellado en 2006 por un carro en medio de un entrenamiento, lo que le originó traumatismo craneal, hemorragias cerebrales, cuatro costillas rotas y otros padecimientos.

El obstinado Staniford se recuperó y volvió a subirse a la bicicleta.  En el 2010, a los 21 años y cuando escasos 65 kilogramos cubrían sus 1,91 de estatura, fue invitado por el equipo paralímpico de ciclismo de Gran Bretaña para hacer parte del programa de alta competencia.

Las puertas del deporte se abrían, sin embargo sus condiciones ponían en riesgo su vida. “Sólo tengo el 40% de músculos de un hombre promedio”, le dijo Staniford a la cadena BBC. Dadas sus condiciones, el deportista sufre dolores en los pies y cualquier caída puede significar importantes roturas de sus huesos.

A Tom los impedimentos no le importaron y entendió que debía asumir los cuidados de una porcelana que se puede quebrar en cualquier momento, de esa forma logró coronarse en el 2011 campeón nacional de paraciclismo de Gran Bretaña.

Tom Staniford, Ciclista, Kienyke

Pese al nulo nivel de grasa en su cuerpo, Tom Staniford fue campeón de paraciclismo en Gran Bretaña

Sus logros fueron reconocidos por las autoridades locales de Devon, la ciudad en la que actualmente reside, allí recibió una beca deportiva y otra de excelencia de la Universidad de Exeter, en donde estudia leyes y francés.

Pese a tener las capacidades naturales para pedalear, Staniford no encontraba respuesta de ningún médico a su inusual enfermedad: “Me cuesta metabolizar el azúcar y los carbohidratos de forma eficiente debido a la diabetes. Mis músculos permanecen tensos e inflexibles porque no tengo grasa. Esta es la razón por la que constantemente tengo que experimentar e intentar encontrar, por ensayo o error, lo que funciona”.

El enigmático caso de Tom Staniford concentró la atención de los investigadores de la Universidad de Exeter, quienes a su vez recibieron la contribución de equipos científicos de la Universidad de Cambridge en Inglaterra, y de otros centros de estudio de Estados Unidos e India.

Tras años de espera el deportista pudo saber lo que originaba sus problemas de salud. Hace poco los expertos identificaron en su ADN un gen mutante responsable de dicha condición.

¡Ocho personas en el mundo!

Según un informe presentado por el diario británico Dayli Mail, los científicos detectaron que Staniford padece el síndrome de MDP, una condición muy rara provocada por la mutación en el gen POLD1 del cromosoma 19, que únicamente afecta a ocho personas en el mundo.

Las investigaciones descubrieron que faltaba un aminoácido de una enzima que es crucial para la copia de ADN. Andrew Hattersley, científico sénior de la Universidad de Exeter y líder de la investigación aseguró que tras el hallazgo: “Todas las facciones de Tom se pueden explicar en este gen específico”.

Tom Staniford, Ciclista, Kienyke

Staniford es una de las ocho personas en el mundo con síndrome de MDP

Contradictoriamente a lo que se podría pensar, Staniford se alegró por saber que es uno de los ocho casos en el mundo que posee esta alteración genética, debido a que podrá competir para obtener un cupo a la próxima olimpiada: “Esto me permite ser clasificado correctamente para las competencias de modo que no esté en desventaja con los demás. Espero poder competir con Gran Bretaña en los Juegos Paralímpicos de Brasil”, le dijo el deportista al diario Dayli Mail.

Mientras los científicos continúan las investigaciones, Tom sigue con su exhausta preparación por las carreteras de Devon, así las condiciones no sean las más favorables. No posee grasa, así que su cuerpo no logra amortiguar los golpes, tiene que protegerse extremadamente del frío y correr con una dieta especial para regular la energía corporal.

Sin embargo, la actividad física también ha sido el aliciente para sobrellevar una vida normal. Aunque el cuerpo de Tom asimila que él es obeso debido a los altos niveles de grasa en su sangre, el británico tiene que controlar la diabetes tipo b  con metformina, pero al realizar ejercicio intenso controla sus niveles de insulina.

Tras la resolución del enigma, los médicos esperan identificar terapias que puedan ayudar a las personas con este síndrome. Mientras eso ocurre Tom Staniford sigue pedaleando, tratando de descubrir nuevas formas para vencer a sus problemas físicos y colgarse algún día una medalla paralímpica.