Érase una vez cuando papa pitufo era un niño y paseaba de la mano del abuelo pitufo por las frondosas sabana de su departamento personal, ese que hoy se conoce como Córdoba, si era aun niño cuando en medio de las sabanas del “Paupérrimo” presencio el asesinato del abuelo pitufo, hecho lamentable, pero por el cual papa pitufo juro venganza y vaya que lo logro.
Este aventajado abogado no logro subir tantos peldaños gracias a las 2.000 hectáreas de sus dominios en el “paupérrimo” no señor, no logro ser director de la aeronáutica civil, ni alcalde de Medellín gracias a la dedocracia de Belisarium, el rey dominante en aquellas épocas, no señor, tampoco fue concejal por eso, ni tampoco Senador de la Republica junto a su honorable primo Mario Uribe emérito pro-hombre de estas latitudes, atrás quedo la investigación sobre el asesinato de Lara Bonilla, quien podría pensar que su majestad estaría implicado en tales acontecimientos.
No fue por nada de eso que ascendió tanto, fue por sus dotes de culebrero, aquellas dotes que darían envidia a cualquier encantador de serpientes, papa pitufo llego a la Gobernación de su tierra natal, y creo el mayor de sus aportes para el mismo aquello en lo cual sustento su impulso. Las cooperativas "buenvivir” aquellas que le permitirían a los “terrapudientes” defender sus intereses, aquellas a las cuales se les permitió armarse y defenderse hasta de ellos mismos, y quien no si vivimos en un país de pobres, como dijo García Márquez a través de uno de sus personajes: “el día que la mierda valga plata, los pobres naceremos sin culos” y es cierto pobre de nosotros, pero eso no le importaba al gobernador del “paupérrimo”.
Y fue así como llego a ser rey de Macondo, tierra mítica e inexplicable, nadie se acordó de lo que expusieron Fernando Garavito y Fabio Castillo en su libro los jinetes de la cocaína, en donde se habla de los permios explícitos brindados por papa pitufo a pilotos al servicio de los carteles, ni de su entrañable amistad con Escobar, cuando el rio suena…….
Nadie se acordó de la traición a su amado partido liberado de Macondo, nadie se acuerda de nada, nadie se acuerda de la intercepción de las palomas mensajeras en defensa de su tan alabada seguridad sectocratica, nadie se acuerda de los miles de plebeyos muertos a manos de las honorables fuerzas armadas de Macondo de las cuales él era el Comandante Y jefe, y sin embargo nunca supo nada.
Pero una de las cosas que más me sorprende era la capacidad de encantamiento que tenía papa pitufo con la gente Macondiana que vive en el exterior, pero pobres de ellos, si en el país logro tapar el sol con las manos que se deja para la veta de humo que puso para el exterior, es fácil creer que se hacen las cosas bien, que volvió seguras las carreteras pues claro tenía que transitar entre el “paupérrimo “ y el resto de sus dominios, incluido el eje cafetero, pero que salga alguien y me diga si en los últimos 20 años se puede transitar por el putumayo, amazonas, cauca, Vaupés, vichada y todas esas tierras olvidadas de Macondo, eso sí sería seguridad , pero transitar entre Barrancas de San Nicolás y Monte… perdón “el paupérrimo” eso es una tontería, claro que limpio su zona pero lo más importante lo olvido.
Solo espero que aunque la justicia cojea, llegue pero no tan tarde , esos dichos ya están mandados a recoger, la justicia debe llegar y pronto , así el más paupérrimo de los gobernantes de Macondo, será recordado como el más corrupto, el que más almas cargue a sus espaldas, a veces me duele verlo defenderse, pateando y gritando, sintiendo que la verdad a pesar de todo es verdad y aunque el , piense que puede cambiar la versión de la realidad , al final la verdad nos hará libre, algún día cesara el imperio de terror que papa pitufo ha creado, algún día los cobardes se decidirán y hasta allí llegaran los valientes.
Papa pitufo en el reino de Macondo
Lun, 12/09/2011 - 11:15
Érase una vez cuando papa pitufo era un niño y paseaba de la mano del abuelo pitufo por las frondosas sabana de su departamento personal, ese que hoy se conoce como Córdoba, si era aun niño cuando
