El valor del agua

Foto Javier Giraldo Acosta/Kienyke

El valor del agua

23 de marzo del 2018

Desde hace unos años he venido intentando tener un pez en casa. Empezó como el pretexto para que mi hija pudiera tener una mascota que recibiera sus cuidados sin que sufriéramos por las pilatunas, y que las prolongadas ausencias nuestras no afectara al animalito.

Conseguí los implementos necesarios, según la supuesta asesoría de un almacén de mascotas, pero pronto vi que la falta de información tuvo consecuencias: ante el primer cambio del agua, el pez cambió su comportamiento y fue el “señor Google” quien nos vino a aclarar que el agua debía recibir un tratamiento porque el cloro los afectaba. Luego, el tamaño de la pecera entró en cuestionamiento porque el pez creció.

Antes de comprar otra, y aplicando la idea que he reiterado en estas entregas, fui a buscar a distintos sitios para comparar precios y recibir mayor información. Este es el resumen de la diligencia:

Negocio 1:

-Vale 95 mil pesos, con todo.

-¿Qué es todo?

-Pecera, oxigenador, piedra, base y tapa.

-¿Y solo la pecera?

-… humm, por ahí 60.

Negocio 2:

-Vale 60 mil pesos

-¿Solo la pecera?

-Ahh, solo la pecera, 32 mil

Negocio 3:

-Solo la pecera vale 30 mil pesos.

-¿Con base y tapas?

-Así vale 60.

Negocio 4:

-Solo la pecera puede costar 20 mil.

Negocio 5:

-La dejo en 15.

-¿Con tapa, cuánto?

-Le puedo dejar la pecera con tapa en 19.

Cinco negocios vecinos ofrecieron precios distintos. ¿Cuál, si no la última, era mi mejor opción?

Lo que siguió fue un ejercicio de reflexión que terminó siendo la causa para traer esta anécdota a estas líneas. Para evitar que el cambio de agua afectara al pez, que ya iría a tener mayor espacio, pero elementos externos a su medio normal (quienes los crían saben de la importancia de mantener un equilibrio biológico en cada pecera), decidí usar agua de bolsa, para no recurrir al líquido anti-cloro. Cuando compré una presentación de 6 litros de agua, que costó 2.500 pesos, mi hija preguntó: “¿cómo así? ¿Toda esa agua por ese precio? ¿Cuánto vale una gaseosa?”.

Qué buena pregunta, porque inclusive la siguiente pregunta es ¿cuánto vale una botella personal de agua? Por 6 litros cobran 2.500 pesos y por menos de un litro cobran 1.500 porque debe ser mayor la demanda del envase personal, aparte del material de la botella y la tapa.

Y es el momento de hacer una reflexión adicional: la calidad del agua de Bogotá permite su consumo directamente de la llave. Pero otras ciudades de Colombia también comparten ese nivel de calidad.

Aparte de ese privilegio, a todos nos falta mayor conciencia sobre el uso del agua, que cada vez debe ser más racional, no solo por las facturas, que solo incluyen el servicio de llevarla al lavamanos, a la ducha o al lavaplatos que tenemos a pocos metros de la cama y no propiamente el precio del líquido. Es decir, por el agua (mucha atención a esto) NO COBRAN.

Foto Javier Giraldo Acosta/Kienyke

He oído desde pequeño que la siguiente guerra en el mundo tendrá un motivo claro: el acceso al agua y aquí, donde no nos cuesta, la desperdiciamos en la ducha, en cada jornada de cepillada de los dientes y en otras muchas actividades del día que hacen que cada habitante de Bogotá gaste alrededor de 110 litros, casi 21 galones diarios de agua.

A mitad de 2017, con motivo de los 40 años de la declaración de Chingaza como reserva natural, fui a conocerla para hacer un reporte periodístico del trabajo de los guardabosques, de las actividades propias de la reserva, de los atractivos avistamientos de los osos de anteojos en la zona.

Y me sorprendió ver en actividad la llamada fábrica de agua de Bogotá, (Chingaza surte más de 70 por ciento del líquido que consume la capital y varios municipios aledaños) y la escasa conciencia que tenemos para cuidarla quienes solo movemos un grifo para disfrutar de la magia que hace la naturaleza a través de las plantas de páramo para atrapar del ambiente y preservar y agrupar, gota a gota, las corrientes que luego explotamos, contaminamos y desperdiciamos.

Por la celebración del día del agua, por la preservación del principal recurso natural y por la insistencia en el consumo responsable que repito en este espacio, hablo hoy del agua para pensar en su valor, más que en su precio, con ideas como evitar que el baño en la ducha dure más de 5 minutos, que usemos envases de agua más grandes, o que recurramos al agua de la llave, que las bebidas preparadas estén más lejos de nuestros hábitos, que revisemos las posibles fugas en grifos y cisternas.

Son sencillas medidas que multiplicadas en todas nuestras casas tienen impacto ecológico y nos hacen más amables con el ambiente, mientras pueden favorecer los bolsillos.

@jgiraldo2003

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