Ahora que se está hablando de legalización de la droga, vale la pena ver en que está el tema en Estados Unidos. Cuando acá se habla de legalización se refiere específicamente a marihuana y no a drogas fuertes. Diecisiete estados de cincuenta tienen legalizada la marihuana para uso médico. Los primeros en legalizar fueron los estados del Pacífico, los más liberales de la Unión: California en 1996 y Oregon, Alaska y Washington en 1998, o sea hace 14 años el debate se ha superado en esta área del país. Y en Colombia todavía está proscrita la dosis personal.
Algunos estados han adoptado la marihuana médica por plebiscito, otros por decisión de sus cuerpos legislativos. En este momento hay siete estados adicionales con legislación pendiente para aprobar su uso, entre ellos Arkansas, el primer estado del sur en considerar la iniciativa. Si se llegase a aprobar en dichos estados se llegaría a que en casi el 50 por ciento del país —24 estados, habría marihuana legal—.
Para poder hacer uso médico de la marihuana un doctor debe recetarla al paciente. Con la fórmula médica, este presenta una solicitud a la autoridad estatal, que le expide un carnet al usuario, después de pagar una suma que varía de estado a estado. En Oregon son 250 dólares y cada año se debe renovar. Dentro de la solicitud hay que especificar si la persona va a cultivar su propia yerba o quién será su proveedor. De esta manera se autoriza no solo al usuario sino también al cultivador. A este último se le permite tener cierto número de plantas, en general seis, de acuerdo con la cantidad de pacientes que atienda.
La marihuana que provee el cultivador al usuario es gratuita y, por lo menos en Oregon, es de una onza al mes. Ahora, hay una zona gris: ¿de dónde sale la utilidad para el productor si tiene que darle la droga gratis al usuario? La respuesta obvia es que los cultivadores siembran más plantas de las autorizadas para vender en el mercado ilegal. Pero ellos también son usuarios que al tener la licencia de crecer para terceros, les permite legalizar su cosecha para uso propio.
Las condiciones médicas para las cuales se receta marihuana son muchas, sin que haya realmente una demostración científica de su efectividad: Alzheimer, anorexia, sida, artritis, cachexia, cáncer, enfermedad de Crohn, epilepsia, glaucoma, VIH, migrañas, esclerosis múltipe, náusea, dolor y espasmos.
Obviamente la marihuana no cura estas enfermedades, pero alivia los síntomas como las náuseas, o abre el apetito para contribuir a controlar la anorexia o para pacientes de cáncer.
Respecto a otras drogas, la única que es legal es la metadona, que se formula para aliviar el síndrome de abstinencia de la heroína. Los doctores que la suministran necesitan una licencia especial y sus consultorios deben cumplir con ciertas condiciones, como un lugar seguro y cerrado para guardar la droga.
Y obviamente, el alcohol, la droga más peligrosa de todas y la que más consecuencias tiene sobre la salud pública, es legal. Como para los menores de 21 años es ilegal consumir alcohol, en algunos lugares les queda más fácil conseguir otras drogas ilícitas.
Las drogas más abusadas, fuera del alcohol, son el crystal meth (metanfetamina) y el Oxycontin, ambas de origen químico. La facilidad de fabricar el meth por el usuario dificulta enormemente la interdicción. Aunque la producción doméstica ha bajado considerablemente con el control a las ventas de ciertas drogas para la gripa como Sudafed, que se utiliza como precursor, ahora su fabricación es casi industrial.
En cuanto al Oxycontin, una poderosa medicina contra el dolor, los pacientes se inventan síntomas y van a varios doctores que se las recetan. Como no hay un sistema de intercambio de información en las farmacias, es fácil conseguirla.
El abuso de todas las drogas, lícitas e ilícitas, con excepción de la marihuana, puede llevar a la muerte. Sin embargo no ha habido nadie que se haya muerto por una sobredosis de marihuana. Consecuentemente, la tendencia ha sido su legalización para uso médico y se prevé que en los próximos dos o tres años habrá en varios estados legalización abierta, porque en sitios como Colorado, donde el estado prácticamente no tiene ingresos, se ha encontrado que la vía mas fácil de solucionar los problemas financieros es poniéndole impuestos a la droga cuyo consumo es el más extendido, y que no representa un problema de salud pública.
La marihuana médica
Vie, 28/09/2012 - 00:33
Ahora que se está hablando de legalización de la droga, vale la pena ver en que está el tema en Estados Unidos. Cuando acá se habla de legalización se refiere específicamente a marihuana y no a
