Crímenes de Prensa

21 de octubre del 2014

La espiral de la violencia comienza por una espiral de la comunicación perturbada que, vía la espiral de la desconfianza recíproca e incontrolada, conduce a la ruptura de la comunicación. Por lo tanto, si la violencia comienza a raíz de perturbaciones en la comunicación, una vez que estalla se puede saber lo que no funcionó y lo que hay que reparar.
Jürgen Habermas.

Haciendo un recorrido desde el nefasto 26 de Septiembre por algunos medios del Continente. Quise darme una pausa silenciosa, aguardar una semana (en realidad 10 días después) siendo cómplice temporalmente de estos mercaderes de la muerte, con su silencio.

El día 26 de Septiembre de 2014, Cuarenta y tres (43) estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala, perteneciente al Estado de Guerrero en México, fueron desaparecidos y posteriormente masacrados por Agentes del Estado según relatan sobrevivientes de la masacre. Una evidente ejecución extrajudicial con motivación política y social según relatan, ya que la “motivación” si es que ésta existiera, se dio porqué era de público conocimiento la movilización y exposición política de estos estudiantes a quienes no solo se los ejecuta en un aniversario más de la masacre de Tlatelolco llevada a cabo el 2 de Octubre de 1968. Sino que la historia se repite cuando las víctimas son justamente quienes encarnan principios de justicia social y solidaridad y cuando los victimarios siguen encarnando el aparato represor del Estado, en este caso, el Mexicano.  Y dónde con el pasar de los días, ni la justicia, ni ninguno de los otros poderes del Estado encabezados por el ejecutivo que gobierna Enrique Peña Nieto se han pronunciado, ni condenado, sino muy por el contrario han puesto un manto de silencio sepulcral, muy similar al de las más atroces dictaduras que recorrieron nuestro continente en décadas pasadas.

Un silencio criminal del que es cómplice tanto la industria mediática local como todo el aparato comunicacional del continente.  Dónde más allá de mi repudio por la acción criminal del Estado Mexicano, mi condena social y moral va para esos que a diario nos venden su moralidad de “democracia liberal” y callan ante la masacre de estos estudiantes, en una actitud netamente delictiva, como sanción moral. Sin embargo, son estos mismos medios los que salen a cuestionar a gobiernos que no le son afines como por ejemplo el Venezolano y en el que durante semanas e incluso meses, estos fueron vendiendo un relato en donde nos decían que en éste país hermano se vivían días de terror y dictadura, donde la oposición era una víctima constante de la ira oficial, no pudiendo escapar del tirano y siendo condenados socialmente  al séptimo sello del infierno debido al autoritarismo de Maduro y los suyos. Sin embargo, lo que muestra un detallado análisis de la situación venezolana es que en realidad el número creciente de víctimas en el contexto político Venezolano son Chavistas, basta con recordar el reciente asesinato del joven diputado del PSUV Robert Sierra. Donde una vez más la prensa canalla continental omitió la difusión sobre este asesinato y dedicó tan solo breves minutos y pocas líneas de “trabajo” en sus editoriales, en un caso llamémoslo así, de evidente hipocresía.

En el caso Argentino, poco a servido en términos mediáticos continentales la lucha frontal del Estado contra los fondos especulativos de “inversión”, llamados buitres (por su cualidad carroñera de arrimarse a comer del muerto, -Argentina, 2001) y ser a su vez el principal instigador en el mercado para imponer precios, especular con el dólar y en definitiva poner en zozobra la vida y supervivencia de todo un pueblo. Donde ha sido un caso ejemplar la posición del gobierno Argentino, quien se ha puesto a la tarea de desenmascarar al capital financiero y a ponerlo en evidencia ante un mundo que no es que no lo supiera, sino ante una sociedad, -como la Argentina- que ahora discute y entiende colectivamente de que se está hablando y de que se está poniendo en juego en caso de seguir aceptando los condicionamientos del mercado especulativo internacional. Pero donde los medios locales, opositores al gobierno y parte activa, como se ha podido comprobar de esos capitales financieros, decidieron abrazar la causa de los “buitre” y enlodar por un lado esta batalla y contribuir por el otro a callar la agenda política y social sobre la defensa de la soberanía Argentina, con la receta tradicional de inseguridad, (cuando no hay peor inseguridad que la que un Estado realiza contra su población, como recién ocurrió en México con los estudiantes de Guerrero o en el caso de Chile con los comuneros Mapuche), La Corrupción y La Inflación (corrupción que solo se muestra de un lado de la moneda y se calla u omite en pronunciarse cuando estos medios corruptos, con capacidad masiva de vender un discurso pagado por ese capital que los financia para “ofrecer” el producto a su elección, hacen creer que la vida es cada vez más costosa porque es más costosa, pero donde no se menciona en el correlativo relato sobre el aumento de precios cuando en la cadena de valor se especula con la mercancía y donde quien entiende un poquito sabe que, los precios los pone el mercado y no un gobierno.) Ahora, del silencio continental sobre esta lucha frontal contra los buitre, ya es costumbre, poco se leyó y se vio al respecto.

Otro ejemplo más que traigo del espurio de éstos medios dominantes, tiene que ver con las declaraciones del escritor Peruano Mario Vargas Llosa, donde éste literalmente había dicho en una entrevista reciente, sobre  la idea de una necesidad social, -según su reprochable argumento- de que al “tirano” Maduro solo le queda como camino, la posibilidad de la muerte a través de una ejecución pública, vendiéndose así la idea escabrosa de la aplicación por cuenta propia de la violencia, porque ese es el destino que les cabe solamente a los “Tiranos”, según la interpretación del mencionado escritor.

