De los regímenes religiosos y la Primavera Árabe

Mié, 14/09/2011 - 17:11
La visita de Recep Tayyip Erdogan a Egipto, Túnez y Libia esta semana debe ser vista con ojos cautelosos aunque las manifestaciones de júbilo con las que fue recibido el primer ministro turco en El
La visita de Recep Tayyip Erdogan a Egipto, Túnez y Libia esta semana debe ser vista con ojos cautelosos aunque las manifestaciones de júbilo con las que fue recibido el primer ministro turco en El Cairo afirmen lo contrario. Turquía es uno de los jugadores más importantes del Medio Oriente teniendo en cuenta su estratégica posición geopolítica, su gran desarrollo económico (Turquía, en primer semestre de 2011 tuvo una tasa de crecimiento económico que superó a la de China) y su estabilidad política. Sin embargo, con Erdogan esta estabilidad se ve amenazada y, algunos analistas piensan que puede llegar a ser el fin del gobierno secular que ha caracterizado al país. En una región donde el radicalismo religioso puede convertirse en el régimen imperante, el ejército turco ha tenido el papel de convertirse en el mediador desterrando y enjuiciando cualquier indicio de extremismo que aparezca. En 1950, el primer ministro Adnan Menderes relevó a 15 generales y a 150 coroneles que planeaban un golpe de estado en su contra, amparado por el buen momento económico y político que atravesaba la nación. Menderes era representante de ese sector religioso que buscaba recuperar territorio en el país y aunque logró mantenerse en el poder durante unos años más, a principios de los años 60 un grupo de jóvenes oficiales planeó otro golpe de estado que terminó con la horca de Menderes por alta traición. Erdogan va por el mismo camino. Una renuncia masiva de altos mandos del ejército en el mes de julio, en solidaridad con aquellos juzgados por la organización de un golpe de estado, muestra el poder que poco a poco adquiere el Premier y la nueva importancia que se le otorga a la religión. Durante su visita a Egipto, donde Erdogan busca consolidar su figura como líder político transnacional, el premier se reunió con miembros de la ya conocida Hermandad Musulmana quienes lo felicitaron por sus fuertes declaraciones contra Israel (país con el que las relaciones se han deteriorado luego de los ataques israelíes a Gaza en 2008 y la muerte de varios nacionales turcos en la flotilla de la paz de 2010.) y lo alabaron como hermano. Y aunque el creciente endurecimiento de las declaraciones de Erdogan frente al presidente Sirio Bashar Al Assad, su postura de cooperación en la OTAN (al permitir la construcción de un escudo antimisiles en su territorio) y sus (hasta 2008) buenas relaciones con Israel busquen cambiar la imagen de político religioso, es difícil saber hasta que punto es capaz de llegar. Hoy, a Medio Oriente se le presenta una oportunidad de oro: llegar a una verdadera democracia, donde los derechos de los pueblos se respeten y donde sea la ley y no la religión la que impere. No son claras las decisiones y los caminos que un líder como Recep Tayyip Erdogan pueda tomar, pero si es necesario que la Primavera Árabe no se quede en una simple anécdota, donde cayeron varios dictadores pero los sustituyeron otros peores, sino que sea un momento histórico, donde los pueblos de esa región puedan empezar a vivir sin las restricciones y los miedos que trae un régimen basado en la religión.  
Más KienyKe
El Congreso retomó sesiones este 16 de marzo con la salud en suspenso, la jurisdicción agraria en curso, reforma al ICETEX en agenda y la elección de contralor ya en marcha.
Una falla eléctrica obligó a detener unidades de proceso en la planta operada por Ecopetrol. La empresa activó su plan de contingencia y aseguró que el suministro está garantizado.
Valerie de la Cruz, mejor conocida como Beba, se convirtió en la nueva eliminada de 'La casa de los famosos'.
Cientos de indígenas llegaron desde el Urabá antioqueño y se concentran frente a las sedes de la Alcaldía y la Gobernación para exigir garantías de derechos. Hay afectaciones viales.