Anato, en representación de las agencias de viajes del país, expresó su preocupación por los efectos que generan en los consumidores y en la cadena de comercialización turística los casos de insolvencia, quiebra, liquidación o cese intempestivo de operaciones de aerolíneas, como ha ocurrido recientemente con Spirit Airlines.
El gremio advirtió que estas situaciones dejan a miles de pasajeros en un alto nivel de vulnerabilidad, luego de haber pagado anticipadamente por servicios de transporte aéreo que finalmente no son prestados.
Además, señaló que las agencias de viajes también resultan afectadas, pues aunque actúan como intermediarias o comercializadoras autorizadas, terminan siendo la primera cara frente al consumidor y reciben la presión directa por reembolsos, reubicaciones, reclamaciones y compensaciones.
Piden garantías para pasajeros y agencias
Anato consideró necesario que autoridades como la Superintendencia de Transporte, la Aeronáutica Civil y la Superintendencia de Industria y Comercio adopten medidas preventivas, regulatorias y de coordinación institucional.
El gremio pidió exigir a las aerolíneas mecanismos de garantía, respaldo o protección de los recursos pagados anticipadamente por los pasajeros, especialmente cuando existan señales públicas de deterioro financiero, procesos de reorganización, reducción de operación o riesgo de insolvencia.
“Adicionalmente, se deben promover reglas claras sobre la devolución de recursos, indicando que las Agencias sólo podrán efectuar reembolsos en la medida en que dichos recursos estén bajo su administración o sean efectivamente devueltos por la aerolínea, evitando que se les imponga una obligación económica sobre dineros que no conservan”, precisó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato.
Mesa técnica y alertas tempranas
Anato también planteó la necesidad de fortalecer los deberes de información temprana de las aerolíneas hacia agencias, pasajeros y autoridades. El objetivo es que cualquier riesgo de suspensión de operaciones, cancelación masiva o imposibilidad de prestación del servicio sea comunicado de manera oportuna y verificable.
“Asimismo se debe crear una mesa técnica entre la autoridad competente, aerolíneas, Agencias de Viajes y demás actores del sector, con el fin de revisar mecanismos de protección al consumidor, continuidad del servicio, reembolsos, seguros, garantías o fondos de respaldo frente a casos de insolvencia aérea”, aseguró la dirigente gremial.
El sector de agencias de viajes reiteró su compromiso de acompañar, informar y orientar a los consumidores. Sin embargo, insistió en que, cuando la falla o insolvencia corresponde al proveedor final del servicio aéreo, las agencias no deben asumir responsabilidades que exceden su rol.
Según Anato, imponer esas cargas podría poner en riesgo la estabilidad de miles de empresas del sector, muchas de ellas micro, pequeñas y medianas.
