En uniforme de gala, apoyado en un andador y visiblemente marcado por las heridas de combate, el suboficial del Ejército estadounidense Eric Slover se convirtió en uno de los protagonistas del más reciente discurso sobre el Estado de la Unión en Washington.
El presidente Donald Trump le impuso la Medalla de Honor del Congreso tras destacar su papel en la operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, en una incursión que hasta ahora se había mantenido bajo fuerte reserva.
El piloto del primer helicóptero
Slover no era un tripulante más. Según relató Trump ante el Congreso, fue el líder de vuelo en la cabina del primer helicóptero que ingresó al complejo militar donde se encontraba Maduro. Pilotaba un CH-47 Chinook, aeronave de transporte pesado utilizada en misiones de alto riesgo.
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“El éxito de toda la misión y la vida de sus compañeros de armas dependían de la capacidad de Eric para soportar un dolor abrasador”, dijo el mandatario al describir la escena.
Mientras el helicóptero descendía sobre la “fortaleza militar fuertemente protegida”, ametralladoras enemigas abrieron fuego desde distintos ángulos. Slover recibió cuatro impactos en la pierna y la cadera. “Una bala tras otra”, relató Trump, explicando que los disparos destrozaron su pierna en múltiples fragmentos.
Maniobra bajo fuego enemigo
A pesar de las heridas, Slover mantuvo el control de la aeronave. Sus piernas eran fundamentales para operar los pedales y estabilizar el aparato, pero, según el presidente, el piloto solo pensaba en completar la misión.
“Maniobró su helicóptero con todas esas vidas y armas para enfrentar al enemigo y permitir que sus artilleros eliminaran la amenaza, salvando la vida de sus compañeros”, afirmó Trump.
Esa decisión evitó lo que pudo haber sido un accidente catastrófico en territorio hostil. La operación, ejecutada en la madrugada del 3 de enero, permitió la captura del mandatario venezolano y marcó un punto de inflexión político en la región.
La condecoración en el Capitolio
La Medalla de Honor le fue entregada por el teniente general Jonathan Braga, comandante del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, desde la galería que da a la Cámara de Representantes. Slover permaneció de pie con ayuda de un andador, aún en proceso de recuperación.
“Hubo muchos héroes en aquella incursión, pero las hazañas de un guerrero aquella noche vivirán para siempre en las crónicas eternas del valor militar”, subrayó Trump.
El presidente anunció que otros diez soldados que participaron en la operación serán condecorados en una ceremonia privada en la Casa Blanca.
Un símbolo en un momento político clave
La historia de Eric Slover fue uno de los momentos más emotivos del discurso, en el que Trump también habló de acuerdos petroleros con Venezuela, la liberación de presos políticos y los logros de su segundo mandato.
Pero más allá del contexto político, la figura del piloto herido quedó instalada como símbolo de sacrificio militar. Su nombre, hasta ahora poco conocido fuera de los círculos castrenses, pasó a ocupar un lugar central en un episodio que ya forma parte de la historia reciente del continente.
