El capital paciente: un nuevo enfoque para enfrentar la pobreza

25 de enero del 2011

De acuerdo con el Departamento de Planeación Nacional (DNP) el 46% de los colombianos vive en situación de pobreza, es decir  20,5 millones son pobres. Si  a la anterior cifra se le imputan los efectos de los subsidios se tendría  que la pobreza sería del 32% y, finalmente si se recurre a la metodología bajo la variante del Índice Multidimensional de la Pobreza (IMP) esta correspondería al 26%. Sea cual sea la metodología utilizada la cifra sigue siendo alarmante y las consecuencias para nuestro país funestas.

Es preciso que en Colombia se encuentren nuevas salidas para enfrentar la pobreza, más allá de las donaciones, las ayudas al desarrollo o los impuestos a la renta, es importante mirar otras experiencias en el mundo que puedan dar las pistas para tratar de resolver  esta situación.

Tuve la oportunidad de leer  “The blue  sweater” (El saco azul) de Jacqueline Novogratz fundadora y presidenta del Fondo Acumen, una organización dedica a aprovechar la innovación empresarial y las alianzas público-privadas para promover el cambio social y crear oportunidades económicas en países en desarrollo, introduciendo así el concepto de “capital paciente” como el nuevo enfoque para enfrentar la pobreza. Novogratz, es una destacada economista estadounidense que luego de su exitosa carrera como consultora, del Banco Mundial, UNICEF y la Fundación Rockefeller, decidió encontrar una respuesta diferente al de la cooperación internacional para afrontar el desafío de la pobreza en el mundo. Su trayectoria, conocimientos, iniciativa y profundas motivaciones la llevaron a materializar en 2001 la idea de un fondo para la inversión en y para los pobres, hoy con conocido como el Fondo Acumen.

Para este Fondo, ni los mercados, ni la caridad, ni la ayuda internacional son suficientes para combatir  los desafíos de la pobreza que experimenta más de dos tercios de la población mundial. A través de una vía intermedia denominada el capital paciente es que este Fondo, hoy de 40 millones de dólares logra tener un impacto positivo sobre más de 30 millones de personas en países en desarrollo. Este modelo se fundamenta en aprovechar lo mejor del mercado y lo mejor de la ayuda al desarrollo. Bajo la idea de no tratar a las personas de bajos ingresos  como beneficiarios pasivos sino por el contrario como sujetos activos de su propio desarrollo, el Fondo aporta recursos a empresarios que conocen bien sus comunidades y que idean soluciones para el abastecimiento de agua, vivienda, energía alternativa y atención en salud. Sin embargo, este capital paciente, como su nombre lo sugiere, implica que exista una amplia tolerancia ante el riesgo y unas expectativas de rentabilidad inferiores a aquellas del mercado, pero de gran impacto social; que se les conceda a estos empresarios el plazo suficiente para comprender las dinámicas del mercado, optar porque los beneficios de la economía le lleguen a todos y retornar la inversión.

Según el Fondo Acumen el capital paciente que reciben estos empresarios es necesario por tres razones: primero, el nivel de ingresos de sus comunidades es muy bajo (entre 1 a 3 dólares al día) y por tanto la toma de sus decisiones se da en función de ese ingreso. Segundo, la infraestructura de los territorios donde residen y trabajan es limitada o ausente y los índices de corrupción e incumplimiento de sus gobiernos son muy altos. Y finalmente, porque muchos de estos empresarios y comunidades son creadores de mercados.

Este nuevo enfoque de afrontar la pobreza se ha materializado con empresas que además responden a las necesidades de las comunidades, por ejemplo, sistemas de riego por goteo en Pakistán; en Tanzania con una empresa fabricante de mosquiteros que emplea a principalmente mujeres, y que produce alrededor de 20 millones de mosquiteros al tiempo que combate la malaria; en India con una iniciativa de plantas generadoras de energía alternativa alimentadas con cascarilla de arroz que mantienen negocios y viviendas con luz entre 6 y 8 horas y que aspira a llegarle a 5 millones de personas en el 2014.

Son estas y muchas otras las iniciativas que hacen parte del Fondo Acumen y que nos invitan a los colombianos a que repensemos nuestro modelo de desarrollo y enfoques para afrontar la pobreza. Por lo pronto los invito a que conozcan más del Fondo Acumen en http://www.acumenfund.org/areyouready/home

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