El borrador de plan de desarrollo y sus propuestas en lo económico

Publicado por: richard.ladino el Mar, 24/03/2020 - 14:43
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Por: Mafe Rojas
Mafe Rojas

Son varias las apuestas que en materia económica que tiene el borrador de Plan de Desarrollo presentado por la alcaldesa Claudia López el 28 de febrero. Los temas de ingreso, empleo, emprendimiento, ruralidad y exportaciones, entre otros, se abordan en el documento.  Esto es positivo y la mayoría de programas son prometedores. También hay unos temas que requieren atención y deben mejorarse durante el proceso de socialización, participación y aprobación de este plan. Sin embargo, este capítulo y todo el plan deberán revisarse a profundidad para responder a los efectos y desafíos posteriores a la emergencia que hoy vivimos. Se presenta, por ahora, el análisis de lo contenido en el texto que se divulgó.

Uno de los retos que se aborda que encara es superación de la pobreza. Lo que se busca es mejorar los ingresos de los hogares como una forma de enfrentar el fenómeno. En especial, se apoyará a ciertas poblaciones como las mujeres y los jóvenes, sectores más castigados por esa problemática. En esa medida, el borrador de plan plantea dos tipos de medidas. En primera instancia, incrementa los ingresos disponibles con la entrega de transferencias monetarias condicionadas tanto a 7 mil jóvenes con alto grado de vulnerabilidad, como a 4.500 familias, en este último caso, para promover una alimentación saludable. 

Este tipo de políticas han mostrado resultados positivos. Según un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, que analizó experiencias en varios países con este tipo de transferencias, son una medida efectiva para mejorar la vida de las familias que se enfrentan a la pobreza, ya que mejora su dieta, los indicadores de salud e incrementa la asistencia de menores a la escuela (especialmente de niñas). En realidad, ayudan a romper el círculo de pobreza. Se apunta a complementar esta estrategia con metas como la de reducir el gasto en transporte público a 15 % para familias vulnerables y liberar tiempo que tradicionalmente gastan las mujeres en las labores de cuidado; esto para que puedan dedicarse a otras actividades, entre ellas capacitarse o insertarse en el mercado de trabajo remunerado.

El segundo tipo de medida es la que se vincula con la generación directa de ingreso. Es decir, con ofrecer la posibilidad a las poblaciones más afectadas por la pobreza y otro tipo de vulnerabilidades, como la violencia, de contar con una fuente de recursos que les permita ganar independencia, mejorar su calidad de vida y desarrollar capacidades productivas, gracias a un empleo o un emprendimiento. En esta línea está el reentrenamiento laboral de adultos mayores, la colocación laboral de 70 mil mujeres y 50 mil jóvenes, el diseño de una estrategia de emprendimiento para mujeres, la incubación de 2.500 emprendimientos de subsistencia, el apoyo financiero a otros 70 mil y el acompañamiento a más de 4 mil emprendimientos de oportunidad o estilo de vida.

Este primer paquete de propuestas revela cómo esta Administración le apunta a lograr una reducción de la desigualdad y la pobreza como camino para fomentar el desarrollo y el crecimiento económico.  El plan tiene además programas orientados específicamente al tema rural, entre ellos se encuentran la estrategia de acompañamiento a las pequeñas y medianas empresas rurales para mejorar su competitividad y facilitar su acceso en el mercado de la región. Se contempla también la organización de 1.600 mercados campesinos y la vinculación de 750 hogares a procesos productivos. 

Uno de los temas que he solicitado tener en cuenta, y sobre el cual ya hay una iniciativa aprobada en primer debate en el Concejo, es el de la promoción de exportaciones. Bogotá y la región tienen una estructura productiva diversificada y con potencial de insertarse exitosamente en mercados internacionales. Sin embargo, de acuerdo con la información reportada por la Cámara de Comercio de Bogotá, la tendencia que se observa desde el 2012 es un decrecimiento de las ventas externas de la ciudad. En el contenido del plan está el programa “Bogotá región productiva y competitiva”, que incluye la meta de abrir nuevos mercados para 250 empresas con potencial exportador. Este es un importante avance, comparado con la meta en la Administración anterior (75 empresas), pero es deseable plantear la posibilidad de brindar más recursos para que el alcance sea aún más amplio.

Al lado de estos programas y metas, que pueden considerarse como acertados y positivos, hay otras iniciativas que generan inquietudes. El borrador de plan hace especial énfasis en sectores como la economía cultural y creativa que, si bien tienen importante potencial, no pueden constituir casi la única apuesta en una economía diversificada como la bogotana. 

Los sectores productivos ligados a la economía naranja, la tecnología y el turismo son importantes, pero no los únicos a los que se les debe dar atención y su priorización requiere de un debate público más amplio. En el borrador de plan de desarrollo que se discute hoy, hay por lo menos seis proyectos específicos ligados a estos sectores. La industria manufacturera, el comercio y el transporte aún juegan un papel determinante en la generación de empleo y, sin embargo, sobre ellos no hay programas específicos en el plan. Hay que incluirlos, con mayor razón con lo que viene en materia de recomposición del tejido productivo después de la emergencia que hoy vivimos.

Otro tema ligado al anterior es el vínculo de esos sectores que se quiere potenciar (la creación, la cultura y la innovación) con instrumentos de planeación para la regeneración urbana. En el programa de “Revitalización urbana para la competitividad”, del borrador de plan, se plantea ese lazo entre el urbanismo y el desarrollo de Distritos de Ciencia, Tecnología e innovación y Distritos Creativos. Esto, por supuesto, no es per se negativo; pero sí exige indiscutiblemente garantizar un modelo de renovación urbana que vincule a los residentes y a quienes tienen actividades productivas previas en el área. Una regeneración urbana integral que reconozca las dinámicas y actores previos y las integre, no las expulse, ni las ignore.

En conclusión, el plan muestra una real preocupación por la pobreza y las poblaciones a las que más afecta ese fenómeno; en esa medida hace propuestas muy acertadas para mejorar. Incluye una apuesta por el tema rural, por incrementar las exportaciones y fomentar el emprendimiento. También cabe  llamar la atención sobre los sectores a los que dará más incentivos y los mecanismos a través de los cuales se les dará impulso. 

Sin embargo, habrá que hacer grandes cambios al borrador de Plan. El tema económico será uno de los aspectos que deberá fortalecerse una vez superemos la emergencia ocasionada por el #Covid-19. Se necesitará una fuerte inyección de recursos a la Secretaría de Desarrollo Económico para implementar programas de recuperación y reactivación.