Del realismo mágico al reality show

Vie, 10/06/2016 - 15:01
Por regla general todos los colombianos tenemos algo de fantoches, nos encanta presumir lo que poseemos, lo que vestimos; entre más grande la marca o la hebilla mejor; si es chimba (falsificada) no i
Por regla general todos los colombianos tenemos algo de fantoches, nos encanta presumir lo que poseemos, lo que vestimos; entre más grande la marca o la hebilla mejor; si es chimba (falsificada) no importa, eso nadie se da cuenta; lo que comemos, donde viajamos y si todo lo anterior proviene del extranjero y aparenta ser costoso, setenta veces mejor. Para este fin las redes sociales son aliadas infalibles. Nos dan la oportunidad de mostrar al mundo la vida que, aunque no sea real, sí es la que quisiéramos tener… ¿Para qué? Para alimentar el ego, para aparentar más amigos de los que en verdad tenemos, para hacernos los interesantes, los más ocupados, exitosos o los más trabajadores.  El caso es, que al colombiano del común le gusta que lo vean.  Son rasgos de nuestra idiosincrasia que, aunque fastidiosos para algunos, responden a actitudes (en la mayoría de los casos), sin otra intención diferente a generar la envidia en el vecino, o la ex, o el amigo o compañero de trabajo. El peligro radica en que, en el afán de ser el ‘MÁS’ (trabajador, exitoso, pilo, educado, preparado, viajado, gourmet, fit o fashion), cada vez es más frecuente inventarse estudios, maestrías, doctorados, especializaciones etc., para embellecer, engordar y cotizar nuestros currículums vitae o comúnmente hoja de vida. Esta preparación extrema para competir en el mercado laboral, para ganar clientes, para aspirar a cargos públicos o privados o simplemente para capturar ingenuos y lucrarse de ello, está cobrando vidas y afectando a comunidades de forma alarmante. Hemos conocido hasta el cansancio, los miles de casos de cirugías con desenlaces trágicos, e incluso mortales. Adefesios practicados por médicos falsos (antiguos teguas… hoy ASESINOS) o con supuestas especializaciones que nunca cursaron, o que nunca terminaron y han validado sus títulos de forma fraudulenta, bajo la mirada silente y en muchos casos cómplice, del Ministerio de Educación y las sociedades médicas que deben vigilar dichas prácticas. El sector público no se queda atrás en fantochería. Aquí sí es verdad que se ha visto de todo: jueces que han ejercido sin ser abogados, funcionarios de alto rango “más preparados que un yogurt”, que han embellecido su hoja de vida con estudios rimbombantes que ni siquiera son pre requisito para aspirar al cargo que pretenden. Senadores, Alcaldes, Gobernadores etc., cuya labor es trabajar y dar resultados para sus regiones, que han convertido su tiempo en el poder en un 'reality show' seguidos por cámaras y flashes registrando cada paso que dan, como si el pueblo los eligiese para su entretenimiento y no para generar resultados. ¿Y todo por qué? Por esa necesidad constante de descrestar, de venderse como lo ‘último en guaracha’, o quedar en la memoria de la gente a fuerza de verlos hasta en la sopa y no por el resultado de su gestión. Para terminar después,seguramente con el rabo entre las patas, porque esa misma sobre exposición termina siendo cuchillo para sus propias gargantas ya que en esta era digital, no hay nada que no se pueda saber, grabar, investigar, y hacer público en cuestión de segundos. Si no me creen, preguntémosle al Alcalde de Yarumal, cuya fiestecita de cumpleaños lo debe tener aún enguayabado. Lo triste del asunto es que los colombianos estamos tan desilusionados de nuestros funcionarios públicos y/o mandatarios, que ni grandes títulos les pedimos; con que sean decentes, sepan leer, escribir, sumar y restar, con eso nos conformamos. Lo que TENEMOS que exigir a todos nuestros funcionarios, mandatarios, profesionales de la salud y de cualquier rama que ejerzan, es respeto, responsabilidad y sentido común. Y (pilas) no sólo por el cargo o la profesión que escogieron libremente ejercer, sino por las personas a quienes representan y que ponen sus vidas, su futuro, patrimonio, voto y confianza en sus manos. Ya es hora que dejemos de ser tan fantoches, pantalleros, aparentadores, 'espantajopo' e irresponsables, y nos dediquemos a hacer bien nuestro trabajo.  Sin tanto alarde, sin tanta pompa, sin tanto show y sin decir tantas mentiras, que en este país al paso que vamos, lo único que nos va a quedar es el buen nombre…  bueno, a los que todavía nos interesa conservarlo. @farukurrutia
Más KienyKe
El presidente Donald Trump lanzó una polémica declaración sobre Cuba en medio del endurecimiento de sanciones contra la isla.
Bogotá tiene habilitados canales digitales, telefónicos y presenciales para reportar huecos y daños en la malla vial.
Las detenidas fueron sorprendidas tras un intento de robo en una estación del sistema en Bogotá y tenían antecedentes por delitos similares.
El Consejo Nacional Electoral investiga posibles irregularidades en los aportes a la campaña de Iván Cepeda para la consulta del Pacto Histórico.