Cine: Jericó gana merecido premio en Suiza

Foto: Cortesía FILMAR

Cine: Jericó gana merecido premio en Suiza

20 de diciembre del 2017

Ginebra Suiza: 3 de diciembre de 2017. El cinema de Arditi  en la emblemática zona de Plain Palais, se presta a ser el anfitrión del último día del festival de cine Latinoamericano FILMAR en su décimo-novena edición.

Después de anunciar el premio de la selección juvenil a la película: Mala Junta  realización de Claudia Huaiquimilla la directora del festival, la chileno-suiza Vania Aillon se dirige al público para anunciar el filme ganador.

Hay candidatos de diversas nacionalidades: Argentina, Chile, Cuba….y al final la gran triunfadora es: Jericó “el vuelo infinito de los días”, de la directora y productora colombiana Catalina Mesa quien por medio de un mensaje de video en francés y español recibe el galardón entre las ovaciones y el beneplácito del público asistente y un premio de 4000 francos suizos. Hay razones para celebrar, los ganadores de esta edición del festival este año tienen un toque muy femenino.

El pintoresco pueblo de Jericó en Antioquia es uno de esos lugares apacibles y bucólicos, con tradiciones vivas y muy arraigadas, un hábitat natural de mujeres llenas de vitalidad y energía, que confían sus historias de familia, sus amores, sus pérdidas, sus penas y sus alegrías frente a la cámara.

Pero si hay algo que cabe la pena destacar es la mezcla de esperanza y deseos de superación aunado a un sentido del humor contagioso. En palabras de Catalina Mesa “es un camino y una creación de encuentros, con paisajes, personajes, historias, imaginarios, un equipo técnico fantástico”.

Sin ningún ánimo de pretender y más bien usando el más agudo sentido del humor como mejor herramienta para la autocrítica, la cámara sigue a esas mujeres en sus actividades cotidianas como jugar a las cartas en una tienda, amasar sus tortas con sus propias recetas, decorar y limpiar la casa o sacar el polvo de las estatuas de sus santos favoritos.

Ellas se convierten en actrices de sus propias vidas interpretando la búsqueda de constante de felicidad en la maternidad, en un atardecer, en un viaje… Si una se lamenta de como su aspecto físico fue desventaja en su vida, otra habla de su experiencia como maestra rural y su pasión por la primera vez que salió de Colombia abriendo su mente a otras culturas.

Una última sin dramatizar en extremo, de cómo uno de sus hijos desapareció secuestrado por la guerrilla y aún no pierde la esperanza de encontrarlo. Alternan los relatos con una fotografía hermosa que muestra la combinación de los atardeceres, el verde intenso de estas montañas y los colores vivos de las viejas casonas del pueblo. A todo esto hay que agregarle una banda sonora con mambos de Pérez Prado y boleros de los Panchos muy acordes con las historias.

Paola de Vries Marin miembro del comité de programación de Filmar destacó:

“Jerico, ganó su lugar en el público ginebrino por lo bien hecha que está, su estética es bonita, es colorida, honesta, evoca la sensibilidad del público sin pretensiones. Deja ver un sentimiento muy arraigado de mujeres de diferentes edades que se identifica con mucha otras a nivel universal”.

Ella agregó que, “hay una identificación con algún miembro de la familia, al público masculino también lo ha conmovido, en ella los hombres pueden ver reflejadas  a sus madres, sus abuelas, sus hermanas, esposas, hay temas que inspiran, que muestran cosas positivas, que mueven a la fantasía, a crear. Así el cine también funciona como herramienta de reconciliación mostrando otro país, otra sensibilidad.

Paola explicó: “En principio el festival era latinomericano y africano; poco a poco esto cambió, el público Ginebrino es muy consagrado al cine de América Latina, ya que esta es una ciudad diversa y multicultural, y la acogida ha sido muy buena entre naciones y personas, migrantes o expatriados o europeos que  están muy interesados en ver las temáticas que se desarrollan y las nuevas tendencias que están surgiendo”.

“Otros festivales como el de Venecia han integrado un  gran número de películas latinoamericanas dentro de su programación. En Suiza existen otros festivales de origen latino pero este  es único por su programación. Filmar es estratégico y esto puede hacer eco en diferentes latitudes”, concluyó Paola.

Así las cosas, el festival cierra con un balance positivo, según los organizadores la asistencia aumentó en comparación con el año pasado, cada vez más jóvenes asisten a las proyecciones, incluidos escolares y estudiantes universitarios, dijeron los organizadores. Un tercio del presupuesto de Filmar en América Latina es financiado por la taquilla. No se publicaron cifras precisas, pero los líderes del evento hablan de varios miles de espectadores.

Tal vez por esta razón es que haya llamado tanto la atención en Europa: Porque presenta una imagen del país que no es estereotipada ni ligada a la imagen común de violencia y narcotráfico. El anterior es un camino que tanto productores como realizadores han querido mostrar con ánimo de lucro y fama al explotar historias negativas: guerra, violencia y estigmatización….

Esto en Jericó es diferente. Aun cuando en una que otra historia de las protagonistas se refleja dolor, siempre hay deseo de superación, una razón para seguir adelante y tener fe en esas personas que motivan para seguir, sobre todo aquellas que vienen de origen humilde.

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