La educación no puede convertirse en una lucha de poder. Los padres muchas veces creen que al imponer sus reglas, harán que sus hijos las cumplan sin chistar. Es correcto pensar que en casa son los padres quienes mandan, pero los hijos no tienen por qué percibir que su hogar es un régimen totalitario y sus padres unos dictadores.
Debemos corregir con inteligencia. Existen algunos puntos claves para tener en cuenta, que hacen que los padres pierdan autoridad frente a los hijos. Responder con cantaletas, dar razones ambiguas, no constatar antes de actuar, suplicar buenos comportamientos, imponer castigos imposibles de cumplir, la manipulación, o tenerlos en un altar, son algunas de las equivocaciones más frecuentes que traen consigo una pérdida inmediata de autoridad.
Es por esto, que es muy importante que los padres se concienticen que son ellos los adultos, por lo tanto, deben estar preparados mentalmente para enfrentar las problemáticas, sin excederse, ni ser demasiado pasivos. Deben encontrar el equilibrio, si lo que pretenden es tener hijos exitosos con valores, pero seres humanos al fin y al cabo.
Algunos de los principales errores que, con más frecuencia, debilitan y disminuyen la autoridad de los padres son:
- Permisividad
- Ceder después de decir no
- Ser autoritarios
- Actuar con Incoherencia
- Contradicciones entre papá y mamá
- Amenazas y gritos
- No cumplir promesas
- No negociar
- No escuchar
- Exigir éxitos inmediatos
- Rogar por un buen comportamiento