Declaraciones que pasaron sin embargo inadvertidas por muchas personas, porque la muestra de tan evidente fanatismo en “Don” Vargas LLosa sirvió para que los medios amigos del escritor  prefirieran no darle más cuerda al asunto, justamente para no exponerlo al escarnio de quienes nos encargamos, ahora, condenamos sus violentas declaraciones. Porque la pregunta obvia que formulo es: ¿Y si hubiese sido Maduro, Evo, Correa o Cristina quienes hacen pública su voz pidiendo la ejecución al estilo ISIS, de cualquier ser humano? ¿Cómo y cuál hubiera sido la envergadura de cobertura de la gran prensa? ¿Alcanza usted a imaginar la cadena continental mediática que hubiera dado este tema por los grandes canales adscritos a la “libertad de prensa” como CNN, Clarín, Mercurio, Caracol y RCN, NTN24 entre tantos otros pocos medios concentrados? Solo imagínelo.

En definitiva, este es uno de los tantos llamados, para que no compren la basura que les venden estos miserables que se enriquecen con la banalidad que a diario reproducimos en la cotidianidad del trabajo, de la escuela, de la calle. Dónde el culo de la presentadora, el bailecito del jugador X que hizo un gol contra Y, se convierten en nuestra realidad. Y solo nos asombramos cuando los mercaderes mediáticos, nos cuestionan sobre sus tres ingredientes favoritos que alternan semanalmente con el propósito de distraer, y con el propósito sistemático de generar una opinión pública consensuada. 1) Inseguridad 2) Corrupción 3) Inflación. Mientras el silencio de lo fundamental, como lo es la vida en masa, como lo es una juventud que se niega la posibilidad por otro lado, de ser “masa” muerta. Se sigue organizando, se piensa en la posibilidad de construirse otro mundo diferente. Aun así el silencio de los poderosos los masacre literalmente a bala como en México o los entierre en el silencio que la tinta de la gran prensa continental derrocha.

Un mundo donde no se nos sea negada la posibilidad de pensarnos diferente, de poder ser críticos a un sistema monetario que nos ha excluido pero donde la miseria la ha sabido poner en igualdad de condiciones, gracias a politicastros sin convicciones que solo son vitrina de los medios hegemónicos, porque solo es allí donde tienen la “libertad” de moverse y decir lo que quieran con el photoshop de opiniones que les impone la agenda de ese capital mediático, diciendo lo que es conveniente en esa libertad de mercados (es decir, Inseguridad, Corrupción e Inflación, pero sin decir mucho de cómo las eliminarían) y golpeando desde sus tribunas a los que no se les arrodillan en ese universo tal vez precario de mandatarios que han sabido por lo menos tener dignidad, de enfrentar la denominada “libertad de empresa”, perdón de “prensa”. Y no de acallar con su silencio el crimen que a diario ejecutan quienes comen de la mano de esos capitales.

No son pocos los que vienen pidiendo a gritos en el continente, la necesidad de tener pluralidad de voces, donde el espectro radioeléctrico sea de interés público (que no se debe asociar esta noción con la idea de gobierno que esta industria pretende confundir) y donde la capacidad de acceso sea colectiva (de todos y todas). Donde la sociedad articulada pueda no ya hacer solo comunicación popular y comunitaria, sino que pueda hacer masiva su voz. Porque no basta con tener “leyes” que accedan a la democratización de éstas (aunque es un avance positivo tenerlas), sino que es prioritario y efectivo hacerlas propias constitucionalmente. Solo allí, se acabará el mensaje corrupto, parcializado e hipócrita de la libertad de expresión cuando en la praxis todos podamos hacer propia desde el aprovechamiento de ese espectro de la masividad en la pluralidad de contenidos y no solo de lo que ellos a su conveniencia creen que nos gusta según el impacto del marketing de consumo que ellos mismos inventan para nosotros. Incluso nos dicen que las TIC son la mejor herramienta de comunicación hoy en día y que prueba de ellos es la participación “plural” que se aprecia en las redes sociales, cuando sabemos que en esa proporción de intereses, el manejo de redes de goce individual es sólo la migaja con que consienten la idea de que ésta  masividad es única y necesaria, pues no se posee la experiencia, ni la técnica para poder hacer uso de ese espectro radioeléctrico. Una vez más hacen creer a la sociedad, lo inútil, lo incapaz y lo sumisa que puede ser, de forma tal que solo los expertos son los llamados a proteger la posta comunicacional.

Así las cosas, esta no es solamente una batalla política más por el poder de acceso a la pluralidad de voces, es una batalla cultural que tendremos que dar, de cara a futuro, pero con los pies puestos en el presente.

De momento sé que mi voz será quizás solo una más en el eco temporal que retumbe entre amigos y conocidos, mientras el colectivo social deambulará  en la banalidad comercial de los poderosos dominantes de nuestra creación mental. Pero siento que si no lo hago, acompaño con el silencio a los cobardes.

Mis palabras con el pasar de las letras escasean. Y solo puedo pedirles que resistan y se apropien del concepto que comparto. Compártanlo y cuestiónense por ud.s mismos.

Háganlo. Sean reproductores de vida. Escriban. Porque me duele el silencio y el empoderamiento de la muerte de quien la quita, como de quien la omite. Por eso, esta verborragia vespertina o matutina según el tiempo del lector y que haré pública en mi blog, con la intensión que sea “masiva”, solo cuando quienes tienen el poder de hacerla rotar  y  lo hagan.

Buen día, Latinocaribeños.
07 de Octubre de 2014

P.d. A veces cansa hablar del nefasto Innombrable de Uribe, pero no olviden como fue reiterativo en su ataque contra Canal Capital, sin que la “Gran Prensa” continental, ni local saliera en defensa de la libre expresión, ni la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) a condenar éstos ataques.

@Ladinoantropos

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